Las tres cosas que hemos aprendido de la Premier League esta semana

Aquí algunas cosas para destacar de lo sucedido en una de las principales ligas del mundo. Imperdible.

Por

Por Alexander Korab desde londres

El sentido del sinsentido
La crisis económica, Margaret Thatcher y los hooligans, hacen sentir como si los 80s estuvieran de vuelta. O bien, a juzgar por el corte de pelo de David Luiz, que en realidad los 80s nunca nos dejaron. Pero ahora, que Maggie Tatcher se fue, los fans de Millwall y Newcastle decidieron conmemorar su muerte con disturbios al estilo de los años 80. Los aficionados del Millwall son famosos por ser los más violentos en el Reino Unido y su lema dice: “Nadie como nosotros, no nos importa”. En realidad, esa frase se adaptaría muy bien a Maggie. A pesar de casi borrar la peste de hooligans en el Reino Unido, la Dama de Hierro nunca se interesó por el deporte. Nunca entendió el sentido del mismo. Bueno, todo el sentido del deporte es que no hay sentido en él. De lo contrario, ¿Cómo podría yo y tú, (mi querido lector) explicar los años que hemos gastado en realizar, ver y leer los graciosos movimientos de un deporte llamado fútbol? Simplemente porque nos hace sentir bien por un pequeño periodo de tiempo.

Como el sábado, cuando los aficionados del Wigan de Beausejour celebraron llegar a la final de la FA Cup tras vencer a Millwall. ¿Y los fans del Millwall? A nadie realmente le importa.

Perdido de vista
¿Qué tienen en común el Chelsea y el Aldershot (último equipo en la división 2)? Ninguno tiene posibilidad de ganar algún trofeo en esta temporada. Aunque, a diferencia del Aldershot, el Chelsea gastó millones de dólares en docenas de nuevos jugadores y tenía previsto ganar hasta siete copas para adornar el yate privado de Abramovich. Bueno, el yate tendrá que estar vacío por un año más y el dueño del club sólo podrá culpar la política de su tormentoso director deportivo.

El domingo, los blues perdieron la posibilidad de llegar a la final de la FA Cup ante el Manchester City y el nuevo entrenador del Chelsea culpó a… (sorpresa, sorpresa!) el árbitro, que no vio un tirón de camiseta de Kompany a Torres en el último minuto del partido. Por otro lado el árbitro no se dio cuenta de la horrible entrada a dos pies de Agüero, quien trató de tatuar la bandera de Argentina sobre David Luiz.

“¡Pero fue justo en frente de ti!”, los periodistas no se convencían de que Mancini no hubiera visto la falta. “Sí, necesito gafas”, respondió. Y tal vez una pequeña lección de moral, porque él es el primero en ver faltas en contra de su equipo.

El sucio Di Canio
Se escribió mucho acerca de Paolo Di Canio la semana pasada. Parece que su encanto áspero está funcionando. El domingo los jugadores del Sunderland no sólo ganaron 3-0 el derbi local contra sus feroces rivales del Newcastle, sino que también anotaron los tres goles con una belleza impresionante. Estos eran los goles que al técnico le gustaba anotar. Di Canio estaba tan involucrado en el juego que en realidad era el jugador número 12 del Sunderland. E incluso celebró goles como jugador, olvidándose de su traje y se deslizó sobre sus rodillas en la hierba fangosa. Di Canio tiene una fe que puede mover montañas, pero no nos gustaría ver la cara de la Sra. Elisabetta Di Canio cuando regresó a casa llevando ese traje manchado. “¿Eso es lo que haces para vivir Paolo?!?! ¿En serio? ¿Cuántos años tienes? ¿Por qué no te buscas un trabajo de verdad?”.

Nos pasó a todos nosotros en algún momento estimados lectores, porque somos los únicos que ven sentido en toda esa tontería llamada fútbol.

 

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo