Miles de argentinos protestaron frente al Congreso contra bodas gay

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BUENOS AIRES, julio 14.- Miles de personas convocadas por organizaciones católicas y de otros credos se manifestaron la noche del martes frente al Congreso contra el proyecto de matrimonios gay que contempla la adopción de niños, un día antes de que sea debatido en el Senado.

En tanto, en distintas esquinas de esta capital y de otras ciudades del país aquellos que apoyan la iniciativa se manifestaron ruidosamente con bocinazos y cornetas.

El polémico proyecto ya cuenta con la aprobación de la Cámara de Diputados, aunque hay pocas certezas sobre la suerte que correrá en la cámara alta en la sesión del miércoles, ya que los partidos dieron libertad de acción a sus legisladores.

La Iglesia católica, que calificó la reforma como una aberración jurídica que altera los principios de la ley natural, se ha puesto a la cabeza de la campaña para impedir su sanción, a la que también se sumaron representantes de la comunidad judía, así como musulmanes, evangélicos y mormones.

Ancianos, jóvenes, matrimonios acompañados por sus niños pequeños con globos, banderas y gorros naranjas —el color elegido para identificar la cruzada contra los matrimonios entre parejas del mismo sexo— se concentraron alrededor de un escenario montado frente al Parlamento para reclamarle a los legisladores que no aprueben el proyecto.

El lema de la campaña contra este tipo de bodas es “Los chicos tenemos derecho a una mamá y a un papá”.

“Queremos recordarle a los senadores que el matrimonio es una institución que tiene siglos, conformado por hombre-mujer. No es discriminar, porque la escencia de la familia es entre dos personas de distinto sexo. Otra variante va contra la naturaleza y la ley”, dijo a la AP Inés Franck, dirigente de la organización Familias Argentinas.

Es la primera vez que un parlamento latinoamericano se dispone a votar por el matrimonio entre personas del mismo sexo a nivel nacional. El primer caso, pero a nivel regional, fue en la Ciudad de México.

Con el aval del gobierno de Cristina Fernández, el proyecto promueve una reforma del código civil para permitir el matrimonio a las parejas conformadas por personas del mismo sexo que, entre otros derechos, les garantice la posibilidad de la adopción conjunta.

“Dos personas del mismo sexo no tienen la complementariedad necesaria como para educar a un niño”, argumentó Mariano D’Onofrio, uno de los coordinadores de la manifestación.

Entre la multitud se destacaban banderas con la leyenda “Madre hay una sola, padre también”, “Defendamos la familia”, “No es lo mismo”.

Para el Episcopado, si se otorgase un reconocimiento legal a la unión entre personas del mismo sexo “el Estado actuaría erróneamente y entraría en contradicción con sus propios deberes al alterar los principios de la ley natural y del ordenamiento público de la sociedad argentina”.

A pocas cuadras de allí, un centenar de militantes de la comunidad gay y de organizaciones sociales realizaron una ruidosa demostración a favor de la iniciativa con cornetas, pitos y bombos, a los que se sumaron varios automovilistas con sus bocinas que circulaban frente al Obelisco, uno de los tantos puntos de encuentro elegidos para manifestarse.

“¡Olé, olá, el matrimonio se va a aprobar, cantemos todos, viva la diversidad!”, gritaban.

“En muchos países ya se ha aprobado el matrimonio gay. También hay muchas familias de personas del mismo sexo que crían a sus hijos sin traumas ni complejos y el mundo no se acabó. Esperemos que los senadores terminen con la actual legislación, que es discriminatoria”, reclamó Rodrigo Bristot, de 23 años, con la bandera del Arco Iris —símbolo de los gays— sobre sus hombros.

 
 
 

Por DEBORA REY (The Associated Press)

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