Columna de la UC: Luces y sombras del aumento de capital

"Reconociendo que la inyección de recursos eventualmente puede ser sana y positiva para el rendimiento deportivo de nuestro club, cabe cuestionarse desde un punto de vista casi filosófico o ético cuál es el rol que nos compete a nosotros como hinchas".

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Por Pablo Sánchez – @pablomsc
Infografía: Diego Salazar – @diego_salazar79
Medio partidario Frecuencia Cruzada

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Se dio inicio oficialmente al proceso de aumento de capital organizado por Cruzados, sociedad anónima que controla a nuestro club, y cuyo fin es recaudar 6 mil millones de pesos, recursos que serán utilizados en diversos objetivos planteados por la empresa: un 60% destinado a reforzar el plantel – con énfasis en la compra de jugadores jóvenes y de proyección – mediante un fondo de capital a 5 años plazo; un 35% para el mejoramiento de la infraestructura del estadio y el complejo deportivo; y finalmente 5% en vistas de avanzar en el fútbol formativo y la gestión administrativa de Cruzados.

Más allá de las consideraciones técnicas – las que han sido largamente abordadas y explicadas en diversos medios –, es necesario comprender qué busca Cruzados SADP con esta inyección de recursos para financiar su proyecto empresarial, fuera de una lógica puramente mercantil. Estos alcances nacen fundamentalmente porque el aumento de capital ha sido promocionado como un llamado a los hinchas a construir, en conjunto, una Católica más grande.

En primer lugar, es necesario transparentar ciertos aspectos. Además del incremento de los recursos se promulgó la modificación del Estatuto Social de Cruzados el cual, hasta dicho cambio, contenía las facultades de los dos accionistas serie B (la PUC y el CDUC) en diversas materias: elección de dos miembros del directorio, derecho a veto en ciertos numerales del artículo 67 de la ley de sociedades anónimas1 (por ejemplo, la división o fusión de la sociedad, la modificación del plazo de duración, entre otros) y el derecho a veto en la elección del presidente y vicepresidente del directorio. La modificación al estatuto hace que el poder sobre este último punto quede a discreción de la PUC, sin injerencia del CDUC. Siendo este lo anterior muy destacable, cabe también cuestionarse qué sucederá a futuro con las decisiones que siguen dependiendo de los accionistas serie B y cómo impactará a nivel de injerencia de los hinchas.

En segundo término, el aumento del capital social – que en realidad pasó de los 6 mil millones de pesos a cerca de 5.200 millones de pesos, como consecuencia del menor valor nominal de la acción – plantea la interrogante sobre cuál es el rol que cumple el socio, abonado o hincha del club dentro del proceso de toma de decisiones. Ciertamente la nueva emisión accionaria es sustanciosa (un 70% más de lo que es el capital de Cruzados hoy), sin embargo, se puede cuestionar – como ha sucedido en diversos aumentos de capital de otras empresas – el rol que le compete a los accionistas minoritarios de la sociedad, quienes al existir un mayor número de acciones emitidas verán inevitablemente una reducción de su poder relativo.

De ahí que surja la pregunta de si el aumento de capital invita efectivamente a los hinchas a “construir” el club desde dentro, o más bien es un proceso de recaudación de fondos, en el cual la toma de decisiones quedará concentrada, en términos de la división de los escaños del directorio de la sociedad2, de la misma forma que se encuentra hoy. Algunos autores han sugerido que un aumento del capital bien puede formar parte de una estrategia que diluya el poder de los minoritarios, dentro de la sociedad lo que originaría una menor influencia en las decisiones3.

En síntesis, y reconociendo que la inyección de recursos eventualmente puede ser sana y positiva para el rendimiento deportivo de nuestro club, cabe cuestionarse desde un punto de vista casi filosófico o ético cuál es el rol que nos compete a nosotros como hinchas y cómo ese rol se condice con la exigua participación que existe en la actualidad, y seguirá existiendo a futuro. ¿Es esta la manera de hacer club? ¿Es esta la forma de invitar a los hinchas a construir, con sus propias manos, el proyecto deportivo y una propuesta de valor ad-hoc con éste? La respuesta puede estar a nuestro alcance y pasa por la organización y coordinación colectiva, por medio de asambleas, mesas redondas o debates, de todos quienes (accionistas actuales, futuros y no accionistas) quieran hacer de Católica un club de la gente.

1 Ley 18.046, disponible en www.sii.cl.

2 Memoria Cruzados 2014.

3 “La sociedad anónima, autonomía privada, interés social y conflictos de interés”. Alcalde Rodríguez, Enrique. Ed. Jurídica, 2007.

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