La UC cerró el año con una contundente goleada y la clasificación a la Sudamericana

Los cruzados cerraron un año turbulento con un amplio 4-1 sobre Palestino, logrando así quedarse con la postemporada y los pasajes al certamen internacional del próximo año.

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El Gráfico Chile

Universidad Católica ganó su segunda liguilla en el año y luego de golear por 4-1 a Palestino, dio vuelta la serie y se metió en la Copa Sudamericana. Premio de consuelo para los de Mario Salas.

Difícil lo tuvo el conjunto cruzado en los primeros 25 minutos, porque la tienda de Pablo Guede manejaba las acciones a placer, llegando muy cerca del arco de Cristopher Toselli. Es más, las llegadas más claras, corrieron por parte de los visitantes, que gracias a su buen manejo de la pelota hacían daño.

Fue así como en los 28′ el arco local se estremeció. Nicolás Maturana miró la puerta y con un zurdazo de larga distancia hizo sufrir a San Carlos de Apoquindo, porque su disparo dio en el vertical de un batido portero dueño de casa.

Pese a que el mejor juego pertenecía a los árabes, la primera estocada fue estudiantil. Jeisson Vargas pateó a los 30′ un tiro libre con potencia a las manos de Luis Marín, quien de forma imprecisa dio rebote para que apareciera David Llanos, que con un derechazo cruzado igualó la serie. Hasta ahí había penales.

Siguió machacando el equipo de Mario Salas, sin éxito porque se fueron a descansar con la ventaja mínima.

Partidazo en San Carlos

El complemento arrancó como un calco de la primera parte. Palestino manejaba las acciones, y con el goleador del Apertura como referencia, Marcos Riquelme, querían la paridad. Aunque seguían imprecisos.

Los tetracolores querían el empate para asegurar la clasificación; la UC buscaba el segundo para evitar los penales. Partido de ida y vuelta, que casi se desnivela otra vez en los 60′, aunque esta vez Marín dio un rebote más largo tras un disparo de Diego Rojas.

Católica jugaba mejor. Otra vez uno de sus canteranos hizo daño. Vargas (66′) tras un veloz contragolpe se perfiló desde la entrada del área, y lanzó un derechazo que pasó besando la portería árabe.

“Gol que se pierde en un arco, se hace en el otro”. Reza el dicho futbolero. Una vez más la premisa se hizo tangible, porque a los 67′ tras una veloz jugada, César Cortés dejó mano a mano a Riquelme con Toselli, y el máximo artillero del segundo semestre la mandó dentro del arco con un derechazo colocado. Ya no había penales. El Tino acariciaba la clasificación.

Partidazo en San Carlos. Poco le duró el empate a los de Guede, porque Vargas le puso un centro a la cabeza a Llanos, quien sin oposición erró ante la gran reacción de Marín, aunque en su intento de despejar, Agustín Farías se equivocó y batió a su propia meta. Otra vez había tiros desde los 12 pasos en la precordillera.

¿Más emociones? Sí. A sus cortos 18 años, Jeisson Vargas se empieza a transformar en un amuleto cruzado, porque se despachó un golazo a los 75′ para voltear definitivamemente la serie, gracias a un remate preciso desde larga distancia. No había penales. La UC se aseguraba un cupo en el segundo certamen internacional de 2016.

Los árabes insistían y molestaban con un tiro libre de Cortés en los 83′. Aunque se fue muy desviado. Había nerviosismo en Las Condes.

Pero uno que se va, anotó el último gol del fútbol chileno en 2015. Michael Ríos selló la clasificación de Universidad Católica a la Copa Sudamericana con un derechazo potente. Golazo.
La UC ganó su segunda liguilla del año y dejó atrás el subcampeonato del Apertura con un boleto para la Copa. En tanto, se acabó una era en Palestino con la partida de Pablo Guede a San Lorenzo.

Fin al año futbolístico.

GRAF/CS

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