El fútbol se pone a tono: El recuerdo pelotero del término de la década de los ochenta

Cuando gran parte del país centra sus miradas en la última temporada de la serie Los 80, El Gráfico Chile saca del baúl de los archivos la faceta futbolera de 1989.

Por

El Gráfico Chile

A ponernos a tono. Cuando gran parte del país centra sus miradas sobre el inicio de la última temporada de la exitosa serie televisiva Los 80, El Gráfico Chile coloca el recuerdo futbolero del fin de aquella década.

Y es que la última temporada de la producción de Canal 13 se enfoca en 1989, año complejo para el país con los últimos meses de la dictadura de Augusto Pinochet y con una sociedad que se apostaba al retorno de la democracia.

En ese contexto, el fútbol chileno cerraba una década marcada por la notable irrupción de Cobreloa, el descenso de la Universidad de Chile y la conformación del Colo Colo más brillante de todos los tiempos.

Y es justamente 1989 el año que nace el proceso que llevó al Cacique a ganar la Copa Libertadores de América, siendo el primer, y de momento, único elenco criollo en hacerlo.

Hoy a la cabeza de la sociedad anónima que controla el club y en aquel año el gestor del armado de aquel brillante equipo: Arturo Salah, quien en su primera campaña a cargo del conjunto albo se quedó con el título de 1986 y así derribó una gran cantidad de prejuicios que habían sobre su figura, a raíz de su pasado fuertemente vinculado con la U.

Pero después le costó replicar el éxito. Y es que varias figuras del plantel del 86′ como Roberto Rojas, Hugo Rubio o Fernando Astengo habían abandonado el club, por lo que urgía una reconversión del equipo.

Después de salir segundo el 87 y sexto el 88, Colo Colo logró bajar la estrella número 16 con el auge de figuras como Daniel Morón y Marcelo Barticciotto, además de la siempre trascendental presencia de los consolidados Jaime Pizarro y Lizardo Garrido.

Fue el primer título celebrado en el Estadio Monumental y a raíz de la conformación de su plantel, se puede establecer que fue el inicio de un proceso que culminó con la conquista de la Libertadores en 1991.

Un año finalizado con éxito, pero que comenzaría con uno de los capítulos más amargos en la historia alba. La polémica eliminación de Copa Libertadores a raíz del extraño triunfo por 5-4 de Sol de América sobre Olimpia, con corte de luz y suspensión incluida.

Capítulo Maracanazo

Mientras Colo Colo comenzaba a forjar aquel exitoso plantel, en la Roja figuras como Fernando Astengo, Jaime Pizarro, Roberto Rojas, Patricio Yáñez brillaban en la Selección.

El equipo era dirigido por Orlando Aravena y buscaba volver a una cita mundialista después de 8 años, después del fracaso en España 1982 y de haber quedado en el camino de las eliminatorias rumbo a México 1986.

Italia 1990 estaba en la mira y el 3 de septiembre de 1989 sería el día D. La clasificación se disputaba ante Brasil en el mismísimo Maracaná y después de un ajustado primer tiempo, Careca abrió la cuenta para la Canarinha a los 50′.

Minuto 67 y explota el escándalo. Roberto Rojas acusa haber sido impactado por una bengala y con todo el rostro ensangrentado abandona la cancha. Patricio Yáñez lanza su furia a la parcialidad local con un gesto que ha quedado inmortalizado en la cultura popular y todo indicaba que el Condor era una víctima.

Por ello, los jugadores de la Roja abandonaron el campo y se acabó la historia en la cancha. Pero fuera de ella siguió, ya que la policía arrestó a la mujer que presuntamente agredió a Rojas, pero días después se destapó la olla de la verdad.

“Me corté con una gillette y la farsa se descubrió. Fue un corte a mi dignidad. Tuve problemas en mi casa con mi mujer, mis compañeros me dieron la espalda…, pero si yo hubiera sido argentino, uruguayo o brasileño no estaría suspendido, pero como soy chileno no me dieron la posibilidad de reivindicarme”, acusó días después el entonces capitán de la Selección.

GRAF/PS

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo