La misión iraní es superar por primera vez en su historia la primera fase

Los Leones de Persia llegan a Brasil como la mejor selección asiática en el ránking FIFA, y apuestan por los goles del delantero Reza Guchaneyad, que milita en el fútbol belga.

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(AFP).

El Gráfico Chile

La selección de Irán regresa por cuarta vez en su historia, y tras ocho años de ausencia, a una fase final mundialista. Esta vez lo hace con el título en el bolsillo de líder de Asia y con un conjunto que mayoritariamente juega en equipos del país y que lidera el entrenador portugués Carlos Queiroz.

La gran esperanza del equipo es Reza Guchaneyad, delantero centro que juega en el Standard Lieja (Bélgica) y que con ocho goles en su haber fue nominado este año a mejor jugador de Asia 2013.

Otras estrellas son Andranik Teymourian y Ashkan Dejagah, centrocampista que actualmente juega en el Fulhan londinense.

En el mediocampo cuenta también con Yavad Nekouman, que a sus 33 años es el capitán y sigue siendo un pieza clave del equipo.

El país ha puesto todas sus esperanzas en el entrenador, Carlos Queiroz, a cargo antes de los vestuarios del Real Madrid y la selección de Portugal, tras haber sido segundo técnico del Manchester United junto a Alex Ferguson.

Irán ha ganado la Copa Asia tres veces consecutivas, pero todas ellas hace casi tres décadas y antes de la Revolución Islámica, en 1968, 1972 y 1976.

En cuanto a Mundiales, sus anteriores participaciones no tienen buenos números. La primera vez que jugó fue en Argentina 1978, para el que se clasificó con apuros tras dos empates con Australia y gracias al mayor valor de los goles fuera de casa. Allí no logró hacer un gran papel y quedó en el puesto 14, sin haber ganado ningún partido y tras empatar uno y perder dos.

Al país le costó veinte años volver a colarse en un Mundial, algo que logró en Francia 1998, recordado como un hecho memorable por los iraníes, no tanto por su clasificación final (vigésima), sino por su triunfo frente a su gran enemigo político, Estados Unidos, al que los Leones de Persia ganaron 2-1 en Lyon (goles de Estili y Mahdavikia) y echaron de la competición.

Volvieron a clasificarse para Alemania 2006, donde hicieron un juego pobre y lo pagaron con derrotas contra México y Portugal y sólo consiguieron empatar contra Angola.

En total, la experiencia de Irán en los mundiales arroja una cifra de nueve partidos jugados, uno ganado, dos empatados y seis perdidos, una estadística que el equipo de Queiroz tratará de mejorar en Brasil.

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