No hay tranquilidad: La polémica Tapia-Bravo que divide opiniones

La polémica vivida entre Héctor Tapia y Claudio Bravo no permitió que en Colo Colo se respire tranquilidad.

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Gonzalo Pérez Amar

Desde el 5 de noviembre de 2014 que en Colo Colo no se viven días tranquilos. En aquel entonces, Julio Barroso ponía en duda en plena conferencia de prensa la transparencia del torneo local y desataba una larga polémica, que terminó con el defensor suspendido. 

Pero no ha sido el único episodio extrafutbolístico con el que ha tenido que lidiar Héctor Tapia. Luego de los dichos del argentino, vino el pacto del equipo de no hablar con los medios en la semana previa a la última fecha del Apertura, la marginación de Sebastián Toro y Felipe Flores en el inicio del Clausura y la posterior guerra de declaraciones entre integrantes de su plantel con Johnny Herrera. 

Cuando el problema parecía solucionarse con las disculpas correspondientes desde ambas partes, vino un nuevo problema cuando se conoció que el técnico y el plantel habían tomado la determinación de no permitir a Claudio Bravo entrenar en el Estadio Monumental en sus vacaciones por las fiestas de fin de año para evitar una situación incómoda.

¿Los motivos? Los dichos del portero criticando la conferencia de prensa de Julio Barroso del pasado 5 de noviembre y la polémica de los premios que se vivió en la selección chilena, entre los que se encontraba Esteban Paredes como excluido en la repartición. 

Sin embargo, la decisión tomada por el actual cuerpo técnico y los jugadores de Colo Colo no cayó bien. Luego que Tapia explicara los motivos por los que no lo dejó estar en las practicas en Macul, el portero se manifestó en su cuenta personal de Twitter y escribió “cada vez conozco más gente, pero muy pocas personas…”, además de destacar el apoyo que recibió de los hinchas albos en la red social. 

Es que el actual portero de Barcelona parece haber quedado mejor parado para la opinión pública luego de no haber podido entrenar en los pastos que lo vieron nacer y donde se forjó como ídolo. Por ejemplo, en una encuesta realizada en el sitio web de El Gráfico Chile, los lectores respaldaron con un 75% la opción que Bravo salió mejor de la polémica con Héctor Tapia. 

En tanto, en la dirigencia de Blanco y Negro también preferían evitar un nuevo conflicto y lamentaron la situación que azotó a los albos durante toda la semana. Arturo Salah, luego de la reunión de directorio que sostuvieron el miércoles, señaló que “es lamentable que haya pasado esto con Bravo, pero no creo que tenga este carácter que se le da. Se pudo arreglar en dos minutos entre Claudio (Bravo) y Héctor (Tapia), que son amigos”. La polémica no cayó bien en la regencia alba y sobre todo por el control que tiene el plantel en la toma de decisiones. 

El peso del plantel

“Por este grupo de jugadores voy a reclamar o pelear con quien sea”. La filosofía de Héctor Tapia en Colo Colo es clara y así lo demuestra con la cercanía que tiene con sus jugadores, además de la importancia que les da a la hora de definir situaciones claves. 

Así quedó demostrado en la última polémica. Antes de permitir que Claudio Bravo entrene en el Monumental y pensando en las críticas que había hecho a las declaraciones de Julio Barroso, las que fueron consensuadas como equipo, prefirió consultar con su equipo y ahí tomó la decisión final. 

Aunque muchos lo criticaron, en el mundo del fútbol se ganó defensas por su modo de actuar. Raúl Ormeño, emblema de Colo Colo y referente del plantel que ganó la Copa Libertadores 1991, lo defendió y aseguró que “para el técnico es bueno que hayan referentes y es bueno apoyarse en ellos para tomar decisiones. Estoy de acuerdo en cómo actuó, porque hay que cuidar el día a día del plantel”.

“Claudio Bravo es nacido en el club y un ídolo, pero Tapia defendió el hoy de Colo Colo no el ayer o el mañana. Puede que no esté de acuerdo con el fondo de la discusión, pero tenía que tomar una postura y habían integrantes del plantel que se veían afectados. Bravo se vio envuelto en esto porque él se insmiscuyó. Nadie dejará entrar a la casa a alguien que te ataca”, agrega el Bocón. 

Pero la lógica que siguió Héctor Tapia no es nueva en el fútbol y los técnicos suelen considerar la opinión de sus referentes o del plantel para tomar decisiones finales. Al menos así lo refleja Braulio Leal, quien habla desde su experiencia como capitán de O’Higgins de Rancagua e integrante de camarines como el de Colo Colo 2005 o 2006. 

“No conozco el problema que vivió Héctor Tapia con Claudio Bravo, pero los cuerpos técnicos le preguntan a sus jugadores opiniones en temas importantes. Es algo que corresponde y no es algo nuevo, sino que ocurre siempre en el fútbol para no pasar a llevar a nadie”, dice.

Una polémica que divide opiniones y aún tiene un final incierto. 

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