Súper tazón

Tengo amigos chilenos que han hecho de este evento un panorama. Puede ser un gusto adquirido, pero finalmente qué importa. Cada loco con su tema.

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Imagen foto_0000000120140131163843.jpgNo voy a presumir ser un entendido en fútbol americano y menos podría reconocer públicamente que me gusta ese deporte. Apenas comprendo sus reglas y a simple vista me parece un juego con demasiadas interrupciones. Esta adaptación estadounidense del rugby, en mi opinión, transforma a los jugadores en unas especies de robots premunidos de aparatosos cascos y hombreras, que restan humanidad y nobleza a un juego que en su versión original predica la idea de que para avanzar en el campo estás obligado a retroceder con la pelota. He visto como los gringos residentes se juntan en bares capitalinos a ver la final del Super Bowl y deliran como si se tratara de un clásico entre Colo Colo y la U. Tengo amigos chilenos que han hecho de este evento un panorama. Puede ser un gusto adquirido, pero finalmente qué importa. Cada loco con su tema.

Como buen espectáculo norteamericano, la final anual de la National Football League (NFL) que enfrenta a los campeones de la Conferencia Nacional (NFC) y la Conferencia Americana (AFC) es precisamente eso: un espectáculo. Todos los años se nos informa cómo se van rompiendo récords de audiencia y tarifas publicitarias porque los auspiciadores pagan millonadas de dólares por 30 segundos de pantalla. La música es otro ingrediente del evento y el show artístico que se monta durante el descanso del partido se ha convertido en una tradición con memorables momentos y más de alguna polémica.

Este domingo se disputará la 48ª edición del Super Bowl entre Denver Broncos y Seattle Seahawks. Por primera vez el título se definirá en Nueva Jersey, lo que supone que la gran final del fútbol americano se jugará en un ambiente más frío e invernal que lo habitual. Esta vez el show del entretiempo tendrá como protagonistas a Bruno Mars y Red Hot Chili Peppers. Chad Smith, baterista de la banda que en marzo próximo será parte del festival Lollapalooza Chile, anticipó que compartirían escenario con el popular cantante para hacer una versión en vivo de “Dazed and Confused”. Sin embargo, parece que la idea de rendir tributo a Led Zeppelin era sólo una broma, según comentó en las últimas horas a una radio norteamericana.

Hace 10 años se produjo uno de los momentos más controversiales cuando Justin Timberlake dejó al descubierto uno de los pechos de Janet Jackson al arrancar parte de su vestuario justo cuando cantaba “gonna have you naked by the end of this song” (te dejaré desnuda para el final de esta canción). Otro hito fue el que marcó Michael Jackson en 1993 cuando por primera vez el show del entretiempo tuvo más sintonía que la transmisión del partido.

Los norteamericanos son maestros para convertir este tipo de espectáculos en fenómenos de la cultura popular. La actuación más vista en la historia del Super Bowl ha sido la de Madonna en 2012, con un total de 114 millones de televidentes, seguida de la presentación de Beyonce el año pasado. La lista de artistas que han participado en el descanso del Súper Tazón es larga y considera a estrellas como Diana Ross, Stevie Wonder, The Rolling Stones, ZZ Top, Bruce Springsteen, James Brown, Tony Bennet, Gloria Stefan, Aerosmith, Christina Aguilera, Britney Spears, Paul McCartney, Prince y The Who. Especialmente emotiva fue la presentación de U2 en la XXXVI edición del Super Bowl, cuando dedicaron el show a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001. En esa oportunidad el grupo irlandés interpretó “Beautiful Day”, “MLK” (tema inspirado en Martin Luther King) y “Where the Streets Have No Name”.

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