Chris Carpentier: "Sería un sueño cocinar para el plantel de la U"

El jurado estrella de MasterChef se confesó con El Gráfico Chile y abrió su corazón azul. Recordando sus tiempos de estadio, comparando el fútbol con la cocina y evaluando al equipo de Lasarte, el chef aseguró que feliz armaría una mesa para los ídolos del Romántico Viajero.

Por

Demid Pancho Herrera Palacios

“Saquen de cerca la foto para que se note el autógrafo y nadie crea que compré la camiseta para esta entrevista”. Cris Carpentier se instala en medio del patio de Canal 13 para ser inmortalizado con una de sus tres pieles.

El cocinero de larga trayectoria ya es conocido por usar el traje de chef con el que ha destacado y hoy lo tiene como uno de los jurados de MasterChef, programa de cocina que la rompe en su recta final, pero pocos conocen el verdadero nivel de fanatismo que tiene por Universidad de Chile. Un fanatismo que quiso compartir con El Gráfico en una imperdible conversación futbolera.

¿A raiz de qué nace tu amor por la U?
En mi caso es la familia. Toda mi familia es de la U, de toda la vida ir al estadio, con mi papá es fanático, fanático. En el colegio además tuve un grupo de amigos que era muy fanático, entonces éramos de ir a la barra cuando no era tan pesado, te hablo del 88, 89, 90. La gracia de ser hinchas es estar en las buenas y malas y así se dio siempre con la U.

Años en que la oferta futbolística de la U no era de las mejores…
Pero es que de eso se trata. Cuando ganamos la Sudamericana el estadio estaba lleno, pero la gracia es ir cuando está vacío y por otro lado hasta en mi caso es porque a la U la involucro en todo. Los doctores que elijo para mi familia son de la U por ejemplo y de hecho mi papá tuvo una fractura de clavícula y se trató en el CDA, con mi hijo vuelto loco porque habían varios jugadores ahí en tratamiento. Montillo, Lichnovsky y varios más, entonces siempre lo más cerca de la U posible.

Y hoy por tu profesión has tenido chance de conocer a los jugadores ¿cómo ha ido eso?
Claro. Es algo tremendo y aparte que es divertido porque yo estoy dispuesto a hacer lo que sea por el equipo. Sería un sueño cocinarle al plantel de la U, prepararles todo y acompañarlos en el bus sería lo máximo. Tengo hartos amigos y ­conocidos cercanos al fútbol. Soy padrino de matrimonio del Bototo Illesca, y relación con Zamorano, con el Rambo, Dante Poli, Seba Rozental, Luka Tudor, etc.

No me digas que tu regaloneaste a Luka Tudor…
No, jajajá. Yo no tengo nada que ver ahí.
Volviendo a la U, ¿cómo recuerdas la campaña de la Sudamericana?
La recuerdo mucho. Fui a todos los partidos de la Copa, toda la campaña. El único que me caga ahí y está mas metido es el Ariel Levy, jajajá. Estos últimos meses por todas las grabaciones de “MasterChef” he estado más jodido de verlos, porque ir a la cancha tiene otro condimento. Estar ahí, comerse ese sánguche antes conversando del equipo. Tiene una magia única.

¿Y que supongo disfrutaste en lo futbolístico?
Totalmente porque cómo jugaba ese equipo era increíble. La presión en el mediocampo que metía y muchos lo comparaban con el Barcelona. Creo que esa U mostró un fútbol que necesitaba Chile. Yo soy súper hincha pero también pensante y creo que, como la Libertadores que ganó Colo Colo le sirvió al fútbol, la Sudamericana también. Es como los restoranes: más restoranes y mejores restoranes le suben el nivel a todos los restoranes.

Te gusta establecer puentes entre el fútbol y la cocina…
Me gusta bastante. Sampaoli logró hacer jugar a jugadores que no jugaban tanto, lo mismo Berizzo y creo en esa convicción también en la ­cocina, algo que se notó harto con la estadía de Marco Olea en el programa. Siempre cuando converso día a día pongo ejemplos futbolísticos y con Marco se dio mucho. “Tú tienes todo ahí en el corazón. Estamos en el minuto noventa. Hay que meter ese gol como sea”.

¿Y dónde se asemejan ambas diciplinas?
En el sacrificio, la constancia. La individualidad mezclada con el trabajo en equipo y eso tiene un grado de sacrificio importante. Si tú pescas un cuchillo y cortas 500 cebollas, lo más probable es que termines siendo una máquina y si tú te quedas tirando tiros libres después de entrenar, lo más probable es que termines siendo una máquina. En ese sentido es muy similar.

Y volviendo al presente, ¡cómo ves a la actual U?
Esta U salió campeón quemando los últimos cartuchos. La apretaron fuerte con eso de que “de atrás pica el indio” y creo que el que más peso se sacó fue Lasarte, que venía de algunos segundos lugares y debía demostrar que no pasaba por él. Ahora creo que es el año para que Lasarte demuestre lo que puede dar. .

De darse así, alguna invitación a tu restaurant habrá…
Claro. Yo la otra vez hablando con Cristian Aubert (gerente general de la U) le decía que si son campeones el restaurant está a disposición. Yo feliz de aportar en lo que se pueda.

¿Y no has pensado poner un restaurant temático de la U?
No. Prefiero no perder el lado romántico. Uno pierde un poco el amor cuando está metido más allá y hablar de negocios es otra cosa, prefiero estar para lo que necesiten y feliz lo hago gratis.

Por último, ¿qué ídolo de la U te gustaría invitar a comer a tu restaurant?
Ufff, difícil elegir uno. La verdad hay tantos que yo preferiría hacer una mesa y convocar a once históricos del club.

¡Oye pero esa cuenta saldrá muy cara pues!
Es que no puedo escoger. Sería maravilloso escucharlos desclasificar historias y yo ahí sirviendo.

Ojo que pondremos esto en el cierre de la nota, por si alguno llega a cobrar la palabra…
Ponlo no más. Ahí yo los recibo encantado.

GRAF/DE

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