Entrevista con Henry en Chile: "Nunca pensé, sinceramente, que iba a vivir del fútbol"

En 2008 el delantero francés visitó nuestro país invitado por Reebok. Luego de posar con la camiseta de la Roja, habló con El Gráfico Chile. Aquí reproducimos aquella nota.

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Por Andrés Del Brutto – @El_Editor – Secretario de Redacción de El Gráfico Chile

SIEMPRE SONRIENDO. Thierry Henry presentó un elemento de continuidad en cada una de las estaciones de su visita americana: su sonrisa destacó en México, Chile, Argentina y Brasil. Alegre, interesado por conocer “un poco más” de las culturas que lo recibieron, Tití brilló por su humildad en cada encuentro con sus hinchas y la prensa.

Así como en Buenos Aires, en Santiago se dio tiempo para responder las inquietudes de los periodistas locales antes de dictar una clínica de fútbol para los niños de Buin en el gimnasio municipal de esa localidad.

Vistiendo la ya histórica camiseta que usó la selección chilena en el Mundial de Francia 98, Henry fue consultado por el tema que sacudía al fútbol criollo por esos días: cuán fantásticas eran las figuras de Colo Colo. Al respecto, el francés fue muy claro: “Cuando llegué a Barcelona estaban Eto’o, Ronaldinho y Messi. Entonces dije que si querían ver a los 4 Fantásticos que fueran al cine. Aquello es un tema de la prensa. Puedes tener buenos jugadores y no ganar nada. A la prensa le gusta hablar de aquello, pero a nosotros sólo nos interesa jugar bien. No lo hicimos este año, pero queremos mejor en la temporada entrante”.

Antes de despedirse de Chile, Thierry Henry tuvo un momento para conceder una entrevista con El Gráfico Chile. A ratos en español, otras en inglés y finalmente intérprete mediante, el espigado goleador pudo profundizar algunos aspectos de su visión del fútbol, y compartir algunas curiosidades de su carrera profesional. Una de ellas, tal vez la más importante, se refiere a su mayor arma en el juego: su certera definición.

-Has patentado una manera de patear al arco, siempre buscando el rincón más difícil. ¿De qué forma puliste tu forma de definir?
-Eso se debe principalmente al trabajo. Lo primero, cuando camino… (mira hacia sus pies y los abre hacia afuera) yo camino con los pies un poco abiertos. Por eso puedes ver que en el partido yo siempre busco el arco del pie para pegarle con efecto (señala con las manos la comba de la pelota).

-¿Caminas así siempre o sólo en la cancha?
-No, no… siempre camino así…

-¿Pero es algo que escogiste hacer por comodidad?
-No, no… (se ríe). He nacido así, por eso esa forma de caminar. Y lo aprovecho a favor de la definición, como tú dices. Para mí es mucho mejor caminar así en la cancha que hacerlo de otra forma.

-Y luego viene, justamente, el momento en que le pegas a la pelota.
-Eso es trabajo, muchas horas frente al arco después del entrenamiento durante muchos años. Tienes que pegarle y pegarle, horas y horas. Y después es el instinto: cuando estás frente al arquero ya no tienes que pensar. Cuando has trabajado tanto es el instinto el que tiene que valer finalmente, porque el ejercicio técnico ya lo tienes aprendido.

-Más de un entrenador te habrá dicho alguna vez: “Thierry, no trates de que el gol sea lindo, pégale al arco nomás y que sea gol”.
-Es verdad, así es, siempre me lo dijeron. Pero yo les respondía que no puedo cambiar, esta es mi manera de jugar, de pegarle a la pelota, de hacer goles. Sé que hay jugadores a los que les gusta pegarle fuerte a la pelota, pero a mí me gusta hacerlo de esta forma, me da más seguridad. A veces he fallado, es cierto, pero muchas veces más mis disparos han sido gol.

-¿En qué jugador te inspirabas cuando eras niño, o joven, para mejor ese aspecto específico de la definición?
-Mi ídolo siempre fue Marco Van Basten, por su posición y por su manera de jugar. Ahora, si tuviera que escoger al mejor que he visto en mi vida tendría que decir Michel Platini, porque es francés… (se ríe). Fuera de broma, crecí mirándolo por televisión. Pero para mí Maradona fue un jugador… (duda antes de seguir con la respuesta). No he visto nunca a un jugador ganar la Copa del Mundo solo como él lo hizo. Ojo, sé que no se puede decir “solo”, porque el equipo argentino del 86 era muy duro, con buena agresividad, con mucho sacrificio. Cada uno de los partidos fue un espectáculo aparte. Yo tenía 9 años, fue el Mundial que me marcó. Si bien Francia le ganó a Brasil en cuartos de final, me emocioné con Maradona, con sus genialidades e incluso con sus trampas (se ríe mientras hace el gesto con la mano sobre la cabeza), todo lo que él hizo fue especial, fue parte de su manera de jugar fútbol.

-¿Pudiste compartir alguna vez con Diego? ¿Tuviste oportunidad de decirle que eres su admirador?
-Es que no sabes cómo me puse la primera vez que lo vi… ¡no le podía hablar! Porque para mí es un mito, una leyenda. Luego, fue a vernos jugar y me pidió la camiseta para regalársela a sus hijas. Y yo no lo podía creer, era increíble, me decía a mí mismo: “Maradona me pide la camiseta a mí”.

-Por lo que cuentas, realmente es tu ídolo.
-Lo que me gusta de Maradona es que él ama el fútbol. Cuando lo ves mirando un partido de Boca y parece un hincha más, colgado de la tribuna, gritando. Él podría actuar de otra manera, es el más grande, pero lo vive así, con sinceridad, al máximo.

-¿Has tenido el tiempo de comparar esta carrera exitosa con lo que encuentras al mirar hacia atrás? ¿Qué evaluación haces de cuando te veías con mucho por delante?
-Me pasa cuando estoy con mis amigos, miro a mi alrededor y me doy cuenta de todo lo que ha pasado… Es extraño, porque esta pasión del fútbol al mismo tiempo es un trabajo para nosotros. Recuerdo cuando era niño, soñaba con muchas cosas, pero no me gusta volver sobre el pasado, sino seguir siempre hacia adelante.

-¿De niño seguías los partidos del Racing Matra, era el equipo que te gustaba?
-Es que vivíamos con mi familia en las afueras de París y los equipos para seguir allí eran el PSG y particularmente el Racing Matra, cuyo estadio nos quedaba cerca. Del PSG, el que más me gustaba era el yugoslavo Safet Susic, y del Racing, Enzo Francescoli… (se mira los brazos antes de seguir respondiendo) Mira, de sólo nombrarlo me pongo nervioso. Era un jugador de otra categoría, de una elegancia sin igual.

-¿Soñabas con ser futbolista profesional?
-No, de niño sólo pensaba en que mis padres estuvieran contentos, realmente esa era mi única pretensión, que ellos se sintieran orgullosos. Para mí, ese era el desafío más difícil, más allá de la profesión que escogiera, en este caso fue el fútbol. Antes, cuando era niño, sólo jugaba para escuchar a mi padre decir: “Jugaste bien, te esforzaste mucho”, o simplemente para verlo sonreír cuando iba a un partido de mi equipo.

-Pero en algún momento te habrás dado cuenta que el fútbol podía ser tu profesión.
-Nunca pensé, sinceramente, que iba a vivir esto. ¿Cómo lo puedo explicar? (Piensa en silencio ante la mirada de su intérprete… Entonces sigue respondiendo pero ahora en francés). Ser futbolista profesional para mí era un sueño. Un sueño, lógicamente, es sólo un sueño y nunca se realiza. Y por eso que esa situación es importantísima para mí, ¡porque yo estoy viviendo dentro de mi sueño!

-¿Qué es lo que te ha dado el fútbol que más te ha gustado, o más disfrutas?
-Tener la posibilidad de ir más allá de mis límites… Tú puedes haber ganado todo, pero luego, un año después, en la temporada siguiente, puede ser que no ganes nada, ¡incluso puede ser que nunca más se te dé esa posibilidad! En el fútbol puedes ganar todo, pero al amanecer del día siguiente, cuando te despiertas, eso se acabó. Entonces tienes que estar listo para encontrar una vez más tu camino, para volver a empezar.

-¿Qué hace Henry cuando no está jugando, entrenando, cuando estás con tu familia?
-Estar con mis amigos, ir a comer a un restaurant, ver a mi hija, quedarme tranquilo en casa. Hacer todas esas cosas que surgen con la gente querida, en este caso, con mis amigos y mi familia me alcanza y me sobra.

-Hay jugadores que tienen aficiones, ¿tienes tú algún hobby?
-Todo en mi vida gira en torno al deporte, en este caso es el fútbol, pero también me gusta mucho el básquetbol. Fue uno de los juegos de mi niñez, lo jugábamos con mis amigos. Así como lo que te mencioné antes sobre Platini, Francescoli y Van Basten, aquel juego también me marcó, crecí jugándolo. ¿Sabes? Si hay algo para lo que me gustaría tener tiempo es para reunirme con mis amigos exclusivamente a jugar básquetbol. Sería bueno practicarlo otra vez.

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