Se jugó en la calle: Las protestas que marcaron a la Roja en las últimas dos Copa América

Argentina 2011 y Chile 2015 presentaron un irrefutable contexto similar para la Selección: un país convulsionado por las manifestaciones, situación insoslayable para todos los involucrados, sobre todo para los movimientos sociales.

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Por Gonzalo Pérez Amer & Pablo Serey Correa – El Gráfico Chile

“El pueblo chileno necesitaba triunfos. Demostramos en cancha que somos los mejores de América. Que lo disfrute todo Chile. Esto es para todos lo que no la han pasado bien y que con el fútbol les damos una alegría por todo lo mal que lo han pasado”, fueron las palabras inmediatas del capitán de la Roja, Claudio Bravo tras ganar la Copa América.

Su declaración evidencia una sentida preocupación por algo que va más allá de la cancha, por aquello que el clamor popular les hizo sentir a los jugadores de la Selección en todo momento. El convulsionado ambiente de protesta en nuestro país no pasó desapercibido para la Selección en Chile 2015, como tampoco ocurrió en la pasada Argentina 2011.

Seguramente los dos años mencionados han sido los más álgidos en cuanto a manifestación social se refiere y justo han coincidido con la efervescencia que genera la Selección en un torneo como la Copa América, que, por lo demás, en sus dos últimas ediciones ha estado al alcance de los chilenos, en cuanto a territorio se refiere.

Pero bajo la concepción de que el fútbol como espectáculo muchas veces adormece el espíritu de lucha, las organizaciones que han conducido las movilizaciones se han visto en una difícil encrujicada ¿Qué hacer con la Roja? Tuvieron que redoblar esfuerzos en creatividad para no ver mermada su fuerza. Yendo de la mano con el fútbol no sólo evitaron un eclipse, sino que aumentaron su visibilidad, pues así como a Bravo y sus compañeros les hizo sentido el calor del movimiento social, también ocurrió con muchos otros a lo largo de Chile. Aquí dejamos un par de historias.

La Ruta de Cazueli por la educación en Argentina 2011

En pleno apogeo del movimiento estudiantil del 2011 en Chile, cuando universitarios y secundarios llevaban a cabo paros, tomas y marchas que coparon la agenda nacional, llegó la participación de Chile en la Copa América de Argentina. La amenaza de eclipse para una protesta social sin precedentes en nuestro país parecía real.

¿Intentan ‘funar’ la Copa o unirse a su marea? Era una interrogante que se produjo en diversas asambleas a lo largo del país y en una de ellas emergió un personaje preponderante en el nexo entre la alegría del fútbol y el descontento social: Cazueli, una particular parodia del ex goleador de la Roja Carlos Caszely, la que adquirió fama por sus intervenciones en Argentina 2011 y en innumerables marchas de dicho año, en las que portó una bandera gigante, de 600 metros cuadrados, cuyo lema rezaba “Educación Libre Digna Gratuita”.

El interprete Rodrigo Oteíza, licenciado en Filosofía y en Teoría e Historia del Arte, ambas carreras de la Universidad de Chile, explica el origen del personaje: “Cazueli nace el año 2011, pero era un proyecto que teníamos con unos amigos que queríamos juntar plata para Copa América como era en Argentina. Tras una conversación con mi amigo Juan Rodríguez se nos ocurrió la idea de este personaje, al principio como una humorada. Entonces, este compadre me compró el shorcito, la polerita y yo me motivé”.

“Pero en mayo de ese año estalló una movilización que a mí me convocó mucho desde adentro, porque yo fui dirigente y trabajé en la FECh. En ese contexto, un amigo de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile me invitó a una asamblea muy masiva, en la que se habló de recuperar la educación gratuita para Chile. Entonces yo intervine y tiré la idea del personaje de Cazueli, para apoyar la movilización y estar al calor de la Copa América“, prosiguió.

De dicha manera, en julio de 2011 Oteíza se trasladó a la Provincia de Cuyo en Argentina, donde la Roja desarrolló su participación en la Copa América. “Allá fue súper buena la acogida del personaje, tanto de los argentinos como de los chilenos que llegaron en masa”, cuenta, remarcando que “todo fue muy enriquecedor. Yo me mimeticé en la barra, sacamos la bandera gigante por la educación, hice de todo para llamar la atención, porque quería lograr una nota de prensa. Habían como 3 grados de temperatura en San Juan y yo estaba con short y polera de Cazueli celebrando el triunfo 2-1 sobre México, apareció toda la prensa encima, después me pusieron el micrófono y pude decir que Cazueli estaba por la educación gratuita“.

Estaba cumpliendo parte del objetivo, pero también había que llegar a los jugadores de la Roja. En dicho contexto, el responsable de Cazueli rememora que “la Selección tenía el primer entrenamiento en Godoy Cruz y partimos para allá. Tiramos la bandera gigante y cuando llega el bus de la selección me subí a los hombros de alguien y quedé al frente de los primeros asientos. Ahí estaban Sánchez, Suazo y Carmona que al verme se cagaron de la risa y les dije: ‘cabros, defendamos la educación’, y respondieron con el dedo para arriba y con gestos de apoyo“.

En la misma línea, deja otro recuerdo: “allá en Mendoza me hicieron entrar al estadio, pusimos la bandera, me fui a la reja y le gritaba Bravo ‘capitán, un saludo para los estudiantes que luchan por la educación gratuita’, le insistí, no me acuerdo que le dije, y ahí el me dijo ‘grande Cazueli, fuerza a los estudiantes"”.

Tras un par de semanas en Argentina, Cazueli regresó a Chile, donde se volvió un ícono de las manifestaciones. Su bandera gigante irrumpió en calles, universidades e incluso en el Congreso, capitulo que dejó una postal imborrable. Trascendió más allá del fútbol, por lo que hoy rescata que “lo más interesante con el tema de Cazueli fue volver a darle consistencia a ese nexo entre el mundo del fútbol y la educación. El derecho a la justicia, en definitiva”.

“La Copa América por la Educación”

Pasó para la Copa América 2011 en Argentina, también en el Mundial de Brasil 2014 y se esperaba el mismo efecto para Chile 2015. Con las movilizaciones estudiantiles en su punto más álgido, universidades y colegios en toma, masivas marchas en las calles, un gran evento futbolístico amenazaba con llevar las demandas de los estudiantes a un segundo plano.

Por eso, los dirigentes estudiantiles se adelantaron al problema y crearon nuevas formas de movilización. Fue así como nació la iniciativa denominada “Copa América por la Educación”, un campeonato que se juega en las calles y no en los estadios, un campeonato que tiene como gran trofeo los cambios estructurales en el modelo de educación y por el que sus competidores están dispuestos a salir lesionados o dejar la vida en la “cancha”.

“La iniciativa nace de un conjunto de estudiantes de la Universidad de Chile y la idea fue utilizar el contexto de la Copa América para generar nuevas formas de movilización. La gracia era compartir la alegría del movimiento con la ciudadanía y también celebrar con la fiesta del fútbol. El movimiento estudiantil es de mucha espontaneidad y creatividad. Conseguimos compatibilizar el contexto del fútbol con las demandas”, explica Javiera Reyes, vicepresidenta de la FECh e impulsora de la Copa América por la Educación.

“El partido por la educación”, “la copa de la gratuidad”, representada por una réplica del trofeo que se paseó por Santiago, y “la Roja de todos por la educación de todos”, fueron consignas que se empezaron a ver en las calles del país, las que se coronaron con un “Peloteo por la Educación” en el centro de Santiago, el pasado 11 de junio.

Con balones de plástico y batucadas acompañando la actividad, los estudiantes realizaron un partido en Plaza Italia, el punto de celebraciones de los hinchas de la Selección, para transmitirle a la ciudadanía la alegría del movimiento estudiantil y dar a conocer las demandas que se vienen exigiendo por años.

El movimiento estudiantil está viviendo un año importante y se va a presentar una reforma educacional. Por eso, desde las calles se está empujando para que contenga los cambios estructurales que la educación necesita y que nosotros proponemos como estudiantes. La alegría del fútbol es una forma más de poder presentar nuestras demandas y demostrar que Chile juega en la cancha, pero también en las calles. Había que aprovechar la alegría del fútbol para demostrar que se puede apoyar a nuestro país en el deporte, pero también es sumamente necesario apoyar al movimiento estudiantil. Creo que seguimos estando en deuda en la forma de instalar temas en la ciudadanía, porque es un movimiento social muy importante y masivo y hay que traducirlo en que sea una fuerza transformadora”, sostiene la dirigenta de la FECh.

La Copa América por la Educación fue plasmándose cada vez con más fuerza dentro de las movilizaciones y la temática del fútbol no quedó ajena a las masivas marchas que se vivieron durante el torneo de selecciones. En las manifestaciones fue común ver máscaras de los jugadores de la Selección con leyendas alusivas a las demandas estudiantiles, como también se vio a la “Copa de la Gratuidad” liderando grupos de estudiantes. Además, las consignas que mezclan términos futbolísticos con el problema que vive la educación en Chile dejaron en claro que la Copa también se jugó en las calles.

Hay que volver a instalar las demandas y hay que hacerlo con una forma más creativa de contactarse con la ciudadanía, con más alegría. Era un desafío ver cómo lográbamos poner un tema dentro de la contingencia de la Copa América y existía escepticismo que se comiera toda la agenda. Afortunadamente hemos salido adelante y logramos un punto de encuentro con la gente en las calles. Este ‘campeonato’ es por los que vienen y están segregados del modelo de educación actual. Es un ‘campeonato’ largo, pero estamos seguros que lograremos el título que le devolverá la educación pública al pueblo”, concluye Reyes.

El paro de profesores en Pinto Durán

Cuando la Selección comenzaba su preparación para la Copa América, en paralelo los profesores iniciaban un paro exigir el retiro del Parlamento del proyecto de Carrera Docente presentado por el Gobierno, el que no incluía las conversaciones que habían tenido sobre las demandas históricas para mejorar las condiciones laborales del gremio y las propuestas para generar un mejor trabajo entre los profesores y sus estudiantes.

El paro fue tomando fuerza con el paso de los días y cada vez eran más organizaciones las que se unían para lograr un nuevo proyecto de Carrera Docente. Pero las demandas parecían estar en círculos menores y la ciudadanía no se enteraba mayormente del movimiento que estaban llevando a cabo los profesores. Fue ahí cuando aprovecharon el contexto de la Copa América para producir un golpe de masividad.

Un grupo de profesores, comandados por el Sindicato 1 de Trabajadores de la Educación de la Corporación Municipal de La Florida (COMUDEF), llegó hasta Juan Pinto Durán, lugar de concentración de la Selección, para lograr que sus demandas obtuvieran visibilidad. Las movilizaciones fueron generando ruido y de a poco fueron captando atención. La estrategia daba resultados.

Estamos peleando por tener por fin una carrera docente y no indecente como la que tenemos en estos minutos. Venimos acá porque es lo que se está dando en estos minutos, acá está la noticia y es la única forma de que nos vean en alguna parte, porque no nos toman mucho en cuenta. Lamentablemente es así”, dijo en su momento María Soledad, profesora de un colegio municipal de La Florida, en declaraciones al sitio web Goal.

La protesta de los docentes fue tomando cada vez más fuerza y era común escuchar sus cánticos mientras los jugadores de la Roja ofrecían conferencias de prensa en el complejo ubicado en avenida Las Torres. “El jugador necesita descanso y entendemos que las protestas sean coherentes y necesarias, porque son reclamos justos, pero si nos afectan en el descanso, tratamos de hablar con la gente para que nos dé los tiempos de descanso. No pasa por censurar estas protestas, sino por proteger el descanso del futbolista, que necesita las horas para descansar después de la intensidad de los entrenamientos”, expuso Jorge Sampaoli el 10 de junio, mismo día que los profesores realizaban una masiva marcha, tras las intervenciones que tuvieron en los días anteriores en Juan Pinto Durán.

El DT de la Roja estaba consciente de las demandas de los profesores y demostró que lo que menos quería era censurar el mensaje. Por eso, el 11 de junio, día previo al debut de Chile en Copa América ante Ecuador, salió del recinto de entrenamientos, abrió las puertas e hizo ingresar a los docentes que estaban en las afueras.

Sampaoli y los jugadores de la Roja recibieron en el interior del búnker de la Roja a los profesores movilizados y le entregaron su apoyo. “El sindicato 1 de Comudef fue el que organizó la entrada a Juan Pinto Durán. Arlene Salas, presidenta del sindicato, fue la que abrió la posibilidad y también estuvo el colectivo Manuel Guerrero y el Colegio Metropolitano de Profesores. Fue interesante y mostró la sensibilidad de los jugadores al dar el apoyo, pero sobre todo de Jorge Sampaoli. Es un hombre muy sencillo, afable y nos dijo que estaban con la causa de los profesores”, señaló Jorge Abedrapo, presidente del Colegio Metropolitano de Profesores, tras el encuentro con los jugadores en entrevista realizada por la diputada Camila Vallejo en Radio Universidad de Chile.

Los profesores conseguían un verdadero golazo en el inicio de la Copa América. Un golazo que les dio visibilidad y que les permitió llevar a cabo el paro a la par del torneo de selecciones que se realizaba en Chile. Un golazo que se vio reflejado en los carteles de apoyo que recibieron en los distintos estadios donde se jugó el campeonato y en las masivas marchas que realizaron posteriormente.

En definitiva, el movimiento social que llevan en conjunto entre profesores y estudiantes se hizo visible pese a la fiebre de la Copa América, y pese a que aún no obtienen el ansiado título, en el torneo de las calles van ganando por goleada.

GRAF/PS

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