De los potreros trasandinos al éxito en la UC: El testimonio de Lanaro y su tardía consolidación

El relato de quien en menos de 2 años pasó de la tercera de Argentina a ser el líder de la zaga cruzada. Su explosivo ascenso está precedido por un extenso y pedregoso camino.

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Por Pablo Serey Correa – El Gráfico Chile

Soñar con un mañana mejor fue una consigna permanente. Pese a que los años iban pasando y la anehlada consolidación no llegaba, Germán Lanaro nunca dejó de creer que en algún momento se encontraría con un éxito genuino en el mundo del fútbol.

Debutó en primera en un equipo importante de Argentina como lo es Huracán, pero después de su estreno en el Globo vinieron años de constante lucha y perseverancia en la tercera división trasandina defendiendo los colores de Guillermo Brown, Villa Mitre, Almagro y Nueva Chicago.

El fútbol de primer orden de Argentina, en el que vivió su debut como profesional, cada día se alejaba más y su carrera parecía asentarse en los potreros, pero una decisión a los 28 años le cambió la vida: aceptó la invitación del DT Pablo Guede para enrolarse en una aventura al otro lado de la cordillera.

Palestino era el nombre de la primera estación en Chile, país con el que guarda un importante nexo, pese a que no lo conocía antes de fichar por los árabes. Lo que viene después es asunto conocido: una campaña histórica en La Cisterna, el paso a Universidad Católica, el acercamiento a la Roja y la condecoración en los Premios El Gráfico Chile 2015, instancia que fue la excusa perfecta para sostener un mano a mano en el que Lanaro nos dio un abierto testimonio de su singular camino en el deporte.

Vertiginosa experiencia en Chile. Un año y medio ya ya recibiendo premios…

Esto me tiene muy contento porque hace un año y medio que estoy en Chile y recibir un premio es importante, quiere decir que están haciendo bien las cosas. Eso sí, siempre he creído que los premios son grupales y en ese sentido no puedo dejar fuera de esto a mis compañeros de Palestino y Católica, pues sin ellos no podría haber logrado esto. En poco tiempo me pudo adaptar a un fútbol que no conocía, esa es la realidad, y me estoy abriendo camino y todo esto me deja muy tranquilo.

Cuando Pablo Guede te habla de venir a Chile ¿Imaginaste que las cosas se te iban a dar de este modo?

Tenía el sueño de hacerlo, cuando Pablo me planteó venir a Chile no lo dudé, no había jugado nunca fuera de Argentina y eso era lo único que me ataba un poco, pero confiaba en que podíamos lograr cosas buenas. Después todo se dio muy rápido, nosotros apostábamos a que en dos años íbamos a jugar un torneo internacional con Palestino y eso se dio en apenas seis meses. Se acortaron los tiempos de todo y logramos todo lo que nos propusimos.

Hace un año y medio estabas en la tercera división de Argentina ¿Cómo has vivido el salto de esa realidad a la que hoy te toca vivir?

Nunca dejé de soñar, nunca dejé de pensar que era posible, jugando en la categoría que sea. No te voy a negar que la tuve que pelear, me costó mucho llegar a acá y hoy estoy muy contento, el hecho de estar jugando muchas cosas importantes por estos días y que los objetivos en la vida se te den rápido puede hacer que no te des cuenta de lo que has vivido. En mi caso me costó mucho y por lo mismo soy un agradecido de la vida por el presente que tengo.

Cuando ya llevabas varios años seguidos en la tercera de Argentina ¿Pensaste en que ya no ibas a dar el gran salto?

Quizá uno a veces piensa que las cosas deberían darse cuando uno es más chico, a los 24 o 25 años soñaba con estar en un grande y afianzado, pero recién me tocó a los 29. Las cosas llegan cuando tienen que llegar y por eso hay que disfrutarlas y disfrutar también el camino, porque más allá de que fue difícil, nunca dejó de ser algo grato.

Debutaste en primera de Argentina con Huracán, pero después tuviste que vivir una realidad muy distinta…

Yo pasé de jugar en Primera al Argentino A que es una tercera división, lo que fue muy difícil, fue un golpe, pero me hizo madurar, me hizo empezar de nuevo. En ese momento me propuse arrancar de ahí para adelante, como digo, las he pasado bien duras, pero no vale la pena explicarlo. El que jugó fútbol o soñó con hacerlo sabe por lo que pasan los jugadores cuando las cosas no se dan, pero por eso hoy estoy muy agradecido de donde estoy y se muy bien que todo valió la pena y lo sigue valiendo porque tengo ilusión de ir por más.

Un gusto distinto entonces tiene tu buen presente…

Tiene un gusto distinto y me genera mucha ilusión el seguir creciendo aún más, porque creo que todavía tengo tiempo, todavía tengo mucha carrera por delante y esto no hace más que incentivarme para buscar nuevos objetivos, para querer ir por todo.

Y todo esto en Chile, un país con el que guardas nexos familiares…

En el pasado ni me lo imaginaba, esa es la realidad, pero me encontré en un lugar donde me han tratado muy bien, donde me he sentido muy a gusto, muy en mi lugar, creo que más allá de que sólo llevo un año y medio, la gente con la que he estado me ha tratado de la mejor manera y sólo tengo palabras de agradecimientos para ellos. Todo eso ha hecho que crea que este es mi lugar y por lo mismo me siento muy bien en este país.

Siendo sincero ¿Conocías Chile antes de toda esta experiencia futbolística?

No conocía Chile antes de venirme a Palestino. Mis papás habían venido para acá, las hermanas de mi mamá son chilenas y ellas habían venido por sus raíces pero mi hermano (Gustavo) y yo no lo habíamos venido nunca y la verdad es que no lo conocía. Mis parientes venían al sur de Chile, mi abuela era de Osorno.

Y coincidentemente Gustavo y tu llegan al mismo tiempo a Chile ¿Cómo han vivido la hermandad en nuestras tierras?

Fue una mera casualidad, justo cuando a mí me sale lo de Palestino a él le sale la opción para fichar por Unión San Felipe (hoy está en Coquimbo Unido) y ha sido bueno, porque más allá de ser hermanos nosotros somos gemelos, entonces tenemos una conexión distinta y el no perderla nunca es muy importante. El tener a la gente que te quiere cerca es fundamental.

Estando en Chile apareció la opción de la Selección ¿Cómo contemplas eso?

Lo he dicho siempre, de la Selección se habló mucho en su momento, yo tengo los pies puestos sobre la tierra y las cosas las están haciendo bien los que ya estçan y yo tengo que seguir demostrando mis condiciones. Si logro mantener este buen nivel en el tiempo las posibilidades se van a abrir y de lo contrario no. Pero para eso tengo que rendir en mi club y eso es lo más importante, después las recompensas son buenas, pero lo principal es el club, en este caso Católica.

Lo de la Selección evidencia que en Chile encontraste ese éxito con más luces que te había sido esquivo en Argentina ¿Cómo lo sientes?

Uno siempre piensa que estos momentos se te pueden dar más cuando eres más joven, pero este gran momento me pilla muy maduro, con mucha responsabilidad y veo un futuro con muchas ganas de ir por más, me sigo poniendo metas, incluso a esta edad. Sigo teniendo sueños, sigo teniendo objetivos y espero poder cumplirlos.

¿Una revancha en Argentina, Europa o México son parte de esos objetivos que dices?

En principio el objetivo que tengo a más corto plazo es el ser campeón con Universidad Católica, ese es un sueño por el que todos estamos remando en el plantel y es muy bueno cuando el grupo está metalizado en un gran objetivo común. Nosotros lo estamos.

Para cerrar y con mucha franqueza ¿Qué pasa con San Lorenzo?

Sinceramente no sé nada, conmigo nadie se ha comunicado y lo único que se es lo que ha salido en los medios, pero por ahora prefiero mentalizarme solo en el campeonato, después se verá lo que salé, pero debo decir que estoy muy contento en Católica.

GRAF/PS

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