El sueño que no deja de ser pesadilla para Paulo Garcés

El arquero siempre ha tenido que luchar para ser titular y cuándo estaba cumpliendo la labor a gran nivel, sufrió la grave lesión.

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El Gráfico Chile

“Estoy viviendo un sueño y espero no despertar”. Las palabras de Paulo Garcés en la semana previa a enfrentar a Deportes Iquique reflejaban su alegría por ser titular. Es que el Halcón le ganó la pulseada a Justo Villar por la titularidad del arco de Colo Colo y conseguía algo que estaba buscando desde que llegó al Estadio Monumental.

Pero el arquero de los albos tenía que despertar y ahí fue cuando se dio cuenta que lo que vivía no era un sueño, sino que una pesadilla que durará seis meses. Tras salir a disputar un balón con Rafael Caroca, el arquero sufrió una luxación de hombro y será operado. Una lesión que le quita la opción de ser titular por todo el año y recién volverá a las canchas en 2016.

Las lágrimas desconsoladas de Paulo Garcés al salir de la cancha no eran de dolor, sino que el desconsuelo lo invadió. La oportunidad por la que tanto había luchado se le iba de las manos. “Es un traspié más en mi carrera. Me ha tocado difícil, pero vamos a seguir remando”, fueron las palabras del Halcón tras conocer los resultados de los exámenes.

Es que el portero nunca la ha tenido fácil para ser titular y siempre ha luchado por ganarse el puesto. Formado en las canteras de Universidad Católica, en los inicios de su carrera fue enviado a préstamo a Puerto Montt y el 2004 cumplió un buen papel en el sur del país.

Pero su retorno a San Carlos de Apoquindo no sería fácil. En el arco cruzado había un gigante como José María Buljubasich y era muy difícil desbancarlo, por lo que nuevamente se fue a los Salmoneros en 2007. Nuevamente respondió en el arco de los sureños y volvió con la ilusión de ganarse un puesto en la UC.

Sin embargo, no tendría mayores opciones y ahora su préstamo tenía destino mexicano. Jorge Aravena se lo llevó al Lobos BUAP del ascenso mexicano y fue uno de los mejores porteros del torneo. Ahora parecía un panorama ideal para el Halcón, pero nada de eso le bastaba para ganarse un puesto en San Carlos de Apoquindo y tendría que buscar un nuevo destino: Everton de Viña del Mar. La lesión de Gustavo Dalsasso en el final del Apertura 2008 y la partida de Johnny Herrera obligaron a los ruleteros a buscar un arquero para el Clausura y pensaron en el Halcón.

El formado en la cantera cruzada tuvo un gran inicio, hasta que un empate a cinco tantos ante La Serena condenó su futuro y Dalsasso, ya recuperado, volvió a la titularidad. Terminado el préstamo de seis meses volvió a la UC para pelear por la opción de ser del once inicial en el Apertura 2009. Para eso tenía que ganarle la lucha a Cristopher Toselli y no lo logró. La banca nuevamente era su destino.

El etercer sueño de ser titular parecía no cumplirse. Sin embargo, llegó el Clausura 2009 y se afirmó en el arco. Situación que se repetiría en gran parte del título que obtuvieron en 2010, donde se perdería la recta final por decisión técnica y Toselli sería el protagonista de las decisivas fechas finales.

Con Toselli y Garcés peleándose palmo a palmo el puesto, el 2011 comenzó en favor del parralino y el panorama parecía no cambiar. Hasta que una noche fatídica en el Centenario, donde fue el gran responsable de la eliminación de la UC en los cuartos de final de la Libertadores, le costó el puesto y su posterior salida.

En ese momento apareció Universidad de Chile para comprar su pase por una eventual salida de Johnny Herrera, pero el portero titular no se movió y Paulo Garcés fue enviado a préstamo a Unión La Calera. La situación en los cementeros no fue muy distinta a lo que podría haber pasado en la U y vio todo el torneo desde la banca.

En su retorno a los universitarios siempre manifestó su deseo de ser titular, pero no le fue bien compitiendo con uno de los ídolos de la U, quien además había manifestado su malestar por la llegada del Halcón debido a problemas y declaraciones del pasado.

Fue así como tuvo que irse a O’Higgins para el Apertura 2013. La revancha que tanto buscaba apareció en Rancagua, donde fue titular y obtuvo un título en la temporada de su llegada. Tras estar medio año más en la sexta región, se le presentaba una gran oportunidad para fichar en Colo Colo y no la desaprovechó.

Mientras en la UC sus fantasmas fueron Buljubasich y Toselli y en la U fue Johnny Herrera, en los albos tenía que lidiar con Justo Villar. El seleccionado y capitán de Paraguay no perdió su puesto y Garcés sólo lo reemplazaba cuando se lesionaba. La situación que vivió durante años se repetía y repetía y amenazó con irse del Monumental. Los reclamos fueron escuchados por el nuevo técnico José Luis Sierra y conseguía quitarle la titularidad al guaraní, quien volvió lesionado de la Copa América.

El cambio de técnico favoreció al oriundo de Parral y tras un largo camino recorrido, finalmente tenía la opción de consolidarse en un grande chileno. Sin embargo, la larga pesadilla que vivió para llegar hasta el sueño de la titularidad terminó en algo peor: un golpe de realidad que lo despertó.

GRAF/GP

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