Patrick Sáez: "No me gusta ser monedita de oro, me agrada ser odiado"

El jugador de Tinguiririca aún disfruta con el primer título de su club y principalmente con su sobresaliente actuación en la serie final ante Osorno.

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Patrick Sáez se confiesa / Crédito: Liga Nacional de Básquetbol

Por Pablo Vera O
@PabloVeraO

Comenzaba el segundo tiempo en el María Gallardo de Osorno y la figura de Patrick Sáez comenzaba a agigantarse. Poco parecía importarle la tensión y el nerviosimo propio de una final, además de las cuatro mil personas en contra. Ahí afloró su fama de díscolo, de controvertido, de ir siempre contra la corriente, y a punta de dobles y triples en momentos en que a otros el balón les quema, terminó aniquilando la ilusión sureña. Sáez volvía a ser amo y figura del básquetbol chileno con su sello.

Parece que te acomodara ser el jugador más odiado de la liga, ¿es así?

Jajajá… Es una buena forma de plantearlo, porque la verdad es que no me gusta ser monedita de oro, me agrada ser odiado. Eso de caerle bien a todo el mundo genera más desconfianza, prefiero caerle mal al enemigo. Disfruto más esa situación y creo que la razón por la que quiero seguir jugando mucho más es porque después voy a extrañar esas sensaciones.

Eso explica entonces que en el momento más candente del partido apareciste…

Yo sabia que mis compañeros y la hinchada esperaban algo grande de mí y siento que es en esos momentos donde me tengo que ganar las lucas, en los momentos difíciles en contra. Siendo el jugador más ganador del básquetbol chileno tenía que aparecer, yo sentía la presión extra y se me dio todo.

¿Cuál crees tú que fue la clave para derrotar por partida doble a un equipo tan fuerte en casa como Osorno?

Creo que el encargado de liderar el equipo es el entrenador (Manu Córdoba) y el de Osorno estaba muy nervioso, muy dubitativo. Pienso que el bajo nivel de Osorno se debió a los errores de él, tomó malas decisiones. Viendo los partidos, no me cabe ninguna duda que fue clave en las derrotas, estaba sin convicción.

¿Pesó también la presión del público para ellos?

Siempre es mas difícil jugar de local con estadio lleno, porque uno quiere responderle a los hinchas, a la familia y te pones mas presión, creo que eso les jugó en contra.

Tenían la fiesta armada…

El que estuvo ahí vio la tremenda fiesta que tenían organizada, tenían un show armado, estaba todo listo, pero nosotros nos transformamos en los celebrados.

Se ha hablado mucho de tu futuro, se te ha ligado con la Universidad de Concepción, ¿tienes algo claro?

Estoy disfrutando el momento, van a ser semanas de decisiones, pero me lo tomo con tranquilidad.

Con tu buen nivel, ¿no te dan ganas de volver a la selección?

Hablé con Miguel (Ureta) y me planteó la necesidad de ir a los Odesur, pero fue un año muy largo y le expliqué que necesito descansar, le dije que daba un paso al costado.

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