Columna de la UC: 1-0, contra todos

¿A tanto llega el nivel de odiosidad contra la UC que se plantean como un asunto serio el mote de que arrugamos o festinan utilizando las declaraciones de Herrera?

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Universidad Católica celebró en San Carlos de Apoquindo / Crédito: Agencia UNO

Twitter: @columnaderazta
Revista: http://www.columnaderazta.cl

CRIMEN Y CASTIGO

Fue una semana muy complicada para Universidad Católica. Es verdad, la ventaja de tres puntos fue dilapidada con una displicencia que a nadie dejó satisfecho. No nos mostramos ambiciosos ni tampoco hubo una respuesta táctica que contrarrestara la adversidad en el norte. Sin embargo, la prensa se dio un festín tras la derrota de nuestro equipo frente a Antofagasta.

Da lo mismo si Juan Carlos Villalta y Aldo Schiappacasse son hinchas de Universidad de Chile, ¿A tanto llega el nivel de odiosidad contra Universidad Católica que se plantean como un asunto serio el mote  de que arrugamos o festinan utilizando las declaraciones de Johnny Herrera ?.  Los equipos que ganan diez campeonatos, cuatro Copa Chile, una Copa Interamericana, y juegan la final de la Copa Libertadores, entre otros logros deportivos,  no pueden ser ninguneados ni si quiera de soslayo por alguien con un mínimo de raciocinio. Y para darle tribuna a personas que denigran la dialéctica apenas abren la boca mejor píntense la cara de payasos, porque un periodista que no confronta o replantea una pregunta a quien declara una atrocidad es un cobarde.

¿Está preparado para la verdad? Católica tuvo huevos en el amateurismo empatando 3 – 3 y goleando 4 – 1 en los primeros clásicos universitarios disputados en el año 1909. Nació como club deportivo gracias al enorme corazón y perseverancia de estudiantes y trabajadores, tanto de clase media como de un nivel socioeconómico acomodado. La pobreza de Chile se sufría en el campo y en las cités. Pese a lo anterior, las personas de escasos recursos vestían su mejor traje en el estadio y se regalaban a sí mismas la belleza de un Clásico universitario. En esos duelos, la mitad del Nacional correspondiente a Universidad Católica estaba llena hasta las banderas, descripción que don Julio Martínez siempre utilizó.

Después de la crisis deportiva e institucional de los 70′, Universidad Católica retomó su senda de equipo grande con un temperamento, amor propio y mística que a otros equipos habría permitido construir un estadio, no caer en la quiebra o ganar un primer título, según corresponda en cada caso. Hubo una época donde no existía vestuario y calzado para todas las series del club, pese a los cientos de millones de pesos dilapidados luego de la venta de terrenos en cifras millonarias. Pesos más o menos, Manuel Vélez y Alfonso Swett salvaron al Club Deportivo Universidad Católica desde el punto de vista administrativo y deportivo.

Lo dijo Juvenal Olmos el miércoles 27 de noviembre en su columna de Las Últimas Noticias: “Esa es la UC que conocí por dentro, una UC que tiene fuego en las entrañas, valiente, acorraladora y siempre dispuesta a morir en el intento”. Olmos siente el fútbol de una forma distinta a Martín Lasarte, pero no dudó en cuadrarse con su camiseta cuando el equipo lo necesitaba. Así son los Históricos de Universidad Católica, un equipo tan grande que no cabe en mentes pequeñas.

Cuando nos daban por abatidos, la hinchada estuvo presente demostrando esa mística que nos hizo grandes.

UNIVERSIDAD CATÓLICA 1 – O COLO COLO

Sin duda los rivales de la franja juegan con la urgencia de un equipo que disputa el título y eso a ratos equipara las fuerzas. ¿Alguien criticaría a Antofagasta por  refugiarse en el primer tiempo jugando de local? Nadie. ¿Habría mostrado tanta soltura Colo Colo en la primera etapa si peleara el título? Es discutible, un acierto individual de Universidad Católica o un error de ellos les habría costado el semestre.

El calor era insoportable y lo fue a lo largo de todo el partido. Tal vez  Martín Lasarte apostó a que Colo Colo se agotaría rápidamente, aunque comparando costos versus los beneficios no era el partido que convenía a Universidad Católica ni el que visualizaban sus hinchas.

En los 45 minutos iniciales, apenas tuvimos unas cuantas aproximaciones a través de Ismael Sosa – que al menos mostraba movilidad y disposición a despecho de la temperatura  -, Nicolás Castillo y en menor medida Fernando Meneses; Fernando Cordero tuvo una de sus peores actuaciones en Universidad Católica; Milovan Mirosevic – que luego mostraría toda su categoría al aguantar la agresión de Vilchez – intentó aportarle mayor intensidad al equipo con o sin precisión. Nos faltó sorpresa en la distribución de juego, mayor agresividad en la recuperación del balón y respuestas individuales tanto en la generación de juego como en el ataque.

En la etapa de complemento, Universidad Católica volvió a la cancha sin Hans Martínez y su reemplazante, Marko Biskupovic, cumplió en el balance final. La urgencia por los tres puntos se incrementaba y la actitud fue distinta. El gol de Ismael Sosa provocó un estallido en San Carlos de Apoquindo. Está bien, se va a México, pero así queremos verle: Comprometido con la camiseta hasta el fin y goleador. El ingreso de Michael Ríos estaba cantado desde hacía largo rato y también el de José Luis Muñoz. Universidad Católica pudo sentenciar el marcador y en el otro arco Colo Colo estuvo cerca del empate.

Jorge Osorio, discutido por Héctor Tapia y Emiliano Vecchio – aquél volante que tiró un corner hacia afuera jugando por su actual club y lo celebró con la gente de la Unión Española -, fue, contrario a lo que indica la discutida jugada de Enzo Andía, muy complaciente con Colo Colo en los balones divididos. ¿Una plancha en el muslo cuando dos jugadores se barren es tarjeta amarilla? ¿No echaron a Tomás Costa en Antofagasta por fuerza desmedida? Cobró unos tiros libres inexistentes con el transportador en la mano, pero no tuvieron puntería.

La agresión de Christian Vilchez a Milovan Mirosevic dejó cazado al pelado y errático referí. ¿Cómo iba a hacerse el desentendido si el manotón se produjo frente a su nariz? El mediocampista cruzado tuvo la categoría suficiente para no dejarse provocar y calmó a sus compañeros después de que recibió el golpe del zaguero rival, dentro de la cancha el Milo siempre ha demostrado que es un caballero del fútbol.

Pese a que nunca es indispensable nombrarles o evaluarles a todos – el fútbol es un deporte colectivo donde once desempeños superlativos que trabajan mancomunados ameritan un concepto de equipo-,  la actuación de Cristopher Toselli fue excluyente en el análisis, lejos el mejor arquero chileno junto a Claudio Bravo. Si Jorge Sampaoli quiere farrearse un cupo en la nómina mundialista con Johnny Herrera es su derecho, no obstante aquello no significa que sea lo más justo, lo más inteligente o lo más decente. Grande Toselli.

Fin del partido, San Carlos de Apoquindo festejó el triunfo y hubo, entre hinchas y jugadores, en medio de cánticos y banderas, una tácita promesa de no rendirnos en esta lucha implacable por el título.

CONTRA TODO

No nos agradan Julio Bascuñan, Jorge Osorio ni menos Claudio Puga en partidos relevantes para Universidad Católica. Lo de Puga en el partido O’Higgins vs Unión Española amerita una sanción de por vida. Pensar que no vio la mano es ignorar que preguntó una información por su comunicador antes de que cobrara penal para Universidad Católica en Arica. Se demoró mucho en cobrarlo y el partido Unión Española vs Colo Colo ya había finalizado. A gente con un desempeño profesional tan paupérrimo hay que excluirles de actividades sociales, más aún si juegan con la pasión de miles de hinchas.

Contra todos, en cualquier estadio, a esta camiseta la llevamos en el alma. Grande Universidad Católica, esta ha sido una edición más de la Columna de Razta en El Gráfico Chile.

 

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