Económica oferta de comida, reventa de entradas y más: La trastienda del Chile-México

Chillán dio vida a una jornada especial en el día en que la Roja se despidió del Mundial Sub 17. La ciudad de las longanizas se revolucionó con la Copa del Mundo.

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Por Pamela Romero Novoa – Enviada especial a Chillán

Altibajos de los gritos del público

La canción nacional, seguramente, se escuchó en todo Chile, pues las voces de los 10.713 asistentes hicieron retumbar el Estadio Nelson Oyarzún de Chillán, mientras que cuando se enotnó el himno de México, la parcialidad mostró respeto al escuharlo en silencio y aplaudirlo una vez finalizado. Y ya iniciado el juego, el griterío de las graderías tuvo varios altibajos, pues el volumen solo subía con algunas aproximaciones de la Roja o para contrarrestar un cántico azteca.

Comida casera y bararata dentro del estadio

Sopaipillas con pebre casero hechos por la señora Sonia, trozos de queque a 300 pesos, sandwiches de jamón y pollo a 500, todo esto y más se podía encontrar dentro del Estadio de la ciudad de la longaniza. Alimentos poco comunes a un precio pocos común para ser un estadio de Chile y un evento tan importante como la Copa del Mundo Sub 17. La buena oferta de los comerciantes fue premiada por compras en grandes cantidades de los clientes, aunque lo sabroso de la comida no coincidió con la amargura que dejó la eliminación chilena.

Reventa de entradas

Locatarios del Mercado de Chillán mostraron su molestia por la reventa de entradas que se vivió previo al duelo de la Rojita con los aztecas. Personas aprovecharon de comprar entre 15 a 20 boletos para luego venderlos al triple de su precio original. Muchos chillanejos quedaron sin la opción de ir al Nelson Oyarzún para presenciar el duelo de los dirigidos por Miguel Ponce y se tuvieron que conformar con verlo por televisión.

El capitán se arriesgó

Marcelo Allende, dueño de la jineta en Chile, sufrió una fractura en su nariz durante el entrenamiento del domingo pasado, por lo que debieron confeccionarle una máscara especial para que pudiera jugar ante México. El capitán salió enmascarado en el arranque, sin embargo se quitó el implemento al comienzo del segundo tiempo porque le resultaba incómodo, pese al riesgo de jugar protección. El jugador de Cobreloa hizo lo posible en la mitad de cancha para controlar y conducir el juego nacional, sin embargo su buena actuación no fue suficiente.

México lindo y pifiado

Una veintena de hinchas aztecas llegaron al Estadio Nelson Oyarzún para apoyar al Mini Tri. A pesar de ser pocos, alentaron a sus seleccionados con los tradicionales cánticos como el “Cielito lindo”, sin embargo cada vez que los mexicanos entonaban un grito, los forofos nacionales respondían al instante con una lluvia de pifias para silenciar a los visitantes. La bandera tricolor se hizo presente con timidez, pero se retiró del estadio con un triunfo por goleada de su selección.

GRAF/PS

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