Uno a uno de Chile: La Roja quedó al debe con Bravo y Jara entre los más bajos

La selección chilena cayó 2-1 ante Argentina, en su debut del grupo D de la Copa América Centenario.

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El Gráfico Chile Claudio Bravo: Impreciso en los pases y dubitativo con los pies comenzó el portero de la selección chilena. Pese a eso, el escenario se volvió muy oscuro para el capitán de la Roja quien tuvo responsabilidad en los dos goles de Argentina. Si en el de Di María pudo hacer algo más, el tanto de Banega entró por el palo que le correspondía custodiar. Muy al debe un meta que siempre da seguridad en Chile. Mauricio Isla: El lateral también quedó al debe igual que sus compañeros. Sus ganas de ir en busca del arco rival, dejó a la defensa nacional muy debilitada por varios pasajes del partido, tal como en el desborde de Di María que terminó siendo el primer gol de la Albiceleste. Ante el ingreso de Fuenzalida, terminó jugando de volante mixto. Gary Medel: El Pitbull tuvo buenas intervenciones pero no estuvo a la altura de uno de los duelos más atractivos de la Copa América. El improvisado defensor se vio muy complicado y, al igual que sus compañeros en la zaga, no pudo responder a las expectativas que se tenían sobre este equipo. Gonzalo Jara: El más débil de Chile en el primer tiempo. Cometió muchos errores en la salida de la Roja, que pudo costarle más de un gol a favor de Argentina. Su criticado bajo nivel se evidenció ante México, y nuevamente ante la Albiceleste donde perdió cabezazos, y poco pudo hacer ante el poder ofensivo del rival trasandino. Eugenio Mena: Al igual que el Huaso, el Keno no estuvo a la altura y dejó botada su banda durante varias jugadas que afectaron a la zaga nacional. Su nivel fue bajo y se vio con problemas físicos que terminaron por pasarle la cuenta en el segundo lapso, cuando salió reemplazado por Fabián Orellana. Marcelo Díaz: Dentro del mal juego de Chile, el volante del Celta fue uno de los más rescatables dentro de todo. Pese a que también tuvo varios yerros, el mediocampista pudo solucionarlos y sus errores pasaron al olvido. A pesar de eso, Díaz no pudo ser el factor preponderante que es en la Roja y tuvo completó un bajo cometido en base a lo que se espera de él. Charles Aránguiz: Muy lejos de su nivel estuvo el Príncipe frente a Argentina. En el primer gol de los trasandinos, el volante perdió el balón que terminó embocando Di María. Además de esa pelota, el del Bayer Leverkusen también perdió otras que no pudo recuperar. En ofensiva tampoco fue factor y tuvo que salir en el segundo tiempo para darle paso a Fuenzalida. Arturo Vidal: El Rey estuvo totalmente descontrolado y eso se notó desde los primeros minutos cuando el juez del compromiso le colocó tarjeta amarilla a los 18′ (y pudo ser para roja tras la falta por detrás a Gaitán). Ya en el segundo tiempo, el del Bayern Munich no convenció como el “enganche” del equipo y se fue apagando con puros reclamos al árbitro del partido. Eduardo Vargas: Nuevamente el delantero del Hoffenheim no pudo ser gravitante en el ataque y se perdió como centroatacante de la Selección. No se generó ocasiones y tampoco pudo concretar alguna jugada de sus compañeros. Muy al debe Turboman quien debería perder su titularidad en la Roja. Alexis Sánchez: Siempre en la suya, el del Arsenal se vio solo contra la dura defensa argentina, pero tampoco se apoyó en el resto de los integrante de la Roja. Un juego muy egoísta que se ha visto repetidamente en los partidos de la Selección y que otra vez mostró el delantero que no pudo concretar sus opciones de gol. Jean Beausejour: El ariete de Colo Colo dejó el puesto de lateral y fue una gran apuesta de Juan Antonio Pizzi. Pese a eso, la función no la pudo cumplir a cabalidad y sólo lanzó un centro desviado que se fue por lejos. Ante la salida por lesión de mena, volvió a la parte izquierda de la zaga. Fabián Orellana: El Poeta no fue factor en el ataque, no gravitó y su actuación en la banda derecha de la ofensiva sólo fue destacada cuando insultó al defensor Marcos Rojo. Mauricio Pinilla: El delantero no se generó opciones ni tampoco las tuvo. Su ingreso pasó desapercibido y no pudo hacer “chilenas” ni mostrar nada de su juego. José Pedro Fuenzalida: El Chapita fue un ingreso sorpresivo en el segundo tiempo. Jugó como lateral derecho y obligó a Isla a centralizarse. El de Universidad Católica quedará en los registros tras marcar el único gol de Chile que terminó en el definitivo 2-1 a favor de Argentina, cuando el partido expiraba. GRAF/DE

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