La nueva vida de Potencia Vargas en Reggina como entrenador juvenil

El ex jugador se caracterizó en la cancha por su juego férreo, ahora expresa todo su recorrido al mando de los juveniles del equipo que lo recibió en Europa.

Por

Javier Rios R. La historia de Jorge Vargas después del retiro ha sido de aprendizaje, mezclando viajes y días analizando fútbol, ya prepara su carrera como entrenador haciendo sus primeras armas en la que fue su casa en Italia, el Reggina. El equipo donde se consagró como jugador en Italia entre 1999-2003 le abrió las puertas para tomar una responsabilidad nueva en la dirección del equipo juvenil y el sub 17 del equipo granate. Gianluca Atzori y la dirigencia le dieron la confianza para revivir a un  equipo que ha pasado momentos oscuros tras descender a la serie C del calcio y en que las series cadetes prácticamente desaparecieron. El mismo ex jugador cuenta a El Gráfico Chile desde Regio Calabria la realidad que lo encontró de vuelta en la ciudad que lo recibió en su primera aventura europea: “El equipo antes tenía buenas inferiores, era como un simil del trabajo que hace Huachipato en Chile. El problema es que tuvieron muchos problemas financieros y el club quebró, de esta forma los mejores jugadores se fueron al norte, a equipos como el Novara o el Torino, y quedó muy poco potencial dentro de la zona”. La crisis en Reggina llegó al punto de que el equipo del sur de la península perdió su centro de reclutamiento, donde se quedaban los nuevos valores del club y las menores sólo se formaron con jugadores de las zonas cercanas: “Me encontré con la juvenil formada por jugadores de acá con un nivel bajísimo, sobre todo porque jugaban en una categoría más baja, en un nivel paupérrimo, ganaban siempre y se creían el cuento. Tuvimos que empezar de cero y trataremos de hacer lo mejor posible”, comenta de la actual realidad de su trabajo. El equipo se reestructuró, llegaron nuevos socios y el dinero volvió a tocar la puerta del estadio Oreste Granillo, por eso Potencia se muestra esperanzado de que vuelva a competir con los grandes de Italia: “El equipo esta bien organizado, un buen cuadro con poco, creo que si mantiene el nivel puede sorprender y subir”, relata con optimismo. Vargas pudo llegar a Bologna como ayudante de Roberto Donadoni, así como también recibió una oferta del Pisa actualmente en la segunda división, sin embargo, la rivalidad de este cuadro con Livorno -otro equipo donde jugó en la Serie A- evitaron su llegada, eso y el amor que ha expresado por la Reggina que espera retribuir con trabajo. Con los antiguos vicios superados en el club, el ex jugador de la Universidad Católica y la selección chilena puede dedicarse a dirigir e imponer su sello en el que el diseño táctico es fundamental: “En la juvenil jugamos 4-3-3 cómo el primer equipo. Pero en la sub 17 usamos 3-5-2 como me gusta jugar. Toda mi carrera afuera jugué así, crecí con Héctor Pinto y (Fernando) Carvallo que ocupaban  el 4-4-2, pero por por los jugadores que uno pude tener hay que adaptarse. En Europa es muy difícil encontrar laterales buenos y además me gusta defender mano a mano atrás. Meterlos en un arco, con presión, que los jugadores corran harto, pero también tener mediocampistas que jueguen bien, de buen pie”, revela. El análisis de la Roja de Potencia Vargas vive en la tranquilidad familiar en Italia donde ya está radicado y mira de lejos la realidad chilena, confiesa que ve muy complicado su regreso para dirigir a algún equipo chileno: “Estoy dedicado completamente acá, mi familia está bien y radicada acá es muy difícil estamos haciendo los mayores esfuerzos”, cuenta, agregando que hará los esfuerzos por sumar a su staff técnico a compatriotas. Sus días libres los comparte en el cariño familiar y el estudio de nuevas tácticas. Visitando los entrenamientos de equipos como el Bologna, la Roma y el Empoli valora la “tranquilidad para hacer las cosas, además del trabajo incesante”. Cuando no está en terreno, Potencia se da el tiempo para ver fútbol chileno y a la selección, en la que confía pese a la actuación en falso contra Ecuador: “La realidad es que hay pocas variantes. Roco tiene que ser el titular con alguien más. Es el reemplazante natural de los centrales porque está jugando afuera, tiene el prototipo de jugador interesante, a mi siempre me gustó y espero que siga creciendo en el exterior. Aunque no va a ser fácil sin Medel, la suspensión obvio que influye, pero una selección no depende de un solo jugador”. Además, ve con buenos ojos la personalidad que muestra el plantel tras la consecución de la Copa América Centenario, que ha sido acusado de soberbia: “Siempre han sido de creerse el cuento y por eso les ha ido bien, al contrario de la tradicional del chileno, no tiene nada de malo, en sus equipos han hecho lo mismo, el problema es que en Sudamérica se ve mal y todo se agranda, no estamos acostumbrados a que lo hagan. Mientras rindan en la cancha está todo bien.Vargas tiene claro como se debe tratar un camarín y eso lo hace notar en cada frase, tan didáctica como las charlas en el camarín del Reggina. Para finalizar cuenta analiza desde ese punto de vista a la Universidad Católica el equipo que lo vio nacer en el profesionalismo: “Estaban andando bien, pero el partido con San Luis era importante para pelear arriba y fallaron. La tónica del último tiempo con Católica es de sufrir, es una lata que el técnico esté expulsado, me llama la atención, aunque cada uno tiene su forma de dirigir. La idea es que la UC no pierda estos partidos, porque después van a pesar”. GRAF/JR

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo