Pablo Demaria: La historia del hombre fuerte del rugby chileno

El ex seleccionado nacional formó parte de un combinado sudamericano que hizo una gira por Sudáfrica en 1982, donde compartió camarín con Andrés Allamand y Hugo Porta.

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Demaria con su amada ovalada. (Ricardo “Tom” Ramírez)

Por Juan Ignacio Gardella Berra

@jigardella

Desde el 2008, año en el que pasó a manos de Demaria Marketing Deportivo, el Seven de Viña del Mar ha ido en constante crecimiento. De hecho, hoy se lanza una nueva edición del torneo internacional, que se disputará entre el viernes y el domingo en el colegio Mackay de Reñaca, y por primera vez entregará dos boletos para la Serie Mundial de Hong Kong, una de las nueve fechas más importantes del calendario planetario de la disciplina.

Detrás de esa evolución está Pablo Demaria, dueño de la productora, quien se maneja a la perfección en el tema. Jugó rugby durante 24 años, con inicios en Old Mackayans, y formó parte de la Selección. Incluso lo convocaron a un equipo continental que realizó una gira por Sudáfrica en 1982, una experiencia que marcó su vida.

“En ese momento, por el apartheid, los Pumas no podían ir como Argentina. Por eso invitaron a otros sudamericanos”, explica el ex deportista, que no participó en ninguno de los dos partidos contra los famosos Springboks, aunque sí vio minutos en los otros cinco compromisos, frente a combinados locales.

Previo al viaje, entrenando en Buenos Aires, vivió una anécdota digna de recordar con Hugo Porta, leyenda transandina de la especialidad. “Los titulares argentinos andaban mal y me llamaron a mí. Yo tenía uno de los mejores pases de Chile hacia la izquierda y le di cinco espectaculares. Él les dijo a sus compañeros ‘así es como quiero que me entreguen la pelota’.

Pero para la derecha era distinta la cosa y ni siquiera la recibió, porque era cabrón. Me tuvieron una hora y media antes de cada práctica solamente ensayando ese pase. Me sirvió mucho”, cuenta el productor.

En esa expedición también estuvo presente Andrés Allamand, que en el terreno de juego tenía características parecidas a las que muestra día a día en la política. Así lo recuerda el empresario. “Era muy fuerte, de piernas bastante gruesas y mucha potencia. Si iba corriendo paralelo a la línea, le podían hacer un tackle y aguantaba”, rememora.

Con la experiencia adquirida tanto dentro de la cancha como en el ámbito de los negocios, los caminos se unieron y le ofrecieron a su empresa hacerse cargo del certamen veraniego, el cual ha adquirido aún más relevancia por el hecho de que en Río 2016 será parte del programa olímpico. “Salvo el año pasado, que vino Nadal al ATP, lo superamos por lejos en público”, se ufana Demaria, que espera cinco mil espectadores por jornada. “Viña lo tiene como el evento deportivo más importante de la ciudad”, agrega.

Los ambiciosos planes para el Seven

El Seven viñamarino -cuya venta de entradas es a través de PuntoTicket- es el único certamen sudamericano de la especialidad que entrega boletos para la Serie Mundial de Hong Kong. Sin embargo, en la organización no se conforman con eso y van por más.

“No se descarta que en los próximos años traigamos equipos de Oceanía”, advierte Demaria, que lanza como opciones a Tonga, Samoa y Fiji, potencias planetarias del rugby. “Era nuestro plan original, pero la Confederación Sudamericana nos llamó por lo de los cupos y consideramos que era más atractivo”, añade.

No obstante, el objetivo es mayor. “Mi sueño es terminar haciendo una fecha mundial, o sea, que reemplacemos a uno de los países que hoy forman parte del circuito”, se ilusiona el productor.
Para ello, debe bajarse uno de los actuales anfitriones, escenario difícil, además del costo que conlleva organizar un evento de esa envergadura, que no baja del millón de dólares. “Por lo menos, las ganas están”, cierra el ex rugbista.

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