La soberbia e histórica noche de la Roja sólo dejó espacio para ganadores

La apuesta de Juan Antonio Pizzi fue un acierto rotundo. Un inolvidable 7-0 que tuvo al tridente de ataque como los grandes vencedores.

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El Gráfico Chile

Si hubo un ganador tras el histórico 7-0 ante México en el Levi’s Stadium de Santa Clara, San Francisco, fue el técnico Juan Antonio Pizzi. Y es que la apuesta que Macanudo puso ante los aztecas le funcionó más que a la perfección.

El equipo volvió a ser el que había deslumbrado al mundo hace unos meses atrás y dejó más que claro que los traspiés en los últimos partidos sólo fueron un mareo natural provocado por el cambio de mano.

La base está intacta. Chile fue contundente en todas las líneas. En ataque la expresión fue total. Pizzi apostó por Edson Puch y la fórmula nadie podrá reprocharla tras el gran nivel que el iquiqueño desplegó en California. Un acierto.

Las palabras sobran para Alexis Sánchez y Eduardo Vargas. En ataque los dos recuperaron la memoria y con una actuación brillante neutralizaron a un México que sufrió una de las peores derrotas de su historia. La dupla letal está de vuelta.

Si hay que hablar de perdedores, en esa línea se podría ubicar a Arturo Vidal, Marcelo Díaz y Mauricio Isla.

Pese a que el Huaso no jugó, la gran actuación de José Pedro Fuenzalida por derecha le pone tarea al lateral en la lucha por recuperar la titularidad.

Carepato sufrió una lesión y debió abandonar el campo de juego en pleno segundo tiempo. Su cara al salir dejó entrever que lo del volante del Celta de Vigo podría dejarlo fuera de la semifinal frente a Colombia.

Finalmente lo de Vidal no merece más análisis. Una tarjeta amarilla evitable, lo deja fuera del trascendental cotejo ante los cafeteros, aunque nadie podrá negar que el Rey Arturo jugó un partido de alto vuelo contra los aztecas.

GRAF/RR

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