Buonanotte y su empeño por la felicidad extraviada: "No quiero ser ídolo de nada"

El gran fichaje de la UC trae consigo un lucido recorrido deportivo, pero también una fuerte y permanente amargura. Chile se presenta como el lugar ideal para eso.

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Por Pablo Serey Correa La felicidad es un diamante que a Diego Buonanotte, flamante fichaje de la Universidad Católica, se le quebró en la oscura y tormentosa madrugada del 26 de diciembre de 2009. Aquella noche, al Enano todo le cambió para siempre, pues un accidente automovilístico acabó con la vida de sus tres mejores amigos de la infancia. Él conducía y fue el único que escapó de la muerte. Antes de aquel fatídico episodio estaban sus éxitos con River Plate, donde fue el mejor jugador del título del Clausura 2008 por sobre cracks como Alexis Sánchez y Radamel Falcao, o también el Oro olímpico en Beijing 2008 con una Albiceleste cargada de figuras como Lionel Messi y Sergio Agüero. Después, más bien flashes de aquel talentoso volante que pintaba para estar en lo más alto pese a su estatura. Pasos irregulares por España, México, Argentina y Grecia se encuentran en trayecto entre sus mejores años con la Banda Sangre hasta firmar por la UC a sus 28 años, donde llega con un cartel que pocos han ostentado en nuestras canchas. Sin embargo para Diego la prioridad ya no es el fútbol. Está comprometido en cumplir, porque para eso se le trajo, pero su meta mayor es que sus hijos tengan esa plena felicidad que él no puede tener desde aquella madrugada de diciembre de 2009. Para eso, Chile parece el lugar ideal. ¿Cómo llegas a la UC? Llego bien, llego con muchas ganas, creo que eso es fundamental, porque cuando uno tiene ganas ya da ese primer paso necesario para afrontar nuevos desafíos. Entonces, estoy acá con mucha ilusión, con muchas ganas y preparándome para lo que vendrá. Sé que será difícil. Una vida especial Diego, por eso la pregunta anterior… Siempre he dicho: mi vida ha tenido momentos buenos y momentos malos. Hubo un momento muy malo en mi vida que me marcó, todos lo saben, pero siempre me digo que hay que superar todos los obstáculos que se cruzan en el camino y seguir adelante. Hoy me aparece esta oportunidad para crecer como jugador y para crecer como persona. ¿Y por qué Chile? Sé que Chile es un país donde se vive muy bien, donde la gente es muy respetuosa, eso es fundamental para mí y para la vida familiar que es por lo que realmente vivo, porque yo vivo por mis hijos, ellos son los que me hacen feliz. Estoy contento con este nuevo desafío. ¿La cercanía con tus familiares en Argentina también fue factor? Eso también es fundamental, el estar cerca de la familia. Yo estuve mucho tiempo lejos de mis seres queridos, de esos afectos tan importantes y que siempre es bueno reencontrarse con ellos. Se fueron sumando muchas cosas que hicieron que tomara la decisión de tener tantas ganas de estar en este club. Desde que saliste de River no duraste mucho en los equipos en los que estuviste ¿Qué pasó? Fui cambiando rápidamente, siempre digo que puedes tomar decisiones buenas o malas. Con esta de venir a Católica creo que tomé una buena decisión, de verdad estoy contento, creo que di un paso hacia adelante en mi carrera, como también digo que cuando tomé la decisión de irme de Málaga a Granda fue un paso atrás. Son decisiones que yo tomé, en las que yo me equivoqué y que por lo mismo tengo que afrontarlas. Firmaste por dos años. En base a tu respuesta anterior ¿La idea es establecerte por un buen rato en Chile? Me encantaría. Primero tengo que hacer bien las cosas en este club, yo no quiero ser ídolo de nada ni de nadie, sólo quiero hacer las cosas bien, estar a la altura del esfuerzo de la gente del club que confió en mí y de la gente que es hincha. Espero estar a la altura de lo que ellos esperan de mí. Después, si puedo quedarme 10 años, mejor, bienvenido sea, pero hay que ir de a poco y pensar en lo que vine a hacer, que es un desafío importante en mi carrera. Di un paso adelante en lo futbolístico. Reconoces que tu objetivo principal en la vida es intentar ser feliz y que tus hijos también lo sean. ¿Santiago y Chile son el lugar adecuado para aquello? Sí, creo que sí. Tengo amigos chilenos que siempre me han dicho que en este país se vive muy bien, que la gente es muy respetuosa, muy agradable, ya me lo han demostrado en estos días, por ejemplo cuando se te acercan para pedirte una foto, un autógrafo o un saludo te piden permiso, te piden por favor, son signos de respeto que son muy importantes para quien está en medio de la crianza de dos niños tan pequeños como es mi caso. ¿Y para tus pretensiones deportivas? En mi carrera deportiva avancé muchísimo al venirme a Universidad Católica. Di un paso importante, tenía muchas ganas de jugar copas como la Sudamericana y la Libertadores. Esas son cosas que te llevan a cerrar los ojos y decidirte por algo. En este caso me llevó a querer venirme a este club porque es un equipo grande, muy importante. ¿Tu meta en Chile es recuperar esa felicidad extraviada? Sí, es por lo que vengo a Chile, está claro, pero también hay que tener un punto medio, porque no sólo quiero buscar mi felicidad o hacer feliz a mi familia y dejar de lado lo que vine a hacer a este club, dejar de lado por lo que me contrataron en este país. Hay que tratar de juntar las dos cosas, que vayan de la mano, eso sería lo ideal, sería lo mejor. También eres muy crítico del fútbol como negocio, entonces ¿cómo puedes convivir con eso e intentar disfrutar? A lo mejor otros jugadores no pueden decir lo mismo, lamentablemente. Yo tuve la mala suerte de encontrarme con gente en el fútbol que me ha lastimado mucho y no solamente a mí, también a mi familia, por ejemplo lo que me sucedió ahora en Grecia. Estar luchando tanto por irme a otro club pese a que yo desde un principio siempre quise venir. La gente de Católica me demostró interés desde el primer momento, pero no podía destrabar la situación, pero como esto del fútbol es un negocio se hace pesar la parte económica por sobre otras, no podía resolver la situación. Había que tomar ciertas decisiones, las tomé y aquí estoy. ¿Pero se puede disfrutar e intentar ser feliz con eso dominando? Sí, claro que se puede disfrutar, pero también hay que ser claros y saber que nosotros vivimos de esto. Tampoco hay que ponerse tonto y querer disfrutar siempre y perder oportunidades que a lo mejor la vida después no te las vuelve a dar. Hay que saber juntar todo, tratar de ir de la mano, disfrutar, disfrutar de los afectos, de la familia. Yo particularmente siempre voy poner el disfrutar a mis hijos por encima de toro, pero también quiero que eso vaya de la mano con jugar al fútbol y disfrutar dentro de la cancha.   GRAF/PS

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