Gabriel Ruiz-Tagle: "Ojalá el nuevo Gobierno siga en esta dirección"

El primer ministro del Deporte, que ejercerá el cargo por sólo cuatro meses, tiene como meta establecer los lineamientos de la actividad para los próximos 10 años.

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Ruiz-Tagle juró ayer en el Patio de Las Camelias (IND)

Juan Ignacio Gardella
@jigardella

 

El miércoles en la noche, Gabriel Ruiz-Tagle se enteró de que sería el primer ministro del Deporte en la historia de nuestro país. Aunque su nombramiento era un secreto a voces, la confirmación la recibió pocas horas antes de jurar ayer en la mañana en el Patio de las Camelias, tras casi cuatro años como director del Instituto Nacional del Deporte (IND).

Sin embargo, será un cargo que ejercerá de forma express, pues el 11 de marzo habrá cambio de mando en La Moneda. Por ello, pretende poner manos a la obra de inmediato para no perder el tiempo. “Es un orgullo que el Presidente haya tenido la confianza para elegirme. Es un honor que debo agradecer, pero también es una gran responsabilidad, porque si bien el período que le resta a esta administración no es muy largo, nos hemos fijado desafíos importantes. No queremos que los primeros meses de este ministerio se centren sólo en la organización administrativa, que hay que hacerla, sino también en metas concretas, que sean un aporte”, avisa.

 

¿Podría detallar esas metas concretas?
Primero, seguir colaborando para que la infraestructura y la logística de los Odesur lleguen al mejor nivel posible, para que tengamos unos Juegos brillantes, que respondan a las expectativas que se ha hecho la gente. Segundo, conformar y lanzar un consejo consultivo, para que la opinión de los deportistas esté presente desde el inicio en la discusión de las políticas públicas y cortemos con el hecho de que se tomen decisiones entre cuatro paredes, sin los verdaderos actores. Y tercero, dentro de 45 días entregarle al Presidente un documento formal que contenga un plan de desarrollo de la actividad física y deportiva para los próximos 10 años, para que por primera vez nuestro país cuente con un proyecto a largo plazo y así dejar un legado de utilidad para las futuras administraciones.

¿Es correcto dejarle lineamientos al próximo Gobierno a cuatro meses de terminar el actual?
Lo correcto es dejar un legado importante, que cubra los temas desde todos los ángulos, porque una de las grandes carencias que ha habido en la historia de Chile es la ausencia de políticas públicas definidas a largo plazo. Ahora, va a depender de la voluntad de las futuras autoridades utilizarlas de manera correcta. Si consideran que hay deficiencias, seguramente las van a querer corregir, pero los países se construyen así, no son una sumatoria de paréntesis de cada Gobierno.

¿Se demoró más tiempo del esperado la concreción de este ministerio?
Sí. La tramitación legislativa del ministerio se demoró más de lo que hubiésemos querido, pese al esfuerzo de muchos parlamentarios, porque desgraciadamente habían otros que no tenían un compromiso mayor con el deporte. Si dispusiéramos de más tiempo, podríamos avanzar más, pero lo importante era sacar adelante una iniciativa que por años fue una aspiración de los deportistas.

Y gran parte del tiempo se va a ir en la implementación…
Hoy día soy un ministro bien especial, que no tiene oficina, RUT ni un lápiz a pasta, pero ése es el desafío. Hay todo un tema administrativo que no es menor y que la gente no conoce, pero es un trabajo grande que hay que hacer. Hay que partir de cero una institución y en el sector público echar a andar las cosas es difícil.

¿Hubiese preferido quedarse en el IND estos cuatro meses?
Uno tiene que estar donde el Presidente considere más apropiado. Es un honor no buscado, pero lo emprendo con el mismo entusiasmo con el que llegué al IND.

¿Qué balance hace de su gestión ahí?
Estoy muy contento por lo que hemos conseguido, porque nuestro esfuerzo ha sido grande, con logros concretos y no promesas. Hicimos una renovación casi completa de la infraestructura, algo que la gente ve y está usando. Y redujimos la tasa de sedentarismo, quebrándole la mano a una cifra que no se movía desde que la medimos, el 2006, ya que hay 500.000 nuevos deportistas. Ojalá las nuevas autoridades sigan caminando en esta dirección. A mí me llena de satisfacción que en la campaña, en cuanto al deporte, no haya ninguna candidatura que proponga algo distinto de lo que nosotros actualmente estamos haciendo.

¿Algún mea culpa?
Hay muchas cosas que hubiésemos querido desarrollar con más profundidad o también el haber entendido a tiempo una serie de situaciones. Fue una frustración no conseguir los Panamericanos, pero son experiencias que el país va ganando. El balance es positivo.

¿Cree que hubo cosas raras en la designación de la sede de los Panamericanos?
No me corresponde hacer acusaciones. Prefiero quedarme con las enseñanzas y con las palabras de Neven Ilic, en el sentido de que difícilmente hubiésemos podido cambiar el resultado. Fallamos en no leer a tiempo por dónde iba la cosa, pero hay que seguir insistiendo con la política de Estado de hacer de Chile sede de grandes eventos deportivos.

¿Pecaron de ingenuos?
No hay que confundir el optimismo con la ingenuidad. Nosotros establecimos una cercanía muy grande con la postulación venezolana y ellos compartían la misma proyección de votos para Chile que teníamos nosotros, pero al final son los comités olímpicos los que deciden.

¿Cómo cree que lo ven los deportistas?
En los actos hemos tenido la presencia de muchos deportistas, quienes han sido muy cariñosos. En conjunto con el Presidente, establecimos gran cercanía con ellos. Han sido protagonistas en La Moneda varias veces en el año, cosa que antes no se daba. Creo que contamos con el apoyo de ellos. Además, hace bastante tiempo, y es algo que me llena de orgullo, que más allá de los problemas que hay, no existen críticas masivas hacia nuestro trabajo.

 

Su vida después del 11 de marzo

 

Ha dicho que después de marzo quiere alejarse de la vida pública. ¿Eso sigue en pie después de este nombramiento?
Quiero tomarme un descanso. Si sumo Colo Colo y la subsecretaría, van ocho años en los que no he podido preocuparme de mi familia ni de mis cosas personales. Prefiero estar al margen del tema público, que es muy absorbente y desgastador. Pasado eso, veré si soy útil para colaborar en algo. Si soy capaz de aportar, lo haré con mucho gusto.

¿Está hastiado de la política?
Yo he ejercido un cargo político, pero no tengo una vocación política. No estoy en esto para construir una carrera, algo que para mí ha sido una gran ventaja, porque me ha permitido opinar con mucha libertad y optar siempre por lo más conveniente para la gente.

Pero a Colo Colo sí llegó por decisión propia…
Tampoco está dentro de mis planes volver al fútbol, porque hay otras personas a cargo y no me corresponde competir con ellos. También me han consultado sobre la ANFP, pero creo que la directiva actual está haciendo un buen trabajo y yo no tengo un rol que
desempeñar ahí. Ahora, voy a estar siempre disponible para ayudar, pero es distinto a postular a un cargo, que no está dentro de mis intenciones.

Pero tiene claro que cada vez que hayan elecciones en la ANFP o en Colo Colo va a surgir su nombre…
Yo agradezco la confianza, pero nunca he querido entrar en temas públicos o privados a codazos. Uno tiene que ayudar cuando se hace necesario que uno ayude.

¿Y cree que Colo Colo no necesita ayuda en estos momentos?
Pienso que no, porque hay gente que está a cargo. Me alegra mucho el éxito que está teniendo el nuevo técnico y creo que se puede entrar en un círculo virtuoso, tal como nos ocurrió a nosotros con Hugo Tocalli en el Clausura del 2009, cuando estuvimos cerca de la liguilla del descenso y después no paramos hasta salir campeones. Colo Colo es grande y tiene un plantel que es mejor que lo que muchas personas creen.

Pero desde que usted se fue ha ido de mal en peor…
Está bien, pero eso puede corregirse. Yo no soy un salvador de nadie. Lo que hice en Colo Colo fue trabajar intensamente para que las cosas funcionaran y afortunadamente eso se dio. De ocho campeonatos disputados, ganamos seis mientras estuve ahí. Pasamos un período muy gratificante, pero no me parece que repetir etapas ya cumplidas sea la fórmula mágica.

¿Cuánto tiempo piensa descansar después de marzo?
Ojalá lo más posible.

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