Vaticano modifica el Código Canónico ante escándalos de abusos

Por

CIUDAD DEL VATICANO, julio 15.- En respuesta al escándalo de abusos clericales en todo el mundo, el Vaticano emitió el jueves un nuevo conjunto de normas para sancionar a los sacerdotes que violen y molesten sexualmente a menores de edad e incapacitados mentales.

Las normas amplían de 10 a 20 años la prescripción por abuso sacerdotal y también codifica por primera vez como delito canónico la posesión o distribución de pornografía infantil.

El documento emitido, sin embargo, no menciona la necesidad de que los obispos denuncien los abusos a la Policía y no incluye una política de cero tolerancia, como han exigido grupos de víctimas en Estados Unidos.

El documento también contempla que cualquier intento de ordenar a una mujer como sacerdote quede a cargo de la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, justo como el abuso sexual. Los críticos se han quejado de que la inclusión de ambas circunstancias en el mismo documento implicó equipararlas.

Las normas de la congregación marcaron la primera vez que el Vaticano publica un documento importante desde que estalló el escándalo de abusos clericales a principios de año, con cientos de casos que salieron a la luz de sacerdotes pederastas, obispos que encubrieron a los curas y funcionarios del Vaticano que se volvieron de la vista gorda durante décadas.

El sistema de justicia interna de la Iglesia para enfrentar las acusaciones de abuso fue atacado a causa de los reclamos de las víctimas de que sus acusaciones fueron ignoradas durante mucho tiempo por parte de los obispos, que lucieron más preocupados por la protección de la Iglesia y por la congregación, que fue encabezada por el cardenal Joseph Ratzinger desde 1981, hasta que fue elegido Papa en 2005.

En una reunión informativa con periodistas el jueves, el fiscal del Vaticano para delitos sexuales, Charles Scicluna, dijo que haber incluido los delitos canónicos de abuso sexual y ordenación de mujeres en el mismo documento no los iguala, sino que se hizo sólo para codificar los delitos canónicos más graves contra los sacramentos y la moral, con los que lidia la congregación.

Por ejemplo, además del abuso sexual, el documento también incluye delitos contra los sacramentos, como profanar la Eucaristía, violar el secreto de confesión y por primera vez, la apostasía, la herejía y el cisma.

Los intentos de ordenar a una mujer violan los sacramentos de la Iglesia y por lo tanto fue incluido, dijo Scicluna.

“Son graves, pero en niveles diferentes”, dijo.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo