Columna de la UC: El Clásico de Chile comenzó de nuestro lado

Desde Frecuencia Cruzada llega la voz de los hinchas de la UC a El Gráfico Chile. En esta ocasión, un aperitivo de cara al choque ante la U en tiempos de clásicos.

Por

Por Álvaro Bley y Mario Palominos, Sociólogos UC
Medio partidario Frecuencia Cruzada

Twitter: @FrecCruzada
Facebook.com/FrecuenciaCruzada
Soundcloud.com/FrecuenciaCruzada
Issuu.com/FrecuenciaCruzada

“La primera vez siempre se recuerda”, así dice la sabiduría popular. No sólo como historia personal –como la primera vez que fui al estadio- sino también en cosas más globales, culturales, institucionales. Es un dato duro, concreto, que a veces puede funcionar como contexto para entender lo que viene.

Pero hay veces que no se recuerdan tanto las primeras veces. Porque fue hace mucho tiempo, porque a quién carajo le importa, porque es un mal recuerdo o porque no se quiere recordar: no le incumbe o derechamente le molesta.

No quiero inculpar a nadie en particular, sólo intentar recuperar la primera vez de algo bien concreto: el primer clásico del fútbol chileno. El primer clásico como institución y el primer clásico como partido de fútbol. El primer clásico chileno es el Clásico Universitario. Y quizás es el único clásico en Chile que tiene todo para que sea un partido clásico. Porque ahora pareciera que cualquier enfrentamiento de dos equipos con algo en común es considerado clásico. Como el clásico del cobre entre de equipos que tienen la palabra cobre en su nombre, por ejemplo (Cobresal y Cobreloa). Pero son inventos para darle mayor espectacularidad a algo que no la tiene. Partidos de 3000 personas, no pueden ser considerados clásicos. La palabra se ensucia, se vuelve un concepto normalizado. Y si alguien se apura, pareciera que el Clásico Universitario es uno más de esos, dos equipos que su característica similar es que alguna vez pertenecieron a universidades. Pero no.

El clásico universitario es el primer clásico. Y quizás el único con tanta historia y tradición en Chile. Porque no sólo es el más viejo (en 1909 fueron los primeros dos partidos), sino que también en su historia se van marcando hitos que lo hacen particular. Por ejemplo, luego de varios partidos amistosos y competencias universitarias, en 1928 se juntaron, además de la U. de Concepción y la Católica de Valparaíso, en un solo equipo: Confederación Universitaria de Deportes. Sin embargo los estudiantes comenzaron a tener algunos roces y no sentían apego por la Confederación: en 1936 decidieron separarse. No es odio, es una cosa de identidad. Yo no existo junto al otro. El otro tiene que estar en otro equipo. Construimos identidad sin él, lejos de él.

Ya en la década del 30 se consideraba clásico y en esa época empezaron las barras: cada universidad, apoyada por sus estudiantes y académicos correspondientes, organizaba un espectáculo antes del encuentro, que muchas veces superaba en protagonismo y expectativas a lo que pasaba en la cancha. Para algunos historiadores, fue la única vez en el mundo en donde se mezcló el teatro de masas con una actividad deportiva. Se forja entonces una rivalidad con todas sus letras.

En los sesentas, la disputa también fue futbolística. El 61, la U del ballet iba derecho al título, pero Católica la alcanzó. El último partido era entre ambos. Fue un empate a 0, por lo que tuvieron que jugar una definición. Fue 1 a 1 y hubo entonces que disputar un tercer partido. Los Cruzados supieron ganarlo por 3-2. En el enfrentamiento entre ambos clubes de 1962 se registra la mayor asistencia en la historia de los campeonatos nacionales: 85.262 personas.

Es decir, estamos en presencia del partido con mayor tradición del fútbol chileno. El primero. Pero ¿qué fue del primer partido entre ambos? Fue un empate, en donde los jugadores de la Universidad de Chile, más preparados que los de la UC, se pusieron en ventaja de 3-0 en el primer tiempo. Pero los Cruzados no se quedaron ahí y empataron el partido. Los de la U quedaron picados y se acordó una revancha. Dos semanas después se volvieron a encontrar y la UC goleó 4-1. Así se resolvió la primera vez. Empate con sabor a victoria y triunfo para los Cruzados. De ahí en adelante ya nunca sería lo mismo. Y nosotros pusimos la primera piedra.

GRAF/PS

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo