Columna de Colo Colo: Volvió el fútbol

Pasaron años para tener un comienzo de temporada como el actual 2014, años en que el sueño de pelear el campeonato era borrado pusilánimemente en las primeras fechas.

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Agencia UNO

Por Alejandro Duarte
@AleDissection
Columna del movimiento Colo Colo de Todos
FB de Colo Colo de Todos
@ColoColodeTodos

Pasaron años para tener un comienzo de temporada como el actual 2014, años en que el sueño de pelear el campeonato era borrado pusilánimemente en las primeras fechas. El equipo de Tito Tapia nos hace recuperar la ilusión, quizás no con todo el futbol que anhelamos, pero con la suficiente gracia para devolvernos la alegría perdida. El equipo muestra estructura, convicción y ganas, y eso no es poco para lo que veníamos viviendo en los últimos años.

Luego de un par de trabados triunfos ante dos pobres rivales como Audax y Everton, sumado al tibio empate ante Antofagasta, el partido en el Tierra de Campeones era la instancia precisa para saber para qué estamos en este torneo: un rival bien armado, una cancha difícil y algunos temores luego de la goleada recibida en un amistoso.

Partido apretado en la primera media hora, con llegadas compartidas, aunque a medida que se acercaba el último cuarto del primer tiempo los blancos inclinaron la balanza. Fundamental la manoseada “columna vertebral”. Se dice que todo equipo que quiera ganar cosas importantes debe tener una, y el Colo-Colo de Tapia la tiene: Villar, Barroso, Pavez, Valdés, Vecchio y Paredes. Golazo de Vecchio, luego de una jugada entera de Paredes por la izquierda. De ahí en más el equipo mostró la mejor cara de la era Tapia. Fierro fue factor de desequilibrio constante por la derecha, fue así que, luego de un claro penal a Paredes, Gonzalo manda al equipo al descanso con la comodidad de ir dos tantos arriba.

La segunda etapa fue más de lo mismo, mucho desequilibrio por las bandas, administración correcta del balón y superioridad en gran parte del terreno. Las desaplicaciones defensivas, que generaron los descuentos rivales, son trabajables y solucionables. Recordar un partido de Colo-Colo donde se plasmara tanta superioridad, ocasiones de gol y buen juego es una tarea compleja, por la lejanía de las mejores épocas del equipo más grande de Chile.

¿Méritos de Héctor Tapia? Varios, rompió la lógica de Blanco y Negro y prefirió traer poco, pero jugadores experimentados y probados, y con algo más que ser buenos futbolistas, considerado la presión que significa jugar aquí (casos como Olivi, Gutiérrez y decenas más sirven de ejemplo). Con la baraja completa, Tapia armó la columna que debería sostener al equipo y que en partidos como el del sábado golpean al rival en los momentos que corresponden. ¿Algo más del novel DT? Si, resucitó a Felipe Flores, devolvió la confianza a Gonzalo Fierro y validó a Luis Pavez y Cristian Vilches como titulares.

Probablemente estoy pecando de optimismo, pero no soy periodista y el pluralismo no está dentro de mis virtudes. Vivo y pienso como hincha, luego de tantas jornadas tristes y de mal futbol, nadie me puede quitar el derecho a pensar en el retorno de las alegría a Pedreros, absolutamente nadie.

 

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