Columna de Colo Colo: Crónica de un accionista minoritario

B$N dio otro paso atrás en su largo retroceso. El pueblo colocolino quedó jugando 1 contra 8. Pero ojo que Caszely, con pelota dominada en velocidad y el apoyo de las tribunas, se los pasa a todos.

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Este jueves se realizó la junta de accionistas en la Casa Alba / Crédito: Agencia UNO

Cristián Chappuzeau
@ChapxChapx

Columna del Movimiento Colo Colo de Todos

FB de Colo Colo de Todos

@ColoColodeTodos

Con la habitual demora en el inicio de la reunión (esta vez, de cerca de 40 minutos), se da inicio a la junta de accionistas de B&N, que en sus primeros instantes nos presenta la sorpresa de que no está presente ningún representante de la SVS (Superintendencia de Valores y Seguros, el estamento estatal encargado de regir y fiscalizar todo lo concerniente a esta SADP). Dirigen la reunión el presidente Arturo Salah, el gerente general Alejandro Paul, y un abogado (cuyo nombre desconocemos) que oficia de secretario de la junta.

Se encuentran dentro de los asistentes apenas 3 de los 9 miembros del directorio actual (Aníbal Mosa, Pedro Grau y el ya mencionado Salah). Brillan por su ausencia Leonidas Vial, José Tomás Errázuriz, Paul Fontaine, Leonardo Battaglia, Vanina Anabalón y Patricio Rojas.

Por parte de la Corporación, se encuentra Raúl Labán, junto a Bárbara Salinas y el animador Leo Caprile. Recordemos que durante las semanas previas a esta junta, la abogada llamó a los accionistas minoritarios de Blanco & Negro a conceder un poder a Caprile, para que éste pueda así votar en representación de los accionistas y ubicar a Carlos Caszely (quien no se presentó a esta reunión) como director en la concesionaria.

Uno de los primeros temas tratados es el pago de la deuda tributaria. A gran parte de los asistentes le preocupa saber que dicha deuda, que llevó a la quiebra a Colo-Colo, no está ni siquiera cerca de ser pagada en su totalidad. Por supuesto que quienes dirigen la reunión aseguran que todo está bien, pero su respuesta no deja conforme a nadie y surge la primera propuesta del día: de aquí a la próxima junta de accionistas, el directorio debe diseñar y presentar un plan de pago de la deuda fiscal en el mediano plazo, para así evitar el riesgo de llegar al final de los 30 años de concesión sin haber pagado la totalidad de dicha deuda.

Se informa que varios accionistas minoritarios se encuentran fuera del recinto y el personal de seguridad no les permite ingresar. Es necesario que los accionistas presentes insistan por tercera vez para que se establezca un receso y puedan entrar.

Tras el receso, se entregan papeletas a todos los accionistas y se vota el balance. Tal como en ocasiones anteriores, la gran mayoría de los asistentes lo rechaza, pero debido a los votos de los accionistas mayoritarios y las corredoras de bolsa, el balance 2013 se aprueba. Algo a rescatar es que tanto Raúl Labán (representante de la Corporación) como Leo Caprile (representante de accionistas minoritarios ausentes) votan por rechazar la cuenta, cosa que no había ocurrido antes.

Posteriormente se elige el directorio de B&N para este nuevo período, y el primer paso es indicar quiénes serán los dos representantes de la Corporación en la concesionaria. Es ahí cuando Raúl Labán anuncia que éstos serán Carlos Caszely y Walter Oliva. Llama la atención la presencia del primero, dando a entender que aparentemente la campaña de captación de accionistas minoritarios no tuvo el efecto esperado, ya que justamente la finalidad de dicha campaña y de la presencia de Leo Caprile era posicionar a Caszely como director en B&N, pero mediante los votos de los accionistas, y no utilizando un cupo de la corporación. Lo que se da a entender es que no se reunieron los poderes y votos suficientes como para llevar esto a cabo.

De todos modos, la presencia del Chino en el directorio de B&N es sin duda un tremendo triunfo del pueblo albo, que por primera vez en 9 años de concesión ve a un colocolino de corazón, representativo, reconocido y respetado, en un lugar donde nunca debió haber faltado uno.

Respecto al otro director, el movimiento Colo-Colo de Todos lo considera una nominación errada, que va totalmente en contra de lo que es el nombramiento de Caszely. Sentimos que Walter Oliva no representa nada de lo que es o debe ser nuestro Club. Sin intención de destruir su imagen antes de que asuma el cargo, invitamos a cada colocolino a googlear su nombre y crearse su propia opinión del señor Oliva.

Los otros 7 cupos del directorio, elegidos de acuerdo a cantidad de acciones, son ocupados por 6 directores actuales (Battaglia, Fontaine, Grau, Mosa, Salah, Vial) y 1 modificación: Alfonso Gómez en reemplazo de José Tomás Errázuriz. Es una pena que no haya habido mayores cambios en este lado de la plana directiva, quedándonse quienes han probado no contar con las aptitudes necesarias para dirigir algo tan grande como Colo-Colo, lo que nos hace lamentar doblemente que el intento de la Corporación por aglutinar a los accionistas minoritarios no haya dado frutos.

Se pasa al punto siguiente de la tabla, y miembros de Colo-Colo de Todos increpan duramente a la mesa respecto a la inexistencia de beneficios para socios, y el trato denigrante que semana tras semana recibimos como tales, siendo siempre relegados al último escalón de prioridad en cualquier materia. Arturo Salah decide desentenderse de dichas críticas, aduciendo que eso es materia del CSyD y no de la junta de accionistas. Al hacerle ver su error, el ex DT no es capaz de dar ninguna respuesta ni solución sólida, y opta por entramparse en una serie dimes y diretes con Raúl Labán que obviamente no condujeron a nada.

Luego, integrantes de este movimiento cuestionan a la mesa por las “asesorías” prestadas por Arturo Salah y su antecesor Carlos Tapia, que suman la no despreciable cantidad de 132 millones de pesos, en menos de un año. Nos resulta escandalosa esta cantidad de dinero, que es totalmente aparte de la dieta que percibieron en sus respectivos cargos, cercanas a los 14 millones de pesos.

Respecto a las asesorías, Salah y Paul indican que corresponden a contratos aprobados por el directorio para remunerar los “servicios profesionales” de los dos más recientes presidentes de B&N (específicamente, 20 millones para Tapia y 112 para Salah). Es decir, Arturo Salah, como presidente de la concesionaria, aprueba su autocontratación por una suma millonaria; tal como antes lo hizo Tapia. Nos parece absolutamente escandaloso y reñido con la ética que este tipo de sucesos ocurran.

Más adelante, el directorio de B&N, a través de Pedro Grau, se atribuye el buen momento deportivo actual, cosa que es ampliamente desmentida por los asistentes, que no olvidan que la primera opción para el puesto de DT era Jorge Pellicer (íntimo amigo de Arturo Salah), que se resistieron en un principio a repatriar a Esteban Paredes, y lo tortuoso que fue el arribo de los grandes refuerzos de esta temporada; el ya mencionado Paredes, además de Jaime Valdés y Julio Barroso, que son sin duda alguna un acierto y responsabilidad exclusiva de Héctor Tapia, que se puso firme y no aceptó que el directorio le impusiera jugadores de tercera categoría, como ha sido costumbre.

Respecto a los temas de estadio, se cuestiona la actitud de B&N contra sus opositores, quienes han sido constantemente atacados e incluso desalojados a la fuerza por efectivos de F.F.E.E. Sin ir más lejos, en la misma junta se citan 3 ejemplos:

El socio y miembro de la Filial Luis Mena de Maipú, que fue injustamente desalojado del sector de palco por estar manifestándose contra la concesionaria.

El intento de amedrentamiento que sufrieron dos miembros de Colo-Colo de Todos (reconocidos opositores a la concesionaria y permanentes participantes de las manifestaciones contra ésta), siendo incluso visitados en sus hogares por personal de la PDI y llevados a declarar a sus cuarteles por un supuesto delito.

La actitud del personal del club hacia dos miembros de nuestro movimiento, a quienes con entrada para el sector Rapa-Nui en mano se les negó arbitrariamente el acceso a dicha zona, incidente que fue incluso registrado por las cámaras de un noticiario.

La mesa, como todo el día, se desentiende de las críticas e intenta hacer parecer como que todo está bien.

Antes de terminar, un accionista minoritario hace hincapié en la petición que se hizo inicialmente respecto al diseño de un plan de pago de la deuda fiscal, y la presentación de éste en la próxima junta de accionistas. La mesa encabezada por Arturo Salah se compromete a cumplir con este requerimiento. Habrá que ver qué tanto se cumple.

En general, una junta de accionistas menos accidentada que la del año pasado, pero que sigue la misma tónica: un mero circo instaurado para cumplir con los requisitos legales, donde la palabra del colocolino no es considerada en lo absoluto y donde las decisiones las siguen tomando unos pocos entre 4 paredes. Lo más repudiable es que siguen sin dar la cara, escondidos y mandando a sus palos blancos a representarlos.

¿Cuando conoceremos al señor Vial?

De todos modos es un buen día para el Club, hoy B$N dio otro paso atrás en su largo retroceso. El pueblo colocolino quedó jugando 1 contra 8. Pero ojo que Caszely, con pelota dominada en velocidad y el apoyo de las tribunas, se los pasa a todos.

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