María José Maillard: "No entendía por qué tenía que pasar tanta pellejería"

Tiene 22 años y ya suma títulos sudamericanos en tan sólo tres años en canotaje. Ahora está clasificada al Mundial de Polonia, pero no recibió el auspicio de la Federación.

Por

 

Imagen foto_0000000120130509080951.jpg
Junto a su entrenador, el cubano Rolando Rill / gentileza

Por Carlos Pérez de Arce

No ha sido fácil su historia. Llegar donde está ahora ha requerido esfuerzo diario y horas de entrenamiento, donde incluso lesiones han hecho más duro el camino.

¿Cómo llegas al canotaje?
Antes era seleccionada de natación (campeona nacional 2010 en cien metros). Pololeaba con un niño que hacía canoa y en unos días libres lo acompañé a la laguna, me llamó la atención. El entrenador me comentó que se había iniciado hace poco el canotaje femenino (unos seis años atrás), que antes no era profesional (aún no es deporte olímpico), y empecé a intentarlo. Al principio me costó mucho, pasaba en el agua, pero me encantan los desafíos.

Tuviste una lesión grave. ¿Qué pasó?
Me quebré la rodilla izquierda haciendo longboard, tengo lleno de pernos y fierros. Estuve un año y medio sin remar, ocho meses sin moverme, subí 25 kilos. Seis meses después de que volví a entrenar competí, me fue pésimo, me ganaron por mucho y fue muy frustrante. Cuatro meses después volví a entrenar y de a poco recuperé mi nivel.

Cuéntame de tus logros en competencias internacionales
El 2011 fue mi primer sudamericano. La clasificación nacional la gané por 40 segundos más o menos en los 500 metros. Luego en octubre de 2012 fui el Sudamericano en Argentina, en el río Tigre, en Buenos Aires, ahí gané los mil metros. En 2010 fui 13ª en el Mundial y en la Copa Mundial de 2012 salimos segundas en equipo, detrás de las rusas que son las mejores. Nos ganaron por menos de un segundo.

El sufrido año en el sur
Problemas entre su entrenador, Rolando Rill (cubano) y el anterior presidente de la Federación Chilena de Canotaje, llevaron a que el isleño fuera expulsado del organismo, por lo que se fue al sur a vivir, específicamente a Laja, en la Octava Región.

Rill llamó a María José y le dijo: “Ven a vivir acá. Arriésgate, congela medio año de universidad, entrenamos a full y te prometo que vamos a ganar mucho”. Ella lo pensó, pero “me atreví, tomé mis cosas y viajé”.

¿Dónde vivían?
Era una casa pequeñita a una cuadra de la laguna La Señoraza. Era todo muy básico. Al principio me costó mucho acostumbrarme, echaba de menos a mi familia y no entendía por qué debía pasar por tantas pellejerías para llegar lejos. No teníamos problemas de plata, pero a él (entrenador) no le gustaba aferrarse a cosas materiales, siempre me decía “si me quiero ir, agarro mi maleta y me largo, no tengo nada que me mantenga acá”.

¿Por qué te costó tanto?
Teníamos lo básico, incluso le regalé un hervidor, pinté la pieza para que fuera un poco más acogedor, eramos tres personas en un espacio chico, ya que vivía un chico de Talca que también estaba entrenando. Fue difícil, pero me sirvió mucho, tenía 20 años y maduré harto y profesionalmente también, entrenaba tres sesiones diarias, tenía la laguna al lado.

Ahora viene el Mundial en Polonia y no tienes el dinero para viajar. ¿Y la Federación?
Ellos financiaron a otra representante, pero sin desmerecerla yo le he ganado las últimas veces que hemos competido. Además, juntas tenemos muchas posibilidades de lograr una medalla por equipo. Necesito 5 millones de pesos apróximadamente para financiar mi presencia en el Mundial.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo