¡Extraordinario! Cleveland logró lo imposible y se coronó campeón de la NBA en un partidazo

Los Cavaliers vencieron por 93-89 a Golden State Warriors en el séptimo partido de la final y concretó la remontada increíble al ganar la serie por 4 partidos a 3, tras ir perdiendo por 3-1.

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El Gráfico Chile/EFE

En una de las mejores definiciones de la historia de las finales de la NBA, Cleveland Cavaliers se coronó campeón al derrotar a Golden State Warriors en el séptimo partido por 93-89, ganando la serie por cuatro a tres.

En un partido extraordinario, los Cavs se aseguraron la victoria sobre el final gracias a un triple de Kyrie Irving con menos de un minuto por jugar, luego LeBron James confirmó el triunfo con un tiro libre.

James fue escogido como el jugador más valioso de las finales. En el partido de hoy domingo anotó 27 puntos, tomó 11 rebotes y dio 11 asistencias, con un nuevo triple doble.

En la final dominó todas las estadísticas, al liderar la estadística de puntos, rebotes, asistencias y minutos jugados.

Los Cavaliers completaron además la mayor remontada en la historia de las finales de la NBA, ganando 4 a 3 luego de ir en desventaja 3-1, algo que nunca antes había sucedido.

Además ganaron el primer título de su historia en 46 temporada y lograron ser el primer equipo de la ciudad de Cleveland en el deporte profesional estadounidense que gana un título desde 1964, cuando los Browns ganaron en la NFL, la liga de football americano.

La decepción de los Warriors

Junto a James, el gran héroe del partido fue el base Kyrie Irving, que a falta de 53 segundos para el final, anotó un triple que rompió el empate a 89-89 que había en el marcador y concluyó el partido con 26 puntos, siendo el jugador decisivo en la segunda parte cuando los Cavaliers remontaron una desventaja de siete puntos (49-42) con que ambos equipos se fueron al descanso.

El escolta J.R. Smith también brilló al encestar 12 puntos, incluidos dos triples de ocho intentos que también ayudaron a la remontada histórica de los Cavaliers.

Mientras que los Warriors, que consiguieron 73 victorias en la temporada regular, mejor marca en la historia de la NBA, protagonizaron el mayor colapso histórico al no aprovechar todas las oportunidades que tuvieron de conseguir repetir el título de liga.

El ala-pívot Draymond Green fue la gran figura de los Warriors al aportar un doble-doble 32 puntos, incluidos 22 en la primera parte, 15 rebotes y nueve asistencias, que no impidieron la tercera derrota consecutiva de su equipo.

Las grandes decepciones volvieron a ser el base MVP, Stephen Curry, y el escolta Klay Thompson, que aportaron sólo 17 y 14 puntos, respectivamente, tras anotar sólo 12 tiros a canasta de los 36 combinados que hicieron, incluidos los 24 de triples con seis anotaciones.

Una final para la historia del mejor básquetbol del mundo.

GRAF/FLB

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