Claudio Ranieri fue rechazado por dos clubes de la Premier antes de llegar a Leicester

El técnico reconoció que estaba ansioso por volver al fútbol y que habría aceptado hasta una oferta de la Serie B italiana. En ese periodo, fue contactado por dos equipos ingleses que no lo eligieron.

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El Gráfico Chile

Claudio Ranieri parecía terminar su época en el fútbol tras fracasar dirigiendo a Grecia. El técnico italiano alcanzó a estar cuatro partidos en la banca de los griegos y sumó cuatro tres derrotas y un empate, siendo despedido el 14 de noviembre de 2014 tras caer con Islas Faroe como local. 

El fracaso griego dejaba en un complejo panorama al técnico y era muy difícil que tome un equipo a mitad de temporada. Sin embargo, nunca perdió la esperanza y las ganas de dirigir, por lo que esperó pacientemente que llegara una propuesta y fue ahí cuando apareció Leicester para ofrecerle el puesto de técnico que había dejado vacante Nigel Pearson, quien fue despedido luego del escándalo sexual que protagonizaron sus pupilos en Tailandia. 

Claudio Ranieri encontraba una nueva oportunidad en el fútbol y no la desaprovechó, ganando sorpresivamente la Premier League con los Foxes. El camino para reencontrarse con el éxito fue largo y estuvo marcado por la ansiedad que tuvo en los meses cesante y el rechazo que tuvo de los clubes donde lo contactaron. 

“Estaba feliz (después de Grecia) y tenía tantos deseos de volver a dirigir que hubiese aceptado hasta una oferta de la Serie B de Italia. Otros dos clubes de la Premier League me contactaron, pero finalmente tomaron otra opción”, dijo Claudio Ranieri en entrevista con La Gazzetta dello Sport tras ser campeón de Inglaterra y ser elegido el mejor técnico italiano de la temporada. 

¿Qué lo llevó a confiar en el proyecto de Leicester? El técnico es claro y responde que “me convencieron con su manejo dirigencial, sus planes, su estructura y después pude conocer un poco a la familia del presidente”. 

Finalmente, el italiano recordó su salida de Chelsea en 2004 y lamenta que Roman Abramovich haya llegado tan tarde a hacerse cargo del club, lo que no le permitió disfrutar su abultada billetera para comprar jugadores y terminó despedido. 

“El único arrepentimiento, para mí, es que llegó muy tarde (en el verano de 2003, para tener disponible un gran mercado de fichaje. Ya era julio y me dijo ‘¿Quieres a Totti? ¿Quieres a Nesta? te compraré a cualquiera’, pero ya no había tiempo para eso”, concluyó. 

GRAF/GP

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