Columna de Colo Colo: Agarrando vuelo

"Hay que arreglar muchas cosas aún para poder obtener el bicampeonato, ya que con equipos de mayor jerarquía Colo Colo puede pasar bastantes aprietos"

Por

Imagen foto_0000000120140728180131.jpg

Esteban Paredes volvió a anotar y se alzó como una de las figuras del repunte albo (Photosport).

Por Leonardo Hormazábal

@leonardo_1925

@ColoColodeTodos

Facebook: ColoColodeTodos

Se empezó a jugar desde el sábado anterior, apenas terminado el duelo contra San Marcos de Arica. La espera se hacía interminable persiguiendo el premio de volver a ver a Colo-Colo en su cancha por los puntos.

Habíamos tenido un pequeño tropiezo en el norte pero eso no importaba porque debíamos hacer del Monumental un recinto inexpugnable para nuestros rivales, por lo que la expectativa en la hinchada era alta y se vio reflejada en los casi 30.000 asistentes que llegaron a Pedrero (24.000 según ByN) debiendo sortear una vez más la pésima organización de la concesionaria.

Aglomeraciones, empujones, puertas cerradas inexplicablemente una hora antes del partido (sector Arica), y la ya tradicional pero no menos criticable altanería de Carabineros fueron la tónica en la entrada de los hinchas, problemas organizativos que se vienen arrastrando desde hace ya bastante tiempo y que no parecen tener solución pronta de parte de Blanco y Negro S.A. quizás por ignorancia, quizás por desinterés.

En la cancha vimos un partido que creo será similar a muchos más este torneo, con un rival muy arropado tratando de hacer daño en la contra. El Popular no pasó mayores zozobras en defensa exceptuando un par de llegadas aisladas producto de algún contragolpe o una mala salida de nuestros zagueros, pero tampoco mostraba contundencia durante los primeros 45 minutos, ya que tenía el balón pero no generaba llegadas certeras, razón del marcador en blanco con el que los Albos se fueron al camarín.

En el segundo tiempo se vio otra actitud, controlamos aún más la pelota y jugamos más cerca del área rival. Gracias a eso tuvimos llegadas clarísimas, goles anulados y un penal a José Pedro Fuenzalida que no fue cobrado por el árbitro. Ya se sentía que era cosa de tiempo para que Colo-Colo se pusiera arriba en el marcador, pero los minutos pasaban y pasaban y ese entusiasmo se iba transformando poco a poco en nerviosismo y tensión.

¿Podría ser que toda la espera de la semana tuviera un final tan desabrido como un 0-0? Todo parecía indicar que sí, hasta que apareció la figura del partido, que para mí fue nuestro DT Héctor Tapia, haciendo lo que todos, incluyéndome, le pidieron que no hiciera en la semana: sacrificar a Luis Pavez, retrasar a Beausejour y poner en punta a Flores. Todos veíamos al moreno de puntero por la izquierda y en efecto así comenzó jugando, pero luego del golpe de timón de Tapia Colo-Colo mejoró, y mucho.

Fue así que tras un pase magistral de Barroso a un Gonzalo Fierro que apareció fantasmalmente por el centro, en una diagonal que rompió todos los esquemas, el árbitro cobró, ahora sí, un penal a nuestro favor. El arquero de Iquique había derribado al Ya-No-Tan-Joven Pistolero, un jugador que en este tipo de instancias muestra toda su experiencia para, primero, filtrar la defensa con una aparición excepcional y, segundo, tocar el balón justo antes que el guardametas, provocando así la falta que luego Esteban Paredes transformara en gol (aún lo extrañamos en el partido contra Brasil en el Mundial).

Con el 1-0 todo fue más sencillo para el Cacique: controló el partido y encontró más espacios atrás hasta que Felipe Flores, el comodín de Héctor Tapia, apareció por la izquierda y con toda la solidaridad que no lo caracteriza cedió el balón para que Paredes definiera otra vez.poniendo el 2-0 y la lápida a los dragones celestes.

Hay que arreglar muchas cosas aún para poder obtener el bicampeonato, ya que con equipos de mayor jerarquía Colo Colo puede pasar bastantes aprietos. Espero que la reaparición de Jaime Valdés ayude a elevar el nivel del equipo, y que además se busque un reemplazo para Fuenzalida, cuya intrascendencia ofensiva y su nula fineza puede ser desesperante tanto para los hinchas como para sus compañeros que ven que cada llegada por la derecha termina en centros por detrás del arco o en la línea lateral opuesta.

De todas formas el saldo es positivo y nos invita a soñar con hacer historia nuevamente, habrá que empezar otra semana de espera interminable hasta dar el siguiente pasito a la 31. Bueno, así es la vida del colocolino, así nos malacostumbramos, siempre contando los días antes de dar otra vuelta.

Buena semana colocolinos, ya falta una menos para el Bi.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo