El Batman chileno que le tiene vértigo a la altura

Se llama Ramón Rojas y es uno de los pocos nacionales que se dedica al base jump, salto desde objetos fijos con un traje aéreo, al más puro estilo del superhéroe.

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Por Juan Ignacio Gardella
@Jigardella

Ramón Rojas tiene vértigo a la altura. No tendría nada de raro si no fuera porque se dedica al base jump o salto base, modalidad de paracaidismo consistente en brincar desde un objeto fijo enfundado en un wingsuit o traje aéreo, al más puro estilo de Batman.

Para él, no hay nada de contradictorio en su fanatismo. “Quizá por eso mismo me llama tanto la atención, porque la manera más radical de enfrentar un temor es convivir con él. No es masoquismo, ya que lo que nos cuesta es a lo que le tomamos más cariño”, explica.

Odontólogo de profesión, siempre fue esquiador, pero eso no satisfizo su espíritu extremo. Por esa razón probó esta nueva actividad. “Era la evolución de lo que estaba haciendo en ese momento”, cuenta Chapa, como le dicen sus cercanos, uno de los cuatro base-jumpers chilenos activos, que entre el 19 y el 22 de este mes representará al país en el Mundial de la disciplina, en Suiza.

¿Quién gana un campeonato? Depende del tipo de competencia. En este caso será de velocidad, en un circuito de aproximadamente 900 metros, los cuales se cubren en cerca de 20 segundos. “No es mi especialidad, pero puedo pararme de igual a igual ante cualquiera”, advierte el experto en dientes.

Gajes del oficio, dos han sido las situaciones límite que ha vivido: en una saltó en una cascada y no tomó en cuenta el factor “humedad”, que retarda la apertura, por lo que el paracaídas se abrió a cinco metros de impactar el agua; en la otra apareció una ráfaga de viento que lo desestabilizó y lo tuvo volando durante 50 metros pegado al suelo. Pese al riesgo, no piensa en abandonar. “Es la forma de vida que me hace feliz. Mientras me sienta cómodo, seguro y alegre, voy a seguir haciéndolo. Tal vez me lo cuestione cuando tenga hijos”, aclara el deportista de 34 años.

El Batman chileno espera que su caso inspire a más criollos. “Me siento un impulsor en el sentido de haber abierto la puerta para que otros se motiven a hacerlo, porque podríamos realizar cosas en conjunto”, es su deseo.

Quizá una de las próximas practicantes sea la actriz Fernanda Urrejola, a quien invitó en un evento de Rexona, marca de la cual ambos son rostros. En octubre podría darse. “Ella me contó que siempre había querido hacerlo, así que yo le dije ‘vamos’. Me gustaría harto que saliera, sería bien entretenido”, cierra Rojas.

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