Llegó a su fin de la mano de Hulk: La cronología de la polémica de Bravo con Colo Colo

Todo estalló el 5 de noviembre de 2014, cuando Barroso salió a disparar contra el torneo nacional. Luego, Bravo señalaría "me cansa el hecho de que existen tantas quejas" y le costaría las puertas cerradas en el Monumental.

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Gonzalo Pérez Amar

El 5 de noviembre de 2014 es una fecha que quedará marcada a fuego en el fútbol chileno. Pese a la encendida lucha por el título que existía entre Colo Colo, Universidad de Chile y Santiago Wanderers, todo hacía indicar que sería un día normal y los equipos se preparaban para enfrentar la décimocuarta fecha. Hasta que apareció Julio Barroso.

El defensor salió a enfrentar la tradicional rueda de prensa en los albos y remeció el Estadio Monumental con polémicas declaraciones. “En este último tiempo se han realizado muchas modificaciones y cosas que resultan raras. Los campeonatos se ganan, no se compran. La gente que dirige el fútbol se tiene que dar cuenta de esto y no son idiotas”, disparó el trasandino.

Las palabras de Julio Barroso no dejaron indiferentes a nadie y, tras disputada la fecha, coincidieron con un breve receso del fútbol chileno por los amistosos de la selección ante Venezuela y Uruguay. Como era de esperar, los jugadores de la Roja fueron consultados por la polémica generada en el fútbol chileno y uno que no dudó en responder fue el capitán Claudio Bravo.

“Me cansa el hecho de que existen tantas quejas o que el futbolista hable de cosas ajenas al fútbol. No soy de quejarme o de ir frente al árbitro. Si me toca ganar celebro y si pierdo lo asumo. Tenemos que dedicarnos a jugar y dejar atrás las polémicas (…) Después, por un par de tonteras que nosotros mismos declaramos hay conflictos en el estadio”, respondería el portero de la selección.

Las declaraciones del capitán no cayeron nada bien en el Estadio Monumental y se lo demostrarían meses después. En medio del descanso por la intertemporada europea, Bravo solicitó entrenar en el recinto de Macul junto al primer equipo de Colo Colo y la petición fue negada. Las puertas se le cerraron.

“Por el momento que estábamos viviendo no iba a ser cómodo ni para el plantel, ni para Claudio. Por declaraciones que ustedes ya saben (…) era un momento que no era fácil. Teníamos un campeonato que habíamos perdido y teníamos a un integrante del plantel suspendido”, diría Héctor Tapia el 20 de enero de 2015 sobre la decisión de no dejar entrenar al capitán de la selección en el Estadio Monumental.

“Si tenemos que tener una conversación (con Claudio Bravo) yo no tengo problema. Me tocó compartir equipos con él y mi intención no es cerrarle las puertas a nadie”. Sin embargo, la conversación nunca se dio y la polémica continuó durante el año.

Luego que Arturo Vidal y Claudio Bravo clasificaran con Juventus y Barcelona, respectivamente, a la final de la Champions, el 13 de mayo, Colo Colo los felicitó y escribió en su cuenta de Twitter: “felicitamos a los colocolinos (y chilenos) @C1audioBravo y @kingarturo23 por su clasificación a la final de la Champions League”. Lo que no esperaban era la respuesta del arquero: “es mucho más fácil subir al carro de la victoria cuando las cosas van bien @ColoColo también hay que estar cuando pedimos algún favor”. 

Sin embargo, dos días después de la dura respuesta, trascendería que Luis Mena, que estaba de gira por Europa, conseguía la paz entre el club y arquero de Barcelona. Pero fue el propio Bravo el encargado de desmentirlo: “Esto no es verdad. No hay llamada, no hay excusa. Ya basta de tanta mentira”. 

“Me generó tristeza, porque lo encontré insólito. Lo viví de una manera dura, siendo hincha del club de toda la vida, que te cierren las puertas por unas declaraciones que sigo manteniendo. Uno saca enseñanzas y el tema ya está cerrado”, agregó el portero a fines de mayo en entrevista con TVN.

La paz estaba muy cerca de llegar y habría un factor clave: el retorno de Julio Rodríguez al Estadio Monumental. A mediados de junio, el formador de Bravo era presentado como nuevo entrenador de arqueros del cuerpo técnico de José Luis Sierra y las puertas parecían más cerca de abrirse para el jugador del Barcelona.

Pese a que hace una semana, Claudio Bravo, en entrevista con ADN, declararía que “no guardo rencor con nadie en Colo Colo y tengo muchos amigos y enemigos”, este 29 de julio se cerró la polémica. Vestido con la indumentaria alba, trabajó junto a Hulk, el encargado de llevarlo de vuelta a Macul, en el Estadio Monumental y también posó con Aníbal Mosa, actual presidente de Blanco y Negro y que cuando comenzó la polémica era el segundo al mando tras Arturo Salah. Sin embargo, no pudo compartir con el primer equipo, ya que estaban libre y su entrenamiento será por la tarde.

“La idea surgió de Julio Rodríguez, que quiso entrenarlo y le dijimos que las puertas estaban abiertas. Lo que pasó no debería haber pasado nunca y le fui a pedir las disculpas personalmente. Le dije que ni el directorio ni nadie de nosotros estaba de acuerdo y que esta era su casa”, concluyó Aníbal Mosa para cerrar la polémica.

GRAF/GP

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