Juegos peligrosos: Usuarios provocan mayoría de los accidentes

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SANTIAGO, julio 2010.- El accidente del pequeño Eduardo Varela (11) en Farellones grafica la necesidad de asumir conductas responsables a la hora de jugar.

Una patada en la cara. De un pie grande, en una bota grande, y viniendo a alta velocidad. Ese fue el duro impacto que recibió Eduardo Varela (11) cuando jugaba en el tubing de Farellones, el día 26 de junio. Asistía al cumpleaños de un amigo junto a; un grupo de catorce quinc e niños más, acompañados de un adulto, encargado de cuidarlos.

El tubing fue el furor del día. Se subieron en la mañana y al volver en la tarde, acusó la madre del pequeño, los encargados del juego no pudieron controlar a todas las personas. Como consecuencia del desorden, un visitante de nacionalidad brasileña se lanzó por la pista donde estaba Eduardo con otro de sus amigos, sin esperar su turno. El niño recibióe una patada en su cara y salióe lanzado cayendo a la nieve, sangrando.

El resultado: un TEC, una doble fractura en la mandíbula y y Eduardo siendo llevado a la clínica en estado grave, después detras varias descordinaciones y una retrasada ambulancia. El niño casi muere de hiportermia y pasó largo rato inconsciente. Finalmente fue estabilizado en la Clínica Alemana, donde operaron su mandíbula y le colocaron una placa de titanio temporalmente. Además tiene varias piezas dentales afectadas y, por supuesto, está con muchísimo dolor.

Pero en el centro de esquí se defienden. El jefe de seguridad, Juan Santelices, afirma que el hombre que llevaba al grupo amedrentó a los funcionarios del tubing, diciéndoles que los niños debían lanzarse la mayor cantidad de veces posibles, porque “para eso habían pagado harta plata”, aunque eso implicara no cumplir con los tiempos que hacen el juego seguro.

Conductas de ese tipo, dice Santelices, no son frecuentes. Agrega, acusando que cuando el niño estaba tirado en el suelo, recién golpeado y sangrando, el hombre le habría dicho: “si no te pasó nada, vamos no más”. Sin embargo, el jefe se seguridad admite que a veces suele haber un hay descuido de los niños por parte de los padres, y que en algunos casos eso provoca accidentes. “Los papás también quieren disfrutar y dejan a los niños un poco de lado”, dice.

El debate sobre los juegos y sus peligros, es también entre las condiciones de seguridad dadas por el proveedor versus y la responsabilidad del usuario. Mauricio Vidal, periodista experto en deportes extremos, es tajante al respecto: “No hay juegos peligrosos, si no que hay gente peligrosa”. Para él el grado de peligrosidad está dado por quien juega, y cada uno debe practicarlo en el nivel que le corresponde, basado en sus conocimientos y experiencia”.

OTROS JUEGOS

La doctora Angélica Ibáñez, traumatóloga de Medicina Deportiva en la Red Salud UC, concuerda con el diagnóstico de Silva: “los niños y sus papás deben seguir las reglas de los juegos, y muchas veces no lo hacen, lo que causa accidentes”. Ella recomienda leer las indicaciones que vienen en los tickets y obedecer las instrucciones de los operarios.

Y los accidentes se extienden muchos más allá de un juego como el tubing. Según Ibáñez, los deportes como el fútbol, el rugby y el básquetbol producen una gran cantidad de casos de fracturas y esguinces. Otro juego en el que pone especial alerta son las camas elásticas: “no debería saltar más de un niño en cada cama porque eso generalmente provoca desequilibrio y caídas. Las lesiones cervicales pueden ser serias”, dice.

Como parece lógico, la doctora dice que la segunda clave de la seguridad está en ocupar los implementos de protección como los cascos que, acusa, no se utilizan lo suficiente.
Otro tema es el de los juegos en los parques. Allí, además del riesgo de un mal uso, existe el problema de la mantención de los juegos. Un estudio realizado el año pasado por la carrera de Prevención de Riesgos de la Universidad Santo Tomás en Antofagasta, detectó que las condiciones de seguridad en esos juegos eran deplorables. Encontraron puntas de fierros oxidados y faltas de peldaños en las escaleras, con sus consiguientes riesgos, informaron en esa época al Mercurio de Antofagasta.

Sin embargo los accidentes igual ocurren. Así que, si aún cumpliendo las sugerencias su hijo se accidenta, tenga lo siguiente en cuenta:
-Despejar el lugar. Eso protegerá al accidentado y también evitará otros accidentes.
-Pedir ayuda a un equipo de emergencias.
-Si la lesión parece muy grave, lo es mejor es no mover al niño y dejarlo recostado en el lugar.
-Mantener la calma y acompañarlo en todo momento.

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