Ricardo Israel: "Hay que evitar que los deportistas de regiones hagan un doble esfuerzo"

El militante del PRI aseguró que de ser Presidente haría una estrategia que potencie a los deportes según zona geográfica.

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“Tuve un accidente y se me quebró el tobillo en varias partes. Antes de eso puedo asegurar que practicar fútbol era una de las cosas que más me disfrutaba hacer y se le extraña”. Ricardo Israel recibe la invitación de parte de El Gráfico Chile para hablar de sus ideas sobre deporte y de inmediato se entusisasma. Jugadores históricos, equipos de su gusto y el manejo de los clubes son parte de una conversación que también tocará otros temas, pero que se centra en uno de los mayores conceptos que entrega su campaña en otros temas: el regionalismo.

¿Cuál sería el eje de su propuesta en materia deportiva?

Nuestra propuesta va por dos ejes muy marcados y que tienen mucha relación entre sí. En primer lugar se debe volver a entender al deporte como una expresión social más que como una oportunidad de negocio, pues en el fútbol se ha hecho de manera equivocada y los deportes que “no venden” no generan interés empresarial y la mejor estrategia es a través de la regionalización. Hay que evitar que los deportistas de regiones hagan un doble esfuerzo.

¿Algún ejemplo sobre eso?

Hay varios. Marcelo Salas tuvo que dejar Temuco a los doce años para triunfar y cientos de niños hacen año a año ese sacrificio. Lo mismo pasa con los centros de alto rendimiento, pues hay sólo uno en la capital y el resto es muy pobre. Eso se debe mejorar en el país y organizarlo además según sus potencialidades zonales.

¿Cuáles serían esas?

En Chile está muy claro que en el sur deportes como el básquetbol o el boxeo son muy fuertes y merecen un apoyo más organizado, y el norte también merece una planificación más sólida. Hay que hacer una inversión y generar una política seria en este tema.

¿Cómo se discrimina entre hacer una inversión en este tema y no descuidar otros tópicos importantes?

Hay que tener cautela y ejemplos sobran. El inicio de la tremenda crisis que atraviesa Grecia se dio luego del gasto hecho para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004  y lo mismo pasó en Toronto años antes. La clave está en aprovechar los eventos deportivos para revitalizar zonas de las ciudades, como lo hicieron Londres y Barcelona, cosa que fue de la mano con el crecimiento deportivo posterior.

Ahora habrá una plataforma a través del nuevo Ministerio del Deporte. ¿Imaginas a alguien para ese cargo?

Creo que debe ser por sobre todo una figura simbólica y que reúna el talento de haber sido un ídolo indiscutido. Que sea un ejemplo de vida y que tenga habilidades personales. Aunque nunca he hablado con él, se me ocurre el nombre de Carlos Caszely. Te lo dice un azul de corazón, pero es un ídolo transversal, es preparado pues estudió Periodismo y Administración de Empresas y posee un ascendiente moral importante.  Hay una deuda con él porque fue capaz de tener posiciones morales firmes en una época que era muy difícil en Chile. Nadie se lo ha reconocido y es es una deuda de todos.

“De niño esperaba el viaje a santiago para ir al Clásico Universitario”

“Siempre estuve ligado al fútbol porque mi padre era presidente de la asociación de fútbol de Los Ángeles, una serie semi profesional porque se conseguían platitas para pagarles a los mejores jugadores y nada más. Era una competencia muy poderosa que iba de Linares a Temuco y es imborrable para mí cuando iban dos mil personas siguiendo al Club Deportes Los Ángeles en tren, algo que no ves ahora.

¿Qué recuerdos personales tienes como hincha?

Imposible olvidar muchas cosas. De niño esperaba el viaje a Santiago para ir al Clásico Universitario, era un espectáculo muy muy bueno. Era una tradición anual y sino íbamos a Temuco a ver a la U o algún otro equipo importante cuando subió Green Cross. El fútbol era un espectáculo familiar muy bonito

¿Y hoy cómo observas al fútbol?

Es que el fútbol es un fenómeno sociológico muy especial. Se han hecho estudios que aseguran que una de las fidelidades que sobrevive más a lo largo del tiempo es al equipo de fútbol. Al único que he conocido que se ha cambiado de equipo es a Piñeroa, pero en fin. La diferencia de nosotros con otros países es que en Brasil, Inglaterra o Argentina, por ejemplo, los clubes son centros sociales donde los niños son bautizados, las parejas se casan y se convive como barrio, algo que en Chile no se da por el modelo de negocio que se apoderó de los clubes.

¿Y eso se puede intervenir de una forma?

El Estado tiene el deber de recuperar esas plataformas. Trabajar para que los clubes vuelvan a tener responsabilidad de generar bases sociales, abrirse como espacio a la comunidad y no sólo centrarse en generar utilidades. Ejemplos hay muchos de países que han sabido trabajar modelos apropiados. Alemania se encargó de que los clubes sean mayoritariamente propiedad de sus socios y ese es un cambio que da pie para modificar muchos problemas de nuestro deporte actual.

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