Columna de la U: Caída libre

Al día de hoy buena parte de las concesionarias que controlan a los que fueron los clubes deportivos y sociales resisten a final de mes gracias a la ayuda que entrega el CDF,

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Por Álvaro Valenzuela, colaborados Asamblea de Hinchas Azules En los últimos días y sobreviviendo gracias a la obtención del bi campeonato de América por parte de nuestra selección nacional, el fútbol ha intentado tapar la paupérrima situación de la mayoría de los afiliados a la ANFP, hecho que sale a la luz pública con la desafiliación de Deportes Concepción y que ahora vive un capítulo crítico con el llamado a paro por parte del SIFUP. Las noticas que han llegado desde la oficina del sindicato de futbolistas profesionales ponen en alerta máxima a todos quienes buscamos recuperar el fútbol para todos: se habla de una cesantía histórica y sueldos que llegan a dar risa (para peor, colusión a la hora de ofrecer una remuneración), todo por el sistema de campeonato que imperará en la temporada entrante. En donde se estipula un solo descenso entre Primera A y Primera B y ninguno entre Primera B y Segunda división. Lo que genera, sin dudas, una falta de competitividad notoria, los equipos se arman de peor manera, llenan sus planteles de juveniles que en gran número no están preparados para asumir este desafío, invierten menos dinero en sus canteras, bajan los sueldos de los diversos cuerpos técnicos e incluso están llegando al punto de eliminar las concentraciones y viajes en avión. Todo esto por la situación económica de las S.A. La cual es crítica en un punto máximo, deudas provisionales, sueldos impagos, pasivos escandalosos y prácticamente una red encubierta para sacar todo peso de la Asociación o Federación que permita a los controladores seguir tapando con un dedo una quiebra que está a la vuelta de la esquina. De hecho, el formato de torneo para la temporada 2016-2017 lo que busca es evitar el colapso. Es tarde, no lo nieguen. Al día de hoy buena parte de las concesionarias que controlan a los que fueron los clubes deportivos y sociales resisten a final de mes gracias a la ayuda que entrega el CDF, eso llevó a que la olla a presión que eran las finanzas de este deporte estallará en menos de un mes. ¿El factor determinante? La salida (o huida) de Jadue a Miami y el cierre de las ayudas que caían desde la avenida Quilín a los equipos. Sin eso, el fútbol prácticamente decidió bajar la cortina y eliminar lo que lo hace atractivo a este y a cualquier deporte: la competencia.La verdad es que no somos capaces de imaginar el impacto y daño que se está generando a la actividad en estos momentos, no solo eso, el perjuicio que generó este modelo hambriento, corrupto, destructor y ladrón ya es incalculable. La situación está en un límite en que varios de los presidentes están buscando la manera de vender el canal del fútbol, con ello lograrán tapar deuda y generar utilidades en un breve momento, el cual les permitirá liquidar su participación en la sociedad, vender al mejor postor y recuperar su inversión. ¿No me cree que eso pasará? Bueno, para demostrar que ya vemos las primeras señales del fin del sistema como lo conocemos es que ocuparé el ejemplo de Everton de Viña del Mar, equipo en el que su presidente vendió la propiedad a empresarios mexicanos ligados al grupo Pachuca. En términos simples, volvieron a una institución emblemática de la región de Valparaíso e histórica en nuestro fútbol en una simple sucursal del gigante norteamericano. Mataron al oro y cielo. Lo destruyeron. Con lo antes descrito podemos imaginar un verdadero apocalipsis en el fútbol profesional chileno, el modelo que impera en México es la principal muestra del cáncer que atormenta la actividad.De hecho, en este torneo ha debutado la medida de que los equipos de ese país puedan contar en sus filas con un número ilimitado de extranjeros. Los equipos funcionan al alero de otras empresas que son sus dueños (por lo general, canales de televisión) y no tienen problema en cambiarse de ciudad si es que fracasan en el primer intento ya que tienen el sistema de “franquicias” en donde se vende el escudo, nombre y colores (¿le suena parecido?). La realidad de hoy es lo que varios hemos ido advirtiendo hace ya mucho tiempo, el sistema colapsó y Azul Azules parte de este desastre, a las ya millonarias pérdidas de año tras año y un préstamo estilo salvavidas que entregó el controlador Heller (el cual aún no es pagado por la concesionaria) se suma una inversión ridícula en el plantel la cual es inconsistente con la realidad financiera de la sociedad anónima y del torneo nacional. Pero no nos puede extrañar este arrebato, ya que es demostrativa del desprecio que estos tipos tienen al fútbol nacional, puesto que en vez de hacer un aporte formando jugadores de calidad deciden traer 8 refuerzos (si, 8). Un número que resulta vergonzoso más aún si se toma en cuenta que hace exactos dos años se incorporaron al CDA 12 jugadores. Lo peor, es que ese torneo del 2014 fue nuestra última estrella. Ergo, resulta ridículo que sólo podamos ser campeones en la medida que logremos contratar un equipo nuevo al semestre. No sé qué límite tendremos que superar para que la autoridad se ponga los pantalones con estos problemas. La administración es deficiente a puntos irrisorios, no existe ningún contra peso a la autoridad de los controladores de las SA, por un lado Heller hace lo que quiere y por el otro Mosa se da el lujo de forzar la renuncia de su DT y poner a trabajar a otro sin siquiera estar en Chile. Estoy seguro que si se tratara de empresas grandes la superintendencia de valores y seguros ya hubiese dicho algo al respecto. Pero como esto es fútbol les vale madre a ellos y al grupo de poder de nuestro país. Pero a nosotros nos importa, por eso estamos acá, escribiendo y denunciando, levantando banderas al viento y cantando con una voz que sale del alma. Con el orgullo que te da la coherencia, con la convicción que te da la pasión. GRAF/GL

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