El duro descargo del DT de Atlético Tucumán: "Fue descarado lo que nos hicieron, ahí tienen"

Pablo Lavallén estaba muy molesto tras la victoria que consiguieron ante El Nacional, que les permitió avanzar de ronda en la Copa Libertadores, por las situaciones previas que tuvieron que vivir.

Por El Gráfico Chile

El periplo de Atlético Tucumán a Ecuador para disputar el partido de vuelta de la segunda fase de la Copa Libertadores tenía que ser histórico. Luego de igualar a dos tantos ante El Nacional en la ida disputada en Argentina, que marcó el debut del club trasandino en el torneo continental, los tucumanos viajaban con toda la ilusión a tierras ecuatorianas para jugar su primer encuentro internacional fuera del país.

Por eso, los hinchas se trasladaron en masa a Ecuador y la ilusión crecía con el paso de los días. El equipo, concentrado en Guayaquil para evitar la altitud de Quito, se rodeaba del ánimo que le entregaban sus fanáticos y el milagro parecía cada vez más cerca. Eso hasta que llegó el día del partido.

Los 55 minutos de vuelo que los separaban de la capital ecuatoriana fueron, seguramente, de los momentos de mayor incertidumbre que le ha tocado vivir en la historia del club. La decisión de trasladarse el mismo día del partido les podría haber costado más caro de lo esperado.

Es que Atlético Tucumán se trasladó hasta el aeropuerto de Guayaquil con toda la fe, pero de a poco se fue diluyendo. Problemas en los papeles del chárter de la empresa chilena Mineral Airways, que no tenía los permisos correspondientes para hacer vuelos internos en Ecuador, retrasó el vuelo. Ya embarcados y listos para despegar, los tucumanos fueron informados del problema. Las horas pasaban y pasaban y el plantel con el cuerpo técnico, que eran acompañados por un grupo de hinchas, no podían emprender rumbo al estadio donde enfrentarían a El Nacional.

Luego de momentos donde se habló de la suspensión del partido, ya que no llegarían a tiempo para disputar el partido que estaba programado para las 21:15 horas, los dirigentes consiguieron otro vuelo para partir a Quito. Sin embargo, tuvieron que pedir que el partido se retrase en los 45 minutos reglamentarios y se aplazara hasta las 22:00 horas.

Con la presión de viajar contra el tiempo, Atlético Tucumán arribó a las 21:30 y se subieron a un bus que fue escoltado para que hagan el recorrido contrarreloj. Pese a todo, recién llegaron al estadio a las 22:10 y apelaron a la buena disposición de los dirigentes de El Nacional, quienes aseguran que recibieron una orden de la Conmebol para jugar el partido pese a los fallos reglamentarios.

Así, sin trabajo precompetitivo y vestidos con la indumentaria y los botines de la selección Sub 20 de Argentina, que se encuentra en Quito jugando el Sudamericano de la categoría, salieron a la cancha para enfrentar a la adversidad y poder darle una alegría a los hinchas que llegaron al estadio, los que se quedaron varados en Guayaquil y los que los seguían desde Argentina. Y no defraudaron. Una victoria por 1 a 0 los clasificó a la tercera fase de la Copa Libertadores y están cada vez más cerca de la zona de grupos.

Pese a que todo era alegría por la victoria digna de un libro que recién habían conseguido, el técnico de los tucumanos, Pablo Lavallén, tuvo duros descargos por los incómodos momentos que vivieron y dejando entrever que hubo "mano negra".

"Esto es todo de los jugadores. Fue descarado lo que nos hicieron. Nos pararon un avión dos horas, no sé quien, pero alguien lo paró. Nos pararon el avión dos horas, pero ahí tienen. Entramos a la cancha sin calentamiento y nos amenazaron que si llegábamos no jugábamos el partido, pero ahí tienen. Dios es justo", lanzó el enrabiado técnico.

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