Columna de la UC: Partidazo

La sufrida clasificación de U. Católica a la semifinal de la Copa Chile tras superar a O"HIggins.

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Columna de Razta

Por Cristián Berríos

Twitter: @columnaderazta

Revista:  http://www.columnaderazta.cl

EL DUELO

Por el momento futbolístico que atraviesan, el duelo de revancha entre Universidad Católica y O’Higgins por Copa Chile fue el partido más emocionante del año. En la definición a penales estuvo el perfecto compendio de la paridad que mostraron ambos equipos en la llave. O’Higgins pudo cerrar su clasificación en el Monumental debido al rendimiento colectivo que exhibió en ese partido; Por su parte, Universidad Católica equiparó el marcador global en casa con empuje y amor propio, apoyándose, además, en individualidades que aparecieron cuando el equipo más les necesitaba

LA DOSIFICACIÓN

Apenas Martín Lasarte anunció que daría descanso a Cristián Álvarez, Hans Martínez y Fernando Meneses – recién recuperado de una lesión –parte de la prensa asumió que el uruguayo desestimaba la importancia de la Copa Chile, sobre todo considerando que dejó en la banca a tres titulares en la última final del torneo. Si planificó imponerse con lo mínimo o deseaba enviarle un mensaje al plantel por la falta de actitud que evidenciaron en el juego de ida, sólo lo sabe el uruguayo. Finalmente sucedieron ambas cosas.  Dejando de lado la falta de fútbol o los ripios individuales que están presentes en cualquier jugador, el ingreso de Rodrigo Valenzuela, Marko Biskupovic, Fabián Manzano – en reemplazo del suspendido Tomás Costa – y Álvaro Ramos transmitieron una señal de compromiso a quienes esperaban en el banco. En el balance, la producción futbolística fue superior al juego donde caímos por 2-1 contando con jugadores que despiertan el interés de clubes extranjeros.

LA REVANCHA

Desde el inicio del partido, las más de seis mil personas presentes en el estadio constataron que existía un cambio de actitud en los jugadores cruzados en relación al partido de ida. Hubo mayor intensidad en el juego, aunque la imprecisión en nuestro equipo delataba la ausencia de Tomás Costa. En delantera, Álvaro Ramos se mostraba movedizo enganchándose para darle al equipo una opción adicional en la salida. La ambición de Universidad Católica tuvo un premio a los diecisiete minutos con el gol de Nicolás Castillo, pero la pasividad que evidenciaba nuestra defensa permitió el empate de O’Higgins por intermedio de Pablo Calandria apenas cinco minutos más tarde.

Eduardo Berizzo aspiraba a que su equipo repitiera el rendimiento evidenciado en el juego de ida. Nada de eso ocurrió, ellos se insinuaron como un visitante peligroso en el primer tiempo, pero el 1 a 1 pareció conformarles demasiado pronto y Universidad Católica mejoró con el ingreso de Milovan Mirosevic. Además del balón que estrelló en un poste antes de que Muñoz convirtiera el gol del triunfo, hubo otras jugadas donde el Milo evidenció que había ingresado comprometido con la urgencia del marcador. Fue un volante incisivo en un tramo del encuentro en el cual Julio Barroso y Mariano Uglessich jugaban muy cerca de Roberto González. Sin duda Martín Lasarte pudo jugarse antes con Ismael Sosa y Diego Rojas, el delantero ingresó a falta de dieciocho minutos y el volante cuando restaban cuatro. Pese a las características del clima precordillerano que causa tanta risa a equipos sin estadio, San Carlos de Apoquindo era una caldera en cuanto a pasiones.

El gol de Muñoz hizo que le temblaran las piernas a varios que nos dieron un toque en la cancha del Monumental. Estaban irreconocibles y Católica seguía empujando. Sin embargo, en una llave equiparada a veces hay que plantearse que tan necesario es jugarse más de la cuenta. Estuvimos a punto de marcarle el 3-0 a Peñarol el 2011 y nos anotaron el descuento de contra. Si posees jugadores con buena pegada y un arquero de gran estatura no le temes a la definición por penales. La final del Clausura 2005 asoma como un ejemplo emblemático de lo antes planteado.

LOS PENALES

Terminado el tiempo reglamentario, hubo una fiesta aparte. En la visita convirtieron Braulio Leal, Pablo Hernández, Julio Barroso y Pablo Calandria, San Carlos vibró con los penales de Milovan Mirosevic, Ismael Sosa, Álvaro Ramos y José Luis Muñoz. En la visita Luis Pedro Figueroa, Mariano Uglessich, Alejandro López y Roberto González fallaron sus lanzamientos; en la franja Fernando Cordero, Diego Rojas y Fabián Manzano pudieron darle la llave. Finalmente, Enzo Andía nos clasificó a semifinales a la franja estableciendo la diferencia que sabe de vueltas olímpicas y otro que se diluye en instancias claves. En la columna pasada, Con todo en la revancha, dijimos “Costanzo es un arquero de jerarquía, corta los centros con elegancia, ha disputado muchas batallas, lo necesitamos con todas las luces prendidas”. Y, pese a que en algunas jugadas demuestra el tiempo de inactividad, fue fundamental en la definición a penales.

 

LA TRANSPARENCIA

Que no pase desapercibido el arbitraje nefasto de Julio Bascuñán en Copa Chile. Él, Claudio Puga, Jorge Osorio y Eduardo Gamboa no deberían arbitrarle más a la franja, menos en instancias decisivas. Hablando de gente transparente ¿Todavía está René Rosas en la ANFP? Sería una vergüenza. En el Calcio siempre objetarán los títulos de la Juventus, pero allá a dirigentes como José Yuraszeck les marginan sin contemplaciones, a funcionarios como Rosas les despiden y los equipos que no proceden con honor pierden sus títulos.

VAMOS POR MÁS

Desde un punto de vista psicológico, Universidad Católica le pegó un recto al mentón a O’Higgins. Sin embargo, el fixture que resta para la franja cuenta con obstáculos significativos. Universidad Católica debe plantearse cada partido como una oportunidad irrepetible. ¡Vamos por más! ¡Aún falta mucho! ¡GRANDE UC!

Gracias por su atención, esto fue la Columna de Razta en El Gráfico Chile.

 

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