En Estadio Seguro se abren al regreso de los bombos en el fútbol chileno

El jefe del plan, José Roa, conversó con El Gráfico Chile sobre el regreso de los objetos de animación y el funcionamiento del programa.

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Por Demid Herrera Palacios

@DemidHerrera

¿Usted en su vida ha ido al estadio como hincha?

Fíjese que mi abuelo materno era arquero. Fue arquero de Ferrobádminton, Iberia y Ñublense, donde después fue dirigente, entonces yo tengo mi corazoncito rojo, aparte de la roja de todos, por Ñublense de Chillán. La mitad de mi familia es del sur así que por eso. En mi juventud iba mucho al estadio hasta los 18 años como hasta la actualidad.

La pregunta con que se inició la entrevista a José Roa, Jefe del Plan Estadio Seguro es una de las primeras interrogantes que los hinchas se han hecho sobre este abogado de profesión que entre el 2004 y el 2010 fue director del Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) y desde el inicio del actual Gobierno asumió el mandato de este plan y quien contactado por El Gráfico, se abrió a conversar sobre el presente del mismo, la intensa evaluación que se está realizando sobre su implementación y los “mitos” que rondan sobre él.

¿Creía usted necesario que se haya creado este plan?
Creo que desde los noventa el fútbol se fue complejizando. Uno veía un fútbol que efectivamente era menos profesional pero más tranquilo y eso coincidió con el fenómeno de las barras, modificando los sentidos comunes. Si uno hace el paralelo entre el cine y un estadio lo que está permitido o no es muy distinto. Si en el cine se sienta una señora con sombrero usted le pedirá que por favor se lo saque, pero si en el estadio está alguien con un lienzo no se lo pedirá de la misma forma, entonces se fueron aceptando una serie de códigos que al final afectaron al espectáculo y era necesario recuperar ciertas cosas para la seguridad de las personas y eso es lo que queremos ir mejorando.

¿Entonces en qué consiste específicamente el proceso de revisión Estadio Seguro?
Junto con el cambio de Gobierno entró en plena vigencia la Ley de Violencia en los Estadios el 16 de marzo, con toda una normativa que incluyó la aplicación de dos normas puntuales más que son la exigencia de cámaras de seguridad en los estadios como mecanismos tecnológicos de control de identificación para el ingreso al estadio. En concreto se reglamentó que los clubes no pueden privatizar las ganancias y socializar las pérdidas. Es decir, preocuparse de la boletería e ingresos y no preocuparse en la inversión en seguridad. Previo a la ley todos los chilenos financiaban a los Carabineros a cargo por lo tanto el cambio cultural tuvo una primera fase.

¿Y ahora?
La nueva fase ha tenido un primer foco de participación y para eso lo que hemos hecho es una evaluación. Nos juntamos con ANFP, Carabineros, jugadores a través del Sifup, árbitros, periodistas a través del Circulo de Periodistas Deportivos, Con las empresas de seguridad, con las empresas ticketeras, municipios que tiene estadios, con los vecinos de esos estadios, es decir, todos los actores involucrados. Además ahora pasamos a una etapa  de consulta publica a todos los chilenos. Los que van a los estadios, los que no, vecinos, comerciantes y luego realizaremos un estudio mediante la escuela de Sociología en siete estadios a nivel nacional. Esos resultados nos ayudarán a tener una visión de qué es lo que debemos mejorar, cambiar y/o potenciar de lo que la gente recalque más.

¿Cuánta es la responsabilidad de los jugadores en el funcionamiento de todo esto?
Son los protagonistas y uno esperaría que las noticias estén en la cancha durante los noventa minutos. Dicho eso, los jugadores tienen un rol de corresponsabilidad y ahí esta el caso de Jason Silva quien realizó una acción que genera reacciones por el valor simbólico y fue sancionado, ya sea por la ANFP como los organismos pertinentes.

Hay una serie de prohibiciones que el hincha relaciona con la instauración del plan…
Ahí hay mitos porque Estadio Seguro no establece prohibiciones sino que coordina a los distintos actores. La ley determina que ciertos elementos pueden alterar la comodidades y seguridad de los asistentes y eso debe revisarse según el caso. El plan pretende adecuarse a cada realidad, sabiendo que un partido de Primera con uno de Primera B, en regiones, o un clásico son realidades distintas y deben mirarse distinto y siempre hay espacio para aceptar implemento de animación, como son por ejemplo la bandita de Magallanes, de Arica o el cañoncito de Naval.

Hay hinchadas que reclaman que tienen bandas del mismo estilo y no pueden ingresar…
Es algo que se puede revisar y pueden haber situaciones específicas que se permitan si está presente la regulación de la seguridad y comodidad para sus asistentes. Los clubes deben proponer ese espacio pues entre el blanco y negro hay un matiz de grises, entonces mientras las bombas de estruendo y fuegos de artificio están en el negro,  ciertas propuestas sí se pueden ir adecuando.  Acá no hay reglas absolutas.

¿Y caso a caso qué impide el ingreso de los elementos más reclamados por la hinchada?
Se debe diferenciar bien. El caso de los fuegos artificiales están prohibidos no sólo en el estadio sino a nivel país, así que no hay mucho margen para la discusión. En el caso de las banderas de mayor extensión hay varios argumentos que lo justifican pues impiden la visión adecuada y por ende afecta derechos de terceros y seguramente ahí se puede decir que se resuelve regulando la ubicación de ello, pero por otra parte sirven para amparar ciertas conductas ilegales escondiéndose tras ellos de cámaras y visión de los organismos de seguridad. Por último los bombos fueron arduamente discutidos y llegó a la Corte Suprema pero sirvió muchas veces para el ingreso de elementos prohibidos, puede bloquear salidas de emergencia y además porque fue un instrumento utilizado por los líderes de barra para movilizar la extorsión sobre jugadores o dirigentes.

Suena como una evaluación definitiva…
No creemos que sea así y el ejemplo está en que la prohibición no ha impedido espacio para la bandita de Magallanes y las antes citadas.

Se desprende entonces que los clubes tienen el espacio para presentar propuestas…
Efectivamente y ejemplo es lo de los fuegos de artificio. Si una empresa autorizada con los estándares de seguridad  está a cargo de un espectáculo pirotécnico, se puede introducir como parte del espectáculo.

Los clubes tienen derecho a proponer elementos de animación y estos serán evaluados.

Y por ende hoy los hinchas pueden solicitar a sus clubes una alternativa…
Los hinchas también tienen un desafío ahí de proponer dichos elementos. Hay un camino abierto, sabiendo que hay elementos que van a estar prohibidos y otros en los que se puede discutir. No hay política pública de calidad si no está abierta a la evaluación y eso es lo que queremos construir de aquí en más con Estadio Seguro.

GRAF/CS

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