Columna de la UC: Con todo en la revancha

Esto es UNIVERSIDAD CATÓLICA, un grande de Chile y aquí te brindas por entero desde que te presentan hasta que te vas.

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Costanzo es un arquero de jerarquía y lo necesitamos lo necesitamos con todas las luces prendidas

Por Cristián Berríos
Twitter: @columnaderazta
Revista: http://www.columnaderazta.cl

DERROTA

Si bien la actuación dubitativa de Franco Costanzo a la larga marcó la diferencia en el marcador, el equipo no entró a la cancha con la concentración que se requiere en los cuartos de final de una competencia. Hubo offside de Pablo Calandria en el segundo gol de O’Higgins, pero ellos se crearon más ocasiones en los primeros minutos. La mayor intensidad que mostraba el equipo rancagüino le permitía superarnos en mediocampo y desestabilizar nuestra defensa a su antojo.
Hubo mucha pasividad en los balones divididos y nula reacción en la disputa del segundo balón o jugada posterior. Pablo Hernández generaba el juego sin contrapeso y nuestros jugadores debían golpearle para neutralizarlo, así nos ganamos varias tarjetas amarillas.

Pasados los peores momentos del equipo en la etapa inicial, Universidad Católica tuvo claras ocasiones en los pies de José Luis Muñoz e Ismael Sosa. Ambos se sacaron a Roberto González, que no es ninguna maravilla, y tardaron demasiado en la definición. Debido a la ausencia de Milovan Mirosevic, el encargado de la generación del fútbol era Michael Ríos. Diego Rojas ingresó cuando la desesperación ya cundía entre nuestros jugadores. La expulsión de Tomás Costa implica una baja lamentable para la revancha, pero no dramaticemos: Con un mayor esfuerzo colectivo podemos reemplazarle. El gol de Álvaro Ramos dejó abierta la llave, basta con que se hagan respetar en casa, para eso tenemos estadio.

REVANCHA

Aquí no se juega con la camiseta de Pumas puesta. El fútbol mexicano es competitivo (por algo fue campeón del mundo a nivel Sub 17), pagan mil  millones de pesos por partido, las camisetas son fucsia con colores plomos y tienen la misma publicidad que un piloto de Fórmula 1, en el palco está sentado el reparto del Chavo del Ocho, incluso se puede beber cerveza abrazado con el archirrival, pero eso no existe acá porque somos sudamericanos y el fútbol, para bien o mal, se vive con pasión. Esto es UNIVERSIDAD CATÓLICA, un grande de Chile y aquí te brindas por entero desde que te presentan hasta que te vas. Quienes cuenten con ofertas, llamen a sus representantes y les piden que se vayan de paseo un ratito largo, hay partidos pendientes por el Torneo Oficial y la Copa Chile defendiendo la camiseta con mayor tradición que vestirán en sus vidas.

O’Higgins nos causó daño con jugadores muy discretos en ataque. Ese es el gran mérito de Eduardo Berizzo, posee un equipo limitado y disputa el título nacional contra el mejor plantel del país. Aunque ellos tienen gol a través de Calandria e inquietan por intermedio de Pizarro, no necesariamente defenderíamos mejor con cuatro. Por ejemplo, una defensa con Álvarez, Martínez y Andía, más un mediocampo con Meneses, Ríos, Manzano, Cordero y Mirosevic,  si se recupera, o Rojas, deberían imponerse a Hernández y de eso modo tanto Calandria como Pizarro quedarían aislados. La lección que aprendimos hace rato es que la línea de cuatro en Universidad Católica debe constituirse con Álvarez, Martínez, Andía y Parot, cualquier variante debilita esa zaga y nos resta solvencia.

Muchos se enojaron con Franco Costanzo por la felicidad que evidenciaba en su abrazo con Rogerio Ceni. Eso forma parte de la camaradería que existe en el fútbol, sin embargo esa alegría hay que transmitirla atajando por nuestros colores. Pregunta a cualquier arquero que echa primero en el bolso y responderá “los guantes”, adentro van las manos. Costanzo es un arquero de jerarquía, corta los centros con elegancia, ha disputado muchas batallas, lo necesitamos con todas las luces prendidas. En la revancha, Roberto González debe irse vulnerado y Costanzo con una actuación a la altura de su trayectoria.

Cordero quiere la Copa Chile, Álvarez se lanzó al suelo evitando el tercero de O’Higgins, Ramos anotó un gol, Ríos tiene vergüenza deportiva, Manzano necesita demostrarle al medio su valía como jugador, Martínez y Andía difícilmente repetirán una actuación como la anterior, así se armará el equipo entre quienes tengan deseos de brindarse por enteros. Por ejemplo, si Ramos se gana una camiseta que juegue también en el Torneo Oficial. ¿Recuerdan que Christopher Toselli desplazó a Paulo Garcés en las fechas finales del Torneo 2010? Miren donde llegó uno y que fue del otro. El hambre de gloria marca diferencias.

Wayne Rooney ha ganado tres Community Shield. ¿Alguna vez le habrá dicho a Ferguson que tenía flojera y que no deseaba jugar ese campeonato? Nunca. Diego Forlán confesó que en un partido anotó un gol y descuidó la marca de un defensor. Cuando llegó al camarín, el uruguayo estaba contento y Ferguson lo recibió con un zapatazo en la frente, tal como lo hizo con David Beckham. En la alta competencia no se permite la displicencia.

Si te gana un equipo que jamás ha levantado una copa entonces no estás para Europa, imagina la procesión de un grupo que jugó el partido de su vida y no obtuvo la diferencia que merecía, ahora nos toca a nosotros devolverles el golpe. Vamos con todo Universidad Católica. Para nosotros, los partidos de Chile contra Inglaterra y Brasil no poseen relevancia comparados con la revancha contra O’Higgins. Nuestra patria es azul y blanco, son bienvenidos todos los nacionales y foráneos que mojan la camiseta.

Para el final, recordemos las palabras de uno de los mejores defensas de nuestra historia: “Después de Universidad Católica, todos los demás”, Washington Villarroel, campeón en 1961 y 1966.

Gracias por su atención, esto fue la Columna de Razta en El Gráfico Chile.

 

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