Rompen la historia: Las marcas de una generación que no conoce de imposibles

Dos mundiales consecutivos, invicto récord en las Eliminatorias, título de Copa América y seis puntos en las dos primeras fechas del camino a Rusia 2018.

Por Publimetro

El Gráfico Chile

Treinta años tuvieron que pasar para que Chile vuelva a celebrar en el Estadio Nacional de Lima. La última y única vez que los nacionales se remontaba hasta el 3 de noviembre de 1985, cuando Jorge Aravena estructuró de tiro libre el 1 a 0 con el que la Roja le ganó a Perú en el camino a México1986.

Desde ese entonces, habían pasado cuatro encuentros más en el principal reducto deportivo de los peruanos y todo habían sido derrotas. La única vez desde aquel 3 de noviembre en que Chile pudo celebrar en Perú fue el 29 de marzo de 2009, en el camino a Sudáfrica 2010 y con Marcelo Bielsa, cuando vencieron por 3 a 1, pero aquel encuentro se disputó en el Estadio Monumental de Universitario.

La historia no era nada favorable para los dirigidos de Jorge Sampaoli, pero, una vez más, eso poco les importó y vencieron por 4 a 3 en el Clásico del Pacífico. La generación dorada, que comenzó a forjar sus figuras con el tercer lugar en el Mundial Sub 20 de Canadá 2007, creció con Marcelo Bielsa y se consolidó con el de Casilda, se ha acostumbrado a romper la historia.

No por nada suman y suman marcas e hitos que los van consolidando como una de las mejores generaciones de futbolistas chilenos.

Las marcas de una generación que rompe la historia

Los pilares de la selección que dirige Jorge Sampaoli iniciaron su historia con la Roja en el Mundial Sub 20 de Canadá. Pese a que iban encumbrados al título, en la semifinal se encontraron con Argentina y cayeron por 3 a 0, teniendo que conformarse con el tercer lugar tras ganarle a Austria por 1 a 0.

Pero poco a poco irían gestando su revancha y sus hitos se empezarían a encaminar en octubre de 2008. Un histórico 15 de octubre, Chile recibió a Argentina en el Estadio Nacional y salió victorioso con un tanto de Fabián Orellana. La primera celebración en un partido oficial ante los trasandinos sería una de las primeras marcas de la generación dorada y un importante paso en la clasificación rumbo a Sudáfrica, que se concretó con una victoria 4 a 2 ante Colombia en Medellín.

La clasificación le permitía a Chile volver a un Mundial tras 12 años de ausencia y se estrenaría con una victoria por 1 a 0 ante Honduras. Victoria que no conseguía en una cita planetaria desde Chile 1962, cuando le ganó a Yugoslavia por 1 a 0 en la definición del tercer lugar. Luego repetirían el marcador ante Suiza y en la última fecha del grupo caerían ante España por 2 a 1, lo que los dejó en el segundo lugar del grupo y emparejados con Brasil en los octavos de final. Tal como en 1998, la selección volvería a caer en la fase de los dieciséis mejores ante el Scratch.

Ahora tenían enfocarse en el camino a Brasil 2014 y esperaban clasificar por primera vez en cancha a dos mundiales consecutivos. Pese a que por momentos se complicó el panorama, la llegada de Jorge Sampaoli consolidó el proyecto de la selección y la Roja accedió a la cita planetaria en el tercer lugar de las Clasificatorias de la Conmebol.

La selección chilena del de Casilda se lució en tierras brasileñas, le ganó a Australia en su debut y en la segunda jornada venció a España, eliminándolo en la fase de grupos. Con la clasificación a octavos asegurada, el duelo con Holanda en la última fecha servía para definir quién jugaría con Brasil y la derrota ante los tulipanes emparejó a Chile nuevamente con el Scratch. Ahí la historia ya es conocida: un empate a un tanto que se pudo romper con un remate de Mauricio Pinilla en el minuto 119, pero que dio en el travesaño. Todo tenía que definirise desde los doce pasos y ahí se impuso la selección de Dunga.

La derrota caló hondo, pero la revancha estaba a la vuelta de la esquina: la Copa América. El torneo que se organizaba en el país era la ocasión perfecta para desquitarse y consolidar a la generación que hacía ilusionar a todo un país. Los dirigidos de Jorge Sampaoli no decepcionaron y se quedaron con un inédito título, que se consiguió tras la victoria en penales a Argentina en la final.

El gran hito de la generación dorada llegaba para adornar una vacía tribuna chilena y ahora el gran objetivo es conseguir una inédita clasificación a un tercer mundial consecutivo. Camino que no pudo comenzar mejor y se celebró en la primera fecha ante Brasil, luego de quince años sin poder ganar, y se completó la fecha doble con una victoria frente a Perú en el Nacional de Lima. Por primera vez en la historia de las Clasificatorias con el formato de todos contra todos se consiguieron seis puntos en los primeros dos encuentros y se cortó la mala racha de comenzar perdiendo o empatando el primer encuentro.

Pero los hitos no se quedan ahí. Con las dos victorias en el inicio del camino a Rusia 2018, la selección sumó ocho partidos invicto en Clasificatorias y ahora tiene el mejor registro, superando lo conseguido entre 1981 y 1985.

¿Cuál será el techo de la generación dorada? Lo cierto es que da para ilusionarse y el inicio de las Clasificatorias puede consagrar una histórica tercera clasificación consecutiva a un Mundial. Rusia parece estar cada vez más cerca.

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