Entrevista a Claudio Sepúlveda: "Dentro de la cancha no me considero un jugador tímido"

Lejano a los micrófonos y periodistas, el volante cruzado accedió a dar su primera entrevista a El Gráfico para compartir alegrías y tristezas que ha vivido en la UC.

Por

Por Demid Herrera Palacios
@DemidHerrera

Suele pasar que cuando dos o más jugadores calientan el partido a través de los medios, no falta el que desafía al otro a “hablar en la cancha”. Desde que los diarios, radios y televisión le dieron más cobertura a este deporte, muchos personajes han destacado por su desempeño tanto en el césped como ante los micrófonos, sin embargo aún quedan algunos extraños que rehuyen a esa tónica.

Uno de ellos es Claudio Sepúlveda, volante de 22 años que el 2013 pasó de ser un N.N. a la pieza angular de un equipo que lo potenció hasta que una lesión cortó ese proceso. Hoy, casi dos años después, el introvertido chico se atreve a sacar la voz en su primera entrevista, en donde contará parte de su camino para llegar a portar la jineta de la UC, pero marcando siempre que el prefiere dialogar con los pies. 


Parto por preguntarte por tu respetable decisión de no hablar con los medios ¿a qué se debe?

Es parte de mi bajo perfil, de mi personalidad, pero sé que debo hacerlo de a poco porque es parte de mi crecimiento como jugador y persona. Debo irme adaptando un poco a esto que no me gusta mucho, pero debo irme acomodando.

Hace unos años eras un desconocido para los hinchas hasta que con Lasarte te toca jugar de lateral, después de volante y destacaste ¿qué tan importante fue eso para ti?
Fue muy importante, primero porque yo trabajo siempre para aportar, sea en mi puesto u otro puesto y así ayudar al equipo y ahí él tuvo mucho que ver porque me dio confianza después de entrar en mi puesto. Eso fue fundamental para quedarme en el equipo.

Son pocos los jugadores que parten a préstamo de la UC y vuelven para jugar. ¿Qué importancia tuvo ese paso por Rangers y por qué crees que se te dio a ti el tener un cupo en Católica?
A mí me sirvió mucho. Rangers fue muy importante porque debuté allá y mi idea siempre fue ir a crecer para después volver a jugar aquí en la UC. Anduve bien, subimos a Primera y por ello pude venir a pelear un puesto y aunque no fue fácil, se pudo lograr.

En un puesto donde han destacado hombres como Mario Lepe y Gary Medel, entre varios otros…
Siempre Católica ha tenido buenos jugadores, Piri Parraguez también. El estilo de juego en la UC ayuda porque el tener la pelota hace que entremos mucho en juego nosotros y es un bonito desafío pelear un puesto y sobresalir con la jerarquía de jugadores que estuvieron aquí, Ormeño que fue un referente aquí, entonces es más importante poder ganarse el espacio.

Hablabas de las dificultades y ahí vino esa lesión contra Cobreloa en Iquique. ¿Cómo asimilaste ese golpe?
Fue muy duro porque estaba recién consolidándome en el equipo titular, lo estaba haciendo bien y se hizo difícil. Uno nunca espera una lesión y menos de esa gravedad, porque además primero eran seis meses pero al final fueron diez porque tuve una complicación y me tuve que volver a operar, entonces fue duro, pero el apoyo de todos me ayudó a no decaer y seguir luchando como siempre lo he hecho.

En una jugada que se discutió mucho por la violencia con que se vio…
Si. En el fútbol uno puede ir fuerte al balón y todo, pero yo no te puedo decir si hubo mala intención o no, eso tienen que preguntarle a otras personas. Son jugadas de fútbol que pueden pasar, lamentablemente me pasó a mi y así fue.

Muchos sintieron que tu baja desarmó a ese equipo y terminó pesando para perder el título, ¿coincides con eso?
No creo que haya pasado por ahí lo del campeonato porque había un plantel de muy buena calidad, me lesioné y fui baja, pero lo suplieron bien según creo yo.

Quizá el consuelo que podías encontrar era que el equipo campeonara pero te tocó ser testigo de un año complicado, ¿cómo lo viviste tú?
Fue terrible. Muy difícil. Yo al menos me pongo más nervioso estando afuera que jugando y viví momentos muy intensos en ese año. Me costó y me daban más ganas de recuperarme bien y rápido para estar donde quería.

¿Y cuando se te estiró la lesión pensaste en abandonar todo?
No porque nunca dejé de luchar. Fue otro golpe más el operarse dos veces, pero estaba convencido de que me iba a recuperar y nunca dejé de pensar en hacer las cosas bien y lo que duró esa recuperación fue por algo.

¿Todo ese proceso te hizo identificarte más con la UC?
Me siento parte del club, pero no es solamente desde que estoy en el plantel. Desde que soy cadete me abrieron los brazos y por ello me siento muy identificado. Estar en el plantel es un golpe fuerte pero la identificación viene de antes.

¿Y cómo llegaste a dedicarte al fútbol y a la UC precisamente?
De chiquitito me gustaba esto, mis primos siempre jugaron y yo con ellos ahí en el barrio, en la calle. Llegué a este club gracias a don Alfonso Garcés quién me trajo a prueba, estuve un mes y logré quedar para empezar este camino. Llegue con 14 años desde Rancagua pues pese a ser de Santiago tuve que irme para allá a los seis años por el trabajo de mi papás, así que me vine solo a la residencia de Católica, para vivir, estudiar y entrenar.

¿Y con quiénes compartiste en ese tiempo?
Frank Fernández, Enzo Roco, Camilo Peña eran de mi generación y más grandes estaban el Seba Barrientos, varios con los que creamos una verdadera familia porque con ellos desayunas, almuerzas, estudias y vas creando lazos muy bonitos ahí.

Amistades que han cambiado en el actual plantel...
Claro. Tengo muy buena relación con todos pero más cercanos son Erick (Pulgar), el Chanchito Ramos, Fabián Cerda, Cordero, Ribery Muñoz. Con todos en verdad hay una muy buena onda.

¿Y en el plano personal cómo te manejas?
Soy muy hogareño. Estoy con mi familia, mujer y mi hijo. No soy casado pero tengo mi pareja a la que conozco hace tiempo y me ha apoyado todo. Somos como casado pero no por la ley, pero muy consolidados ahí, además inspirado en mi hijo de un año y medio y ahora viene otro así que doble motivación.

Ese perfil silencioso parece transformarse cuando entras a la cancha. ¿Cómo se da esa “metamorfosis”?
Afuera de la cancha no me gusta hablar mucho con la prensa, pero adentro de la cancha no me considero un jugador tímido. Gritar exageradamente creo que no es necesario y yo más que gritar soy de hablar cosas específicas que con mis compañeros entendemos y nos ayudan a todos.

Y que te permitió tener la experiencia de ser capitán el otro día…
No me lo esperaba, el Huaso me pasó a mi la jineta y es muy lindo tener esa experiencia. Me siento identificado y muy feliz por eso.

Más allá de ese bajo perfil, las críticas de los hinchas hacia ti han sido generalmente positivas. ¿Por qué crees que se han cuadrado contigo?
Yo creo en parte es por ser de casa. Siempre trato de entregarme por al cien por el equipo y eso se ve reflejado. A lo mejor mi trabajo es más silencioso o menos vistoso, pero la gente se da cuenta de ese trabajo y me lo hace sentir en la calle.

¿Y cuando lees que los tratan de equipo frío o sin tanto amor propio?
Cuando es más de la cuenta me da rabia porque sé que no somos así. Ahora último lo hemos demostrado con hechos nuevamente, pues contra Ñublense y Palestino, que son grandes rivales dimos vuelta partidos durísimos. No fue fácil y lo hemos demostrado, pero dejo que hablen no más y no me meto más allá porque no me considero ni nos consideramos un equipo así.

¿Si hoy han dejado atrás el peso de esas derrotas?
Siento que veníamos con una mochila de perder, perder y perder y como se dice se descomprimió con las ganas que teníamos porque no estábamos acostumbrados a estar tan abajo. Nuestras ansias eran muy grandes y ahora se ha notado mucho.

Pasando a otro plano seguro aspiras a partir al extranjero. ¿Dónde te gustaría hacerlo?
Me gusta la italiana, la española, la inglesa por lo que todos sabemos y me gustaría llegar ahí algún día, pero siento que me falta quemar algunas etapas aquí. Me gustaría consolidarme bien para después aspirar más en grande.

Suena poco común cuando hoy la mayoría se quiere ir lo antes posible…
Puede ser, pero creo que debo estar bien maduro para poder hacer algo lindo allá.

¿Y algún jugador que hoy admires?
Hay un montón. Me gusta mucho Kroos, Schweinsteiger. Te podría nombrar a veinte, pero me quedo con Tony Kroos.

Algo juega…
Sí, más o menos no más, jajajá.

¿Esa madurez que buscas en la UC se logrará consiguiendo un título?
Obviamente. Es lo que aspiramos todos los jugadores de todos los equipos, pero hoy tenemos que pensar a corto plazo para llegar con la posibilidad al final del torneo y de conseguirlo sería algo único.

¿Un título que sientes que se merecen?
Si, creo que sería merecido. Nosotros hemos luchado mucho, hemos peleado muchos campeonatos y no se ha dado, pero creo que nos merecemos tener un premio.

¿Y qué le puedes decir a los hinchas que seguro leerán esta primera entrevista con mucha curiosidad?
Primero dar las gracias por su compañía en estos partidos de local y que sigan creyendo en nosotros porque con su apoyo las cosas se hacen un poco más fáciles y así que ojalá confíen en esto.

¿Esperaban esa respuesta después del semestre con Falcioni?
La verdad es que no me sorprendió mucho porque la gente de Católica siempre ha estado con nosotros, en las buenas y en las malas, por lo que ha sido muy motivador, pero no sorpresivo.

Por último, ¿que hiciste con la jineta que ocupaste contra Palestino?
Nada, se la devolví al utilero tras el partido.

Vas a tener que manotearla para el recuerdo…
Puede ser jajajá. Ahí veremos cómo lo hago.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo