Uno a uno de Colo Colo campeón: Tapia encontró una base para levantar al equipo

El técnico creó una columna vertebral inamovible con los refuerzos Julio Barroso, Jaime Valdés y Esteban Paredes como figuras.

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Por Pablo Vera O
@PabloVeraO

La columna vertebral

Ellos se llevaron el peso del equipo y en conjunto lograron hacer del Cacique un elenco casi invencible. Aportaron seguridad, solvencia, voz de mando y experiencia.

Justo Villar: Dicen que los equipos se arman de atrás para adelante y en el caso del cuadro albo la presencia del meta paraguayo es clave. Casi no tuvo fallas en el torneo y en varios juegos se transformó en uno de esos arqueros que ganan partido con tapadas sencillamente espectaculares. Su voz de mando ayudó para ordenar a la defensa. Registra asistencia completa en el Clausura.

Julio Barroso: Tuvieron que pasar al menos una decena de discretos centrales extranjeros para dar en el blanco. Desde su primer partido el argentino mostró solidez, sobriedad y afirmó una zaga que siempre era sindicada como el punto bajo de los albos. Ayudó a que Christian Vilches subiera su nivel y entendió de inmediato lo que significaba Colo Colo. Sumó su segundo título consecutivo y ya es uno de los más queridos por la hinchada.

Jaime Valdés: Sus 13 años en el exigente fútbol del Viejo Continente (jugó en Italia y Portugal) hicieron que de inmediato marcara diferencias con su juego. Toque de primera, precisión en los pases y un gran remate de distancia lo transformaron en el gran pilar del mediocampo. Se complementó de gran forma con Esteban Pavez en la contención y con Emiliano Vecchio en la generación de fútbol.

Emiliano Vecchio: Dejó atrás los ripios que había mostrado en los torneos anteriores y al rodearse de jugadores de buen pie, elevó de manera notable su rendimiento. Sus arranques llenos de potencia desde mitad de cancha se hicieron una tónica y varias veces se transformó en el socio ideal de Esteban Paredes. Anotó y asistió, lo que se pide de un “10”.

Esteban Paredes: Tanto él como Héctor Tapia lucharon por su llegada a Colo Colo y desde el primer momento respondió con goles. En 11 juegos ha anotado igual cantidad de tantos y se transformó en el eje del ataque albo. Su poder de finiquito, sus remates de distancia y su movilidad hicieron pasar peligro a casi todas las defensas. El único punto negro fue su expulsión ante la U penquista, lo que le impidió disputar los últimos dos encuentros.

Los inamovibles

Gonzalo Fierro: Héctor Tapia lo ubicó como lateral derecho y eso incrementó de sobremanera su rendimiento. Fiero en la marca y casi siempre bien ubicado, su ida y vuelta lo convirtió en un permanente agente ofensivo por la banda. Confirmó su entendimiento con José Pedro Fuenzalida por el sector diestro.

Christian Vilches: Si bien era uno de los más cuestionados en los campeonatos anteriores, durante el presente torneo subió su nivel y se vio tremendamente beneficiado con la llegada del argentino Barroso. Pese a que muchos pedían la titularidad de Toro, se ganó la confianza de Tapia.

Esteban Pavez: De estar perdido en la segunda categoría, pasó a ser la gran revelación del equipo. Se llevó el peso de la contención en la mitad de la cancha y eso lo transformó en la compañía ideal de Valdés y Vecchio. Es luchador, pero también tiene un buen pie, lo que lo hace capaz de dar pases gol o de rematar desde fuera del área. Los ojos de Europa ya están sobre él.

José Pedro Fuenzalida: Su despliegue es admirable y pese a que aún le falta mejorar en el término de las jugadas, hizo de la banda derecha el sector más prolífico en lo que a ocasiones de gol se refiere. La decisión de Tapia de ponerlo como puntero y no tener tanta responsabilidad defensiva, terminó siendo un acierto.

Felipe Flores: En el primer partido fue centrodelantero, con la llegada de Paredes fue al banco, pero al final terminó ganándole el lugar de puntero izquierdo al juvenil Juan Delgado. Con todas sus deficiencias, se dio maña para ser el segundo goleador del equipo y aparecer en momentos clave.

Los demás

Eduardo Lobos: Sólo jugó un amistoso en este semestre y su nivel, así como su peso, fueron muy cuestionados. Las lesiones le impidieron incluso ser parte de las citaciones y es probable que parta una vez que termine el campeonato.

Sebastián Toro: Gran parte del pueblo albo lo pedía como titular, pero una lesión en el inicio del torneo lo terminó relegando al banco. Igual terminó siendo la primera alternativa defensiva y cubrió todas las posiciones de la zaga, ya que debió suplir las ausencias de los laterales o de Barroso cuando se lesionó.

Luis Mena: Jugó el primer partido como titular, pero después terminó ocupando un lugar entre los suplentes. Más allá de su poca continuidad, es un jugador tremendamente valorado por Tapia, por sus compañeros y por la hinchada. Es probable que se retire tras el fin del torneo.

Mathías Vidangossy: Pese a sus lesiones y a sus lagunas, en estas fechas finales se convirtió en la primera o segunda alternativa de ataque. Los hinchas aún recuerdan su brillante ingreso ante O’Higgins y eso hace pensar que aún se puede esperar mucho de él. Tapia lo tiene muy bien considerado.

Jason Silva: Con la llegada de Valdés y la consolidación definitiva de Esteban Pavez, se quedó sin lugar y muchas veces ni siquiera fue citado. Su comportamiento ante la U fue reprochado por todos y es muy probable que esté viviendo sus últimos días en el Monumental.

Emilio Hernández: Fue titular en el primer partido, luego ingresó en algunos otros duelos, pero terminó fuera de las citaciones en gran parte de las últimas fechas. Se pensó que con Tapia podía subir su nivel, pero no. Es uno de los que podría partir.

Mauro Olivi: Desde que está en Colo Colo no ha rendido y con Tapia ha sido incapaz de ganarse un lugar entre los 11. En su mejor momento tuvo una discusión con el entrenador albo y eso lo dejó fuera de la banca por algunas fechas. Hoy está por detrás de Vidangossy y Delgado. Podría ser uno de los prescindibles.

La sangre nueva

Álvaro Salazar: Ha sido el segundo arquero en gran parte del torneo y pese a que no ha jugado, ha señalado que estar al lado de Villar le ha ayudado mucho a su desarrollo. Es el arquero del futuro.

Luis Pavez: Fue el más destacado de los canteranos y de la mano de Héctor Tapia se convirtió en inamovible. Aplicado en la marca y con personalidad, también demostró ser un buen agente ofensivo, incluso llegando a la red en dos ocasiones. Tiene un futuro enorme en un puesto donde no abundan los jugadores.

Camilo Rodríguez: Es el reemplazante natural de Gonzalo Fierro y debió suplirlo en el difícil encuentro ante O’Higgins. Mostró sobriedad, buena marca y criterio para mandarse al ataque. Mostró que puede ser una alternativa muy válida.

Dilan Zúñiga: Es el otro lateral izquierdo del plantel, pero el buen rendimiento de Luis Pavez le impidió sumar muchos minutos. Igual tiene un gran futuro y Tapia lo conoce desde las series menores.

Hardy Cavero: No sumó minutos, pero para muchos es el central que más proyección tiene. Recién tiene 17 años.

Claudio Baeza: Es uno de los predilectos de Héctor Tapia y si bien casi no ha sido titular, era siempre el primer cambio. Tiene una gran visión de juego, buena ubicación y buen pie. Pese a que recién tiene 20 años, es uno de los juveniles que más partidos suma en el primer equipo, ya que debutó el 2012.

Bryan Carvallo: Tiene 17 años y es una de las joyas de las series formativas del Cacique. Ingresó en un partido durante este torneo y mostró pinceladas de su talento. Fue uno de los primeros jugadores que dirigió Tapia en las inferiores.

Juan Delgado: Comenzó el torneo siendo titular, pero luego terminó cediéndole su lugar a Felipe Flores. Igual es la primera alternativa de ataque y cada vez que faltó alguien, el asumió la titularidad. Sus regates y su habilidad son sus principales armas.

Nicolás Orellana: Estuvo presente como alternativa en tres partidos, pero no pudo anotar. Tiene 19 años y es un delantero potente y con mucho gol. Por ahora no tiene mucho lugar, debe seguir aprendiendo y madurando.

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