Columna de la UC: Razones para creer

"Es momento de recordar lo importante que es el apoyo de la gente para levantar al equipo, tal como fue el 30 de abril recién pasado".

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Por Pablo Sánchez – @pablomsc
Medio partidario Frecuencia Cruzada

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La derrota de Universidad Católica ante el Real Potosí boliviano es un duro golpe a las aspiraciones de nuestro equipo en la Copa Sudamericana. Sin embargo, esta vez quiero ser optimista. Y que se entienda bien: optimista pero no conformista. Ciertamente el juego exhibido ayer no estuvo a la altura de un equipo que quiere ser bicampeón y protagonista en el terreno internacional, pero hay varios motivos que me llevan a pensar que la serie no está cerrada y que, muy por el contrario, tenemos muchas chances de clasificar.

La altura y la cancha

Sin ser una excusa, el tema de la altura es claramente influyente. El partido en Potosí se jugó a casi 4 mil metros sobre el nivel del mar y en una cancha en paupérrimas condiciones. Posiblemente el error de Mario Salas fue plantear un partido tal como si estuviera jugando en San Carlos de Apoquindo. La UC salió a cerrarle los espacios a los bolivianos (tuvo cuatro o cinco córners en los primeros veinte minutos) y al minuto de juego tuvo el gol Ricardo Noir, sin embargo, sostener una presión alta en esas condiciones geográficas es una tarea difícil de cumplir. Además, se cometió otro error infantil que condicionó el partido: siendo evidente que el local abusaría de los remates de media distancia, el llamado era a no cometer infracciones cerca del área. Ambos factores se juntaron para el 1-0 de Real Potosí, porque tras una salida rápida en falso de Kalinski y una infracción en el borde del área llegaría el tiro libre que abriría la cuenta.

Errores puntuales más que estructurales

Los tres goles de Potosí pasan, a mi juicio, por problemas o errores del momento más que fallas de fondo. En el primero se juntan las dos fallas anteriormente mencionadas, en el segundo falla Toselli y en el tercero Kuscevic. Es cierto que hubo más errores que pudieron terminar en gol, pero yo los asocio más a desinteligencias puntuales que son perfectamente corregibles. Un error que sí me parece más de fondo (pero que también es mejorable y no debe repetirse el próximo miércoles) es el intentar saltarse las primeras líneas de pase: intentar generar juego al pelotazo desde los defensas a los extremos o de los volantes al delantero es sencillamente inútil jugando en altura. Católica tiene jugadores con buen pie y por lo mismo su fútbol debe generarse al medio, por eso se mejoró considerablemente cuando Cordero se juntó con Noir y Espinosa se conectó con Buonanotte.

El rival

Otro punto que me deja tranquilo es que el rival no mostró mucho más que el utilizar las condiciones geográficas a su favor. De este modo, basaron su juego en el balonazo largo aprovechando el ahogo de los jugadores de la UC y el remate de media distancia, dos argumentos que no debieran ser suficientes para salir victoriosos en Santiago. Además, recurren constantemente a las infracciones para cortar el juego.

El gol de Cordero

Si de algo no tengo dudas es de lo clave que será el gol de Fernando Cordero para el desenlace de la serie. Así lo entendieron también los jugadores de Real Potosí, que apostaron en todo minuto a dejar su valla en cero y no pudieron cumplirlo. A Católica le basta un 2-0 para clasificarse, pero debiera ganar por más.

Finalmente, sin ser condescendiente y sin eludir la autocrítica, me parece extremo y fuera de lugar comenzar a pedir cambios estructurales por un partido como el de ayer. ¿Hay que mejorar? Evidentemente sí. ¿Falta trabajar en esos errores que nos están costando puntos? También. ¿Se logra eso partiendo, hoy, de cero? Claramente no. Se vienen tres partidos de local en una semana (Palestino, Potosí y Wanderers) que bien pueden marcar nuestro futuro en el semestre. Hoy es momento de ser optimistas. Es momento de recordar lo importante que es el apoyo de la gente para levantar al equipo, tal como fue el 30 de abril recién pasado.

GRAF/PS

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