Columna de Colo Colo: El equipo de la gente

"Desde el principio pusieron las reglas claras y convirtieron a un montón de "muertos" en un equipo con corazón".

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Por Mauricio Valencia
@Mauro19deAbril
Columna del movimiento Colo Colo de Todos
FB de Colo Colo de Todos
@ColoColodeTodos

 

El partido del viernes fue complicado. En el papel el rival no debía presentar un gran problema, debido a su posición en zona de descenso y Colo-Colo estrenaba su favoritismo, luego de ratificar su liderato el domingo anterior en una goleada contra Unión Española. Ya es innegable que no solo se está para pelear arriba, sino que hay que asumirse como el mejor equipo del torneo, lo dicen los números y hay una historia que da cuenta de una responsabilidad especial, que se debe saber llevar.

Sin embargo, el partido fue apretado y hubo problemas para dominar el balón, jugando más en campo propio durante largos pasajes. La parte ofensiva estuvo poco clara y sólo al final de la primera etapa llegó el primer tanto pero, antes de terminar de celebrar, el empate del rival nos recordó que este equipo tiene gol pero también problemas defensivos importantes. Lo positivo es que se han ido solucionando paulatinamente debido al mejor entendimiento de la zaga y, aunque el segundo tiempo empezó con bastante nerviosismo, no hubo grandes riesgos en nuestro arco propio como en la fecha pasada. En resumen, un 3-1 trabajado y que nos recuerda que el hecho de estar jugando mejor no significa que el campeonato esté sentenciado.

Al finalizar el partido contra Rangers me puse a recordar lo vivido en la primera parte del Apertura 2013, un equipo que no pegaba en lo colectivo ni menos en lo individual, con una tremenda crisis institucional y por sobre todo con grandes cuestionamientos al manejo de la concesionaria ByN S.A. ¿Qué cambió desde entonces?

Más allá de discusiones tácticas sobre el juego en sí, me quiero detener en lo que pasaba fuera del rectángulo verde. Tras la derrota con Deportivo Pasto y Unión Española en los últimos días de agosto, la gente transformo su rabia por los malos resultados de Colo-Colo en ganas de participar, fuimos testigos en todo el país de un explosivo aumento de los socios en la Corporación, institución sistemáticamente pisoteada por ByN, formación de filiales (organización territorial del Club) y constantes manifestaciones contra la concesionaria. La gente entendió que para cambiar la penosa realidad de la institución tenía que hacerse parte de ella, haciéndole ver al país entero que el colocolino ve al Club como parte de su vida y no como una empresa más.

Como no podía ser de otra manera en la administración actual, la gran víctima de todo este mal proceso fue uno que le dio mucho al Club: el profesor Gustavo Benítez tuvo que dejar el primer equipo, cambio necesario pero muy doloroso. En su lugar, dos formados en casa asumían la dirección técnica, ambos testigos, Riffo desde dentro y Tapia desde fuera, de la degradación del club por parte de la sindicatura de Saffie y Jamarme y posteriormente de parte de ByN.

De a poco el equipo fue rindiendo y escalando posiciones, la gente nunca falló y esa dupla técnica le devolvió la confianza a jugadores muy cuestionados y, de pasada, la alegría a los que siempre estuvieron apoyando. Desde el principio pusieron las reglas claras y convirtieron a un montón de “muertos” en un equipo con corazón. Al terminar el campeonato, cuando todos esperábamos los “refuerzos” a los que nos tenía acostumbrados Salah y sus antecesores, vimos el golpe en la mesa. Tapia no iba a aceptar a cualquier paquete, insistiendo hasta el final con el regreso de Paredes. A regañadientes y exhibiendo una pésima capacidad negociadora, ByN terminó por traer lo que pidió el joven DT. Por otro lado, se concretó la anhelada y dilatada renovación de Luis Mena. Sí, ese mismo que tiene 10 títulos en Primera División.

Ahora me pregunto lo siguiente: ¿hubiese podido Héctor Tapia imponer sus términos sin la influencia ejercida por el colocolino en su despertar de agosto? ¿Qué pasaba con la renovación de Luis Mena de no ser por la presión popular?

Soy un convencido de que para que un Club sea exitoso debe existir un trabajo armónico entre todos sus estamentos, y eso hoy no existe en Colo-Colo. Lo que sí existe es un pueblo con ansias de participar y enmendar el rumbo, con una dirección técnica que ha respondido y, como consecuencia, un equipo que está rindiendo dentro de la cancha. A esta oncena me atrevo a denominarla El Equipo de la Gente, porque su génesis no está a fines de diciembre o comienzos de enero, su génesis se encuentra en el momento en que los colocolinos decidieron formar parte de esta historia y cambiarla, manifestando pacífica pero enérgicamente su descontento y alterando, muy a pesar suyo, las decisiones de la concesionaria.

 

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