"Pichangueros" criollos a Sudáfrica

Chile tiene una selección mixta de fútbol callejero que competirá en un torneo que corre en paralelo al Mundial. Se frustró su presentación en sociedad

Por Arturo Figueroa

Se suponía que la selección mixta de fútbol callejero que participará representando a Chile en Sudáfrica iba a presentarse en sociedad ayer a las 10.30 horas frente a La Moneda y recibiría el saludo especial de la primera dama Cecilia Morel. Se suponía que, en plena Alameda, iban a mostrar sus dotes con el balón.



Pero para frustración de sus ocho jóvenes jugadores, la actividad fue cancelada horas antes debido a que iba a coincidir con dos manifestaciones: una de la Anef y otra de funcionarios del Ministerio de Educación.



La Fifa, en las calles de Johannesburgo y en paralelo al Mundial Sudáfrica 2010, organiza este encuentro de equipos de calle denominado Festival Football For Hope en el que Chile participará con una selección conformada con ocho jóvenes que participan en proyectos sociales que usan el método “fútbol calle” como Chigol,  Edugol, Pacgol y Puntagol.

“Cada organización chilena eligió a sus mejores jóvenes, pero no en términos futbolísticos, sino que sobre todo por el compromiso que mantienen con el proyecto”, nos explica Pablo Hewstone, de Chigol y recordado por sus 18 años a la cabeza de las divisiones inferiores de Universidad Católica.

De los ocho elegidos, tres son de Cerro Navia, tres de Puente Alto y dos de Punta Arenas. La mitad que juega son mujeres. Parten a Sudáfrica el 27 de junio y tendrán casi una semana para aclimatarse y conocer a sus contrincantes de las otras 31 delegaciones.



Cómo se juega


Se usa al fútbol como herramienta para lograr el desarrollo social en sectores de alta vulnerabilidad. El método incluso se está usando en escuelas para revertir la violencia escolar y el bullying.



> Sin árbitro. La modalidad de juego se caracteriza por el acuerdo, entre los jugadores, de las normas que van a regir el encuentro y la presencia de un mediador en reemplazo del árbitro habitual.



> Tres tiempos. El primero es una conversación donde se acuerdan las reglas y todos los jugadores se comprometen a un juego limpio y colectivo.

> Quién gana. En el último tiempo hay una mediación final en la que se evalúa el desempeño en la cancha, además del resultado. Así se dilucida qué equipo ganó. “Cumplir las reglas y respetar a compañeros y rivales también dan puntos que se suman al resultado final”, explica Hewstone.

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