Trastienda del día de gloria de la UC: el caos de la seguridad casi empaña la fiesta en Temuco

El lado B de lo ocurrido en el estadio Germán Becker tuvo polémica y también celebración con el primer bicampeonato cruzado.

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Por Pablo Serey Correa, enviado especial a Temuco

Universidad Católica se coronó campeón del Torneo de Apertura 2016-17 y conquistó su primer bicampeonato de su historia en Primera División.

Así fue la trastienda de lo ocurrido en Temuco, en la victoria cruzada.

Todos vestidos

Tal como sucedió en la definición de la Supercopa ante la U en Concepción, para el encuentro ante Temuco viajaron y concentraron todos los integrantes del plantel. Los no citados llegaron en el mismo bus que los convocados y lo hicieron vistiendo indumentaria oficial del club. Ya durante el desarrollo del partido, los que no entraron en la nómina se apostaron en la tribuna Pacífico, mezclándose con los hinchas apostados en el lugar.

Tribuna desbordada

La hinchada de Universidad Católica fue ubicada en la galería Cautín del Germán Becker, tribuna que se vio desbordada antes del inicio del encuentro, ya que los cruzados que contaban con boletos para el sector Ñielol (donde se instala la barra de Temuco) fueron trasladados hacia dicho lugar por motivos de seguridad. Por lo mismo, el personal de seguridad del estadio se vio obligado a desarmar un cordón de vallas papales para permitir el ingreso de más asistentes.

La ovación para el Poncho

Antes del inicio del encuentro, la hinchada de Católica hizo sentir su presencia en el Germán Becker con cánticos a todo pulmón. En ese contexto, la fanaticada comenzó a dedicarle gritos a sus jugadores entonando sus nombres o apellidos. Buonanotte fue el primero y le siguieron Maripán y Nico Castillo. Tito Noir, Kalinski y el Chapa Fuenzalida también fueron nombrados, pero el que se sonó con mayor volumen fue “Poncho Parot”. Para mejor, el lateral zurdo se lució en cancha con una notable asistencia en el gol de Castillo.

Arriesgan un duro castigo

Tras el gol de la apertura de la cuenta por parte de Nicolás Castillo, desde la barra de Deportes Temuco ubicada en la galería Ñielol lanzaron bengalas y otros fuegos de artificio encendidos a la cancha, los que cayeron cerca del sector donde estaba el arquero cruzado Cristopher Toselli. Personal de seguridad intervino rápidamente y sacó los proyectiles del campo de juego, mientras que el juez Roberto Tobar decidió que el encuentro prosiguiera. Pese a ello, el estadio Germán Becker arriesga duras sanciones por parte de Estadio Seguro y la ANFP.

El caos de la seguridad

El dispositivo de seguridad del Germán Becker no estuvo a la altura de una definición del campeonato. Las instrucciones mal dadas al personal y la falta de criterio conllevaron a un caos que podría haber arruinado el festejo. Tras el pitazo final, y como es habitual en estas ocasiones, familiares de los jugadores, funcionarios del club y trabajadores de la prensa ingresaron a la cancha pero fueron fuertemente reprimidos por los guardias. Jugadores como Cristián Álvarez y Fernando Cordero tuvieron que salir del campo de juego para saber qué ocurría con sus parientes. Tras la violenta acción, con el diálogo se pudo subsanar en algo el asunto.

Nico en silencio

Tras el estallido por la obtención del título del Apertura, la mayoría de los jugadores se la UC dialogaron los los medios de comunicación que cubrieron en masa la conquista cruzada, sin embargo uno de los más buscados por la prensa, el delantero Nicolás Castillo optó por su habitual silencio. El Nico prefirió compartir con amigos, familiares e hinchas mientras se desarrollaban los festejos en la cancha.

GRAF/FLB

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