Colo Colo volvió a sufrir la maldición de los goles a última hora en la Libertadores

El cuadro de Pablo Guede fue eliminado de la Copa Libertadores gracias a un gol de Rodrigo Pimpao a los 80'. Palmeiras y Cerro Porteño también han sido sus verdugos.

Por El Gráfico Chile

Colo Colo volvió a vivir la maldición de los últimos minutos en la Copa Libertadores. Este miércoles, el cuadro de Pablo Guede quedó eliminado del torneo internacional  a manos de Botafogo, quien clasificó a la siguiente ronda gracias al empate que consiguió en el minuto 80 con un gol de Rodrigo Pimpao y que los dejó con un marcador global favorable por 3 a 2.

Pero esta no es una situación nueva para los albos en el siglo XXI. En sus últimas experiencias en la Libertadores, Colo Colo ha sufrido en dos oportunidades con los goles a minutos de terminar el partido.

La desgracia comenzó en el 2009. El equipo de Gualberto Jara llegó al último partido de la fase de grupo igualado en puntaje (7 unidades) con el Palmeiras de Brasil y tenían que enfrentarse entre sí para definir al clasificado a los octavos de final. El panorama no podía ser más favorable para los albos, quienes recibieron en el Monumental a los brasileños y un empate les bastaba para avanzar.

Con este escenario, Colo Colo jugó a aguantar la igualdad, pero, para desgracia de ellos, un bombazo de Cleiton Xabier a los 86 minutos silenció el recinto de Macul, estructuró el 1 a 0 definitivo y eliminó a los de Jara del torneo.

Luego, en la fase de grupos Copa Libertadores 2011, volvieron a sufrir con la maldición de los goles a última hora.

Colo Colo llegó a la sexta fecha del Grupo 5 con una inmejorable chance de clasificar la siguiente ronda. Los nueve puntos que ostentaban los tenían en el segundo lugar y un empate ante Cerro Porteño, que estaba tercero con sólo ocho unidades, les permitía avanzar a los octavos de final. Sin embargo, los albos no salieron a conformarse con el empate y conseguían un valioso empate a dos tantos.

Pero la maldición apareció nuevamente y los paraguayos remontaron hasta conseguir una igualdad que aún no les permitía clasificar. Por eso, no dejaron de atacar y Jonathan Fabbro silenció el Monumental con un golazo de tiro libre a los 86 minutos, que estructuró el 3 a 2 definitivo y derrumbó la esperanza alba. Historias repetidas que suman y suman fracasos para los albos.

 

 

 

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