Columna de Colo Colo: Y la marraqueta crujirá igual

"Colo-Colo siempre se las arregla para darnos alegrías", tanto en el Básquetbol como en el fútbol.

Por

Imagen foto_0000000120150119121018.jpg (Foto: Agencia Uno)

Por Felipe Suárez de la Filial Esteban Paredes

@suarezmfelipe

Facebook: Colo Colo de Todos

@colocolodetodos

www.colocolodetodos.cl

Día domingo. Siempre los domingos cuando juega el Popular hay ansiedad. Pero ayer había más. Queríamos ver el despegue del equipo de Tapia, pero también estábamos nerviosos por lo que ocurría en el Boston College, en Maipú. Llegábamos al Monumental tratando de que el siempre inestable internet móvil en el estadio nos dejara ver como iba el equipo allá. En el gimnasio también se seguía por la radio lo que ocurría en la Ruca.

En el Monumental, comenzaba el partido y en las tribunas se notaba el nerviosismo y la ansiedad. Partido apretado, donde para variar, el árbitro Osses comenzaba a hacerse notar al amonestar a Fierro en los primeros minutos. Entre paréntesis, ¿no hay una máxima en el fútbol que dice que si el árbitro pasa desapercibido es que hizo bien su trabajo? Colo-Colo comenzaba a hacerse del balón y del campo de juego. Un par de claras ocasiones desaprovechadas por Paredes, que solo frente al arquero no pudo concretar, hacían más tenso el ambiente. Hasta que un desborde de Juan Delgado, quien siempre complicó a la defensa rival, ocasionó una falta a un costado del área. Golazo de Vecchio, el Monumental estalla y parece que la mala racha queda atrás.

En Maipú también existía nerviosismo, aunque el partido siempre estuvo controlado. A fin de cuentas, nos jugábamos el paso a la final de la Liga Nacional de Básquetbol, enfrentando a los actuales campeones y grandes favoritos para repetir el título, quienes calentaron el ambiente durante la semana con declaraciones y trataron de obtener ventajas deportivas por secretaría. En Macul, en muy corto tiempo, Huachipato se ponía 2 a 1 arriba gracias a errores en la salida y marcas débiles en la última línea. ¡Cómo nos hace falta Barroso! Esperemos que ByN termine alguna vez con la danza de nombres y contrate a algún central. Termina el primer tiempo y a revisar el Twitter para ver lo que ocurre en Maipú: ventaja para los albos.

Comienza el segundo tiempo y Colo Colo se va con todo en busca del empate. En Macul confiamos en Valdés, Suazo y Paredes; en Maipú confiamos en Valencia, Carrasco y McCollough. La visita se refugia atrás, y los albos, con más ganas que ideas, martillan sin claridad la portería rival. El nerviosismo empieza a crecer y aparecen los gritos pidiendo la salida de Tapia. Sería la tercera derrota consecutiva.

Hasta que se junta Beausejour con Paredes y llega el empate. Vuelve el grito de gol junto con las esperanzas de conseguir el triunfo. El equipo se vuelca en terreno contrario en busca de la victoria y casi al terminar el partido el travesaño ahoga el grito de gol, tras un remate cruzado del resistido y a la vez querido Felipe Flores. Termina el partido y quedan más dudas que certezas en cuanto al funcionamiento del equipo para dejar atrás este mal momento, sobre todo considerando el pronto debut en la Copa Libertadores. Urge un central y preocupa la falta de finiquito. Mientras Tapia trabaja para corregir los errores en defensa y en la concreción, es crucial que la concesionaria contrate al refuerzo que a todas luces necesitamos.

Mientras abandonamos el estadio, volvemos a mirar nuestros teléfonos y nos encontramos con la grata noticia. Ganamos, el equipo de básquetbol avanza a la final del campeonato y está a la espera del rival, entre Los Leones de Quilpué y Deportes Castro. Mientras me dirijo a la casa pienso: Colo-Colo siempre se las arregla para darnos alegrías, aunque parezca que las cosas no funcionan. De todas maneras, mañana el té será dulce y la marraqueta crujiente.

GRAF/DE

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo