La caliente trastienda cruzada: "Salas ya se va", se escuchó en San Carlos de Apoquindo

Otra noche para el olvido en la precordillera. Los dirigidos por el Comandante volvieron a sucumbir en la arena internacional y los hinchas ya comenzaron a pedir la cabeza del DT.

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La caliente trastienda cruzada:

Por Pablo Serey C.

El nerviosismo de Tagle

El presidente de Cruzados evidenció su nerviosismo al llegar a la precordillera para presenciar el duelo entre la UC y el Real Potosí. Minutos antes del pitazo inicial, al abogado se le preguntó qué jornada le hacía recordar el marco que presentaba San Carlos de Apoquindo. “No sé, esta es una jornada muy importante…”, contestó con tensión, tras lo que dejó estirados los micrófonos de las radios que transmitían en vivo.

Salas y el pelotero

El DT de Universidad Católica vivió una tensa jornada y quien fue “víctima” de aquello fue el pelotero que estaba más cerca del banco cruzado. El Comandante le daba instrucciones al joven que corría por la banda más cercana a la tribuna oficial y éste intentaba acertar a los requerimientos del técnico. En una se llevó un duro reto por no estar ubicado en el lugar por donde salió el balón.

La galería grito y el cambio llegó

Coincidencia o no, pero inmediatamente después de que la galería exclamó por el ingreso de Nicolás Castillo, el cuerpo técnico de la UC decidió meter al campo al seleccionado nacional. El cántico por el renquino se produjo después de que David Llanos fallara su lanzamiento penal. El Nico entró por Alfonso Parot, batalló, pero no bastó.

“Salas ya se va”

Tras el gol de Real Potosí que colocó el 1-1 definitivo, los hinchas descargaron su rabia contra el director técnico Mario Salas. Insultos, duras críticas, pifias y más tuvieron como destinatario al Comandante. Cuando se acercaba el pitazo final, los gritos en contra del técnico de la Franja iban en aumento, a tal punto que se entonó con fuerza desde distintos sectores de la tribuna: “Salas ya se va, ya se va, ya se va, Salas ya se va”.

El Huaso pidió perdón

Uno de los más afectados con la eliminación de la UC fue el capitán Cristián Álvarez, quien se retiró de la cancha principal de San Carlos de Apoquindo llorando y levantando los brazos, como señal de disculpas hacia los hinchas, quienes pese a la rabia, aplaudieron al Huaso. Otro aplaudido fue Jaime Carreño, quien decidió brindarle un abrazo a cada uno de los integrantes de su equipo en el campo de juego.

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