Columna de la U: Tiempos de cambios

El posible sobreseimiento de la quiebra de la Corfuch tiene en ascuas a Azul Azul, pensando en lo que le depara al futuro de la Universidad de Chile.

Por

Andy Zepeda Valdés – Presidente Asociación Hinchas Azules

Desde hace un rato largo ya están pasando cosas en relación al futuro de la Universidad de Chile. Cosas no relacionadas con lo que ocurre en la cancha, sino con algo más importante: su alma.

Es inexorable. Es solo cuestión de tiempo para que los grandes cambios, tanto para la U como para el fútbol chileno, comiencen a darse y los postergados, los miles que fuimos puestos a un lado del camino por el poder económico, tengamos nuestra revancha y volvemos a tomar el destino del Club en nuestras manos. Así nos lo hemos juramentado todos quienes trabajamos en silencio para que los clubes vuelvan a la vida, y hacer de nuestro fútbol algo con carácter y espíritu social.

Como es sabido, desde el 2 de mayo pasado la Comisión de Deportes del Parlamento trabaja en hacer mejoras e indicaciones a un proyecto de ley que busca modificar la actual ley 20.029 de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales. Dicho proyecto, más temprano que tarde, será aprobado y seguramente significará un nuevo escenario para las sociedades anónimas como Azul Azul, pero también para los hinchas de los equipos administrados por esas S.A.

Hemos sido claros en que el proyecto presentado por un grupo de parlamentarios no nos satisface como hinchas de la U. Sentimos que la falta. Ahora bien, ¿qué clase de proyecto será el que finalmente se apruebe luego de que la comisión le “meta mano”? No hay manera de preverlo. Alguien podría pensar que está todo en manos de esos pocos parlamentarios que sesionan en la mencionada comisión de deportes, pero no, no todo queda en manos de ellos.

Desde ANCOH (Asociación Nacional de Clubes y Organizaciones de Hinchas, de la cual la Asociación Hinchas Azules forma parte) se trabaja con fuerza en la elaboración de una contra-propuesta que pueda hacerse cargo de las distintas realidades y necesidades de los hinchas de todos los equipos del país, o al menos de la gran mayoría, y de las que el proyecto presentado originalmente no se hace cargo.

Se intenta lograr un proyecto que garantice la participación democrática de los hinchas, y que ésta participación no esté condicionada por su capacidad económica. Se busca que las antiguas corporaciones, impedidas de realizar cualquier tipo de actividad por el hecho de estar en quiebra, como la CORFUCH, puedan volver a la actividad y ser las entidades representantes de los socios en la estructura administrativa de los equipos. También se aspira a eliminar de una vez por todas los conflictos de interés. Pero ¿cómo se hace todo eso? Es demasiado complejo como para explicarlo en unos pocos párrafos, pero los hinchas de todos los clubes deben estar tranquilos y saber que son muchos los equipos representados en ANCOH y que buscaremos siempre el mayor bien común. Se avanza a paso veloz y pronto el fútbol chileno sabrá de cambios.

Por otra parte, y como es de público conocimiento gracias a diversas notas y entrevistas aparecidas en la prensa durante los últimos días, se ha solicitado el sobreseimiento de la deuda que la CORFUCH mantiene con la Tesorería General de la República. ¡Un notición! De ocurrir, sería algo realmente histórico. Diez años han pasado desde ese 26 de mayo de 2006 en que la Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones decretó de forma unánime (pero muy cuestionable) la quiebra de la CORFUCH. Diez años en que los antiguos socios han estado desamparados, hechos a un lado y olvidados. Pero eso podría llegar a un fin.

¿Qué vendrá después de que se levante la injusta quiebra? Es difícil saberlo con certeza. Después de todo, nunca en la historia un agente del estado, como es la Tesorería General de la República, había solicitado la quiebra de una Corporación sin fines de lucro, por lo tanto también es primera vez que un sobreseimiento de este tipo se produce. Es posible que se vengan elecciones, algo inédito en la última década y que sería realmente hermoso. Y ya con la CORFUCH viva y activa, se abre un mar de posibilidades, y un gran desafío, por cierto.

El desafío será lograr que el grueso de la hinchada comprenda que no se busca traer de vuelta a la CORFUCH para que haga las cosas tal y como las hacía antes de la quiebra. Porque convengamos: es totalmente cierto que la quiebra de la «U» fue fraudulenta e injusta, pero no podemos decir que la administración de la CORFUCH haya sido ejemplar. Claro que había problemas. El objetivo entonces es no repetir los mismos errores de antes e instalar la necesidad de hacer y crear Club de una manera en la que nunca antes se ha hecho en Chile, revolucionaria e inédita: con hinchas conscientes, empoderados y activos como actores principales y con el rol social como eje intransable.

Se vienen muchos cambios, todos para bien. Han sido diez años de patear piedras al lado del camino, de masticar rabia y soportar ver cómo otros se adueñan de la U. Hoy eso está a punto de cambiar. Se vienen los tiempos de cambios, camaradas, y hay que estar preparados.

GRAF/DE

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